Real dice que «en absoluto» piensa dimitir y lamenta «el juicio mediático al que están siendo sometidos»

Luissa Real (segunda por la izquierda) junto a algunos de los miembros del patronato de Valdecilla con los que se ha reunido este jueves./DM .
Luissa Real (segunda por la izquierda) junto a algunos de los miembros del patronato de Valdecilla con los que se ha reunido este jueves. / DM .

La consejera de Sanidad explica que tiene «la conciencia muy tranquila», pero Sáenz de Buruaga la acusa de «tirar a los leones» a sus subordinados «para seguir viva»

DM .
DM .Santander

La consejera de Sanidad, María Luisa Real, ha dicho este viernes que el gerente de atención primaria, Alejandro Rojo, ha presentado la dimisión por la «dura» situación que vive, ha lamentado que no se está respetando la presunción de inocencia y ha añadido que ella tiene la conciencia tranquila.

«Lamento profundamente la desagradable situación personal que viven las personas que están siendo sometidas a un juicio mediático sin ningún respeto a la presunción de inocencia«, ha subrayado la consejera en declaraciones a los periodistas.

Ver más

La titular de Sanidad ha agregado que ya hay una persona que se va a encargar de asumir las funciones de Rojo y que se comunicará su nombre en las próximas horas.

Real ha explicado que Rojo, que está entre las personas a las que la Fiscalía señala en su informe sobre las presuntas irregularidades en las contrataciones en el Servicio Cántabro de Salud (SCS), ha presentado su dimisión «por la dura situación que vive», en la que «no se está respetando la presunción de inocencia».

La consejera ha recalcado que el trabajo de gestión «ya es suficientemente duro», y si se añade una situación como la que está viviendo Rojo, al final la decisión ha sido la de presentar la dimisión.

Real ha reiterado que «en absoluto» piensa dimitir, porque ni ella ni la Consejería están involucradas en las supuestas irregularidades en las contrataciones.

La consejera ha manifestado que intenta que no interfiera en su trabajo esta situación, con las investigaciones judiciales de los contratos del Servicio Cántabro de Salud y la polémica que ha generado. «Mi conciencia está muy tranquila, no sé si los demás están tan tranquilos«, ha aseverado.

Además, ha insistido en que «se están investigando cuatro hechos» de los 44.000 contratos del SCS, y que una vez que terminen las diligencias «se verá si hay responsabilidad o no». «Se está sentenciando y no se está respetando el derecho a la presunción de inocencia», ha recalcado.

También ha dicho que por el momento el SCS no ha recibido ninguna notificación ni documentación del Juzgado de Instrucción al que la Fiscalía ha remitido sus actuaciones.

Aparte de Alejandro Rojo, el informe de la Fiscalía señala al exgerente del SCS, Julián Pérez Gil, y al exsubdirector de gestión Económica, Javier González, que ya presentaron su dimisión hace seis meses.

«Tirar a sus subordinados a los leones»

La presidenta del PP, María José Sáenz de Buruaga, ha criticado que la consejera de Sanidad, Luisa Real, «tire a los leones» a sus subordinados para «seguir viva como consejera», lo que supone un ejercicio de «cinismo y desvergüenza absoluta».

Para la líder del PP, la dimisión de Rojo era «obligada» ya que no había «otra salida posible» porque en la documentación aportada por el Partido Popular a las actuaciones judiciales «se desprende en todo momento su participación y su papel como instrumento útil de esta trama de contratación irregular».

Pero Sáenz de Buruaga cree que el ya exgerente de Atención Primaria ha sido «un hombre de paja» que se ha «dejado desapoderar» de sus competencias y ha «firmado todo» lo que le pedían sus superiores y ha opinado que, alguien como él, que «no sabe decir no», no debería ser «ni gerente del SCS ni de nada».

También ha afirmado que la salida de Rojo de la cúpula de la Sanidad de Cantabria «no la ha marcado Miguel Ángel Revilla, que no enseña la dirección de la puerta de salida a nadie porque todo le resbala y le da igual«, sino que ha sido la propia Luisa Real, que lo que está haciendo es «tirar a los leones a todos sus subordinados para seguir viva como consejera«.

Pero Sáenz de Buruaga ha advertido tanto a Revilla como a Real que «las responsabilidades políticas» por este caso «no se agotan aquí». «Está asumiendo responsabilidades por esta trama todo el mundo menos quien las tiene que asumir, que es la máxima responsable política de todo lo que ha ocurrido y está ocurriendo, la que nombró a todos los cesados, conoció las denuncias sobre lo que ocurría en contratación del SCS, consintió esa actuación en el tiempo y lo tapó«, ha dicho.

Por ello, ha insistido una vez más en que Real «se tiene que ir sí o sí» porque, «aplicando la teoría Revilla, si lo sabía, es cómplice, y si no lo sabía, es una incompetente, pero a estas alturas ha quedado demostrado que lo sabía y es cómplice, por lo que solo tiene una salida digna, que es seguir el mismo camino que sus altos cargos«.

«Se tiene que ir porque es la máxima responsable de una trama de presunta corrupción que ha abierto una crisis sin precedentes en la historia del SCS y porque no goza de la confianza de los ciudadanos representados en el Parlamento para gestionar los más de 800 millones del presupuesto para Sanidad«, ha enfatizado la presidenta del PP.

Sáenz de Buruaga ha concluido reiterando que la consejera de Sanidad «se tiene que ir» y, si no lo hace, «el presidente del Gobierno la tiene que cesar porque nadie ha hecho más daño a la sanidad de Cantabria que ella».