Podemos abre expediente por quejas de «acoso» contra José Ramón Blanco

Podemos abre expediente por quejas de «acoso» contra José Ramón Blanco

La investigación interna surge a raíz de varias acusaciones presentadas por la diputada Verónica Ordóñez, la secretaria general de Santander, Lidia Alegría, y una empleada del grupo

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

El comité estatal de Seguridad y Salud Laboral de Podemos ha incoado un expediente que analice la posible existencia de distintos episodios de acoso psicológico del diputado y candidato a las primarias, José Ramón Blanco, hacia su compañera de escaño, Verónica Ordóñez, la secretaria general de Podemos Santander, Lidia Alegría, y una periodista del partido, L. R., a raíz de las tres denuncias internas presentadas hace más de dos meses. De acuerdo a las comunicaciones oficiales remitidas desde Madrid, la decisión viene de diversos informes y quejas trasladadas por las afectadas ante la dirección nacional del partido, donde denuncian diferentes situaciones encuadrables en conductas que pudieran «poner en riesgo la salud psicosocial» de las mismas, según relatan diversas fuentes conocedoras del proceso.

Aunque los textos remitidos eluden referir nombres y los motivos de la investigación, tanto desde la dirección nacional como miembros del Consejo Ciudadano Autonómico reconocieron a este periódico que se enmarcan en distintos casos de «acoso» que incluyen presuntas «vejaciones, insultos, amenazas y grandes discusiones». Las tres denunciantes han declinado hacer declaraciones al ser una investigación «confidencial», mientras que José Ramón Blanco señaló que «era de esperar», porque «en cuanto he anunciado que me presento a las primarias, han empezado con la campaña de desprestigio e infamia».

Blanco dice que se trata de una campaña de «desprestigio» para frenar sus opciones en las primarias

El diputado morado, que pidió amparo a la dirección de Podemos Cantabria en el último Consejo Ciudadano, conoce desde hace al menos tres semanas que está inmerso en esta investigación. Fue entonces cuando el Comité de Seguridad y Salud Laboral le notificó por email que había abierto una investigación de la que formaba parte, aunque sin darle más detalles. «Yo desconozco por completo el contenido de las denuncias y por tanto no puedo pronunciarme», apuntó, aunque las vincula directamente con su candidatura para encabezar la lista alParlamento de Cantabria en 2019.

«Busco la unidad y la apertura de Podemos, pero hay resistencias internas a abrir espacios a otras fuerzas y movimientos sociales y a que puedan ocupar puestos relevantes en una verdadera candidatura de confluencia. Quieren que Podemos sea su chiringuito personal y no quieren la apertura», defendió Blanco.

El también exlíder de Podemos tenía tomada esta decisión de optar a la Presidencia hace tiempo, ya que sabía que la actual secretaria general y su mayor valedora en la formación, Rosana Alonso, descartaba dejar su escaño en el Congreso de los Diputados para regresar a Cantabria. Sin embargo, decidió dar un paso al frente antes de que saltase a la luz pública la investigación interna. «Es una huida hacia delante. Ni siquiera se han convocado oficialmente las primarias», explica un miembro de la dirección del partido.

Blanco decidió pisar el acelerador y dar este paso adelante la semana pasada cuando el Consejo Ciudadano Autonómico –la dirección de Podemos– recibió un escrito de una de las empleadas del partido en el que explicaba que llevaba de «baja» desde el 10 de agosto por una enfermedad «motivada por unos hechos ocurridos en el desempeño de mis funciones de una manera continuada en el tiempo» y que había presentado una denuncia «ante el Comité de Seguridad y Salud Laboral».

Acusaciones

En el relato que hace al resto de miembros de la dirección, al que ha tenido acceso este periódico, explica que no puede «entrar en el fondo de los mismos ni tampoco identificar a la persona o personas» que le han llevado a esta situación, dado que «el procedimiento exige confidencialidad absoluta hasta la resolución del expediente». Asimismo, la trabajadora asegura que ha sido su salud la que le ha llevado a poner esta denuncia, «que en modo alguno busca desprestigiar políticamente a nadie» y que escribe porque se «está difundiendo información distorsionada sobre los motivos de la baja».

Las acusaciones de Ordóñez, cuyos desencuentros con Blanco son públicos y notorios desde hace tiempo; y de Alegría, que hasta hace meses pertenecía al núcleo más cercano de José Ramón Blanco, no se enmarcan dentro del ámbito laboral, pero sí se incluyen dentro del «acoso».

Las tres denunciantes ya han declarado hace semanas ante Madrid y la semana que viene, previsiblemente entre el 9 y el 11 de octubre, acudirán a Cantabria dos personas del Comité de Salud para tomar declaración a Blanco y a numerosos testigos. El expediente incluirá la práctica de pruebas de carácter documental y testificales para el esclarecimiento urgente de los hechos denunciados, proponiendo en su caso las oportunas acciones. La instrucción va a implicar de lleno prácticamente a todos los miembros del Grupo parlamentario, ya que se ha citado a varios trabajadores, algunos miembros del Consejo Ciudadano, exlíderes e, incluso, cabe la posibilidad de que desempleados que en su día denunciaron al partido también acudan a declarar.

El proceso ha estallado en paralelo a que Marina Albiol, eurodiputada de Izquierda Unida, haya presentado el jueves su dimisión como portavoz en el Parlamento Europeo ante la «falta de respuesta» por parte de la dirección federal de IU a la hora de actuar ante casos de «acoso» a varios trabajadores del partido por parte de otros eurodiputados de la delegación. En la cúpula de Podemos piden cautela hasta que los hechos se esclarezcan y recuerdan que ya existe un precedente similar en La Rioja, donde denunciaron al portavoz en el Parlamento de La Rioja, Germán Cantabrana, que fue suspendido temporalmente de militancia y cuya situación se ha revocado.

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