Revilla reitera que se denuncie a los pirómanos, que en los pueblos se sabe «más o menos» quiénes son

Miguel Ángel Revilla, con los periodistas este mediodía en Ramales de la Victoria. / Antonio 'Sane'

Tacha a los causantes de los fuegos de «enfermos, psicópatas y verdaderos terroristas» y pide a los vecinos que estén vigilantes para «cazarlos con pruebas»

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EUROPA PRESS .Santander

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha insistido hoy en pedir a los cántabros, principalmente a los que residen en los pueblos cercanos a los montes, que denuncien a los «pirómanos» porque, ha asegurado, se sabe «más o menos» quiénes son porque «algunos viene ya de tradición», como es el caso de uno de los detenidos ayer por la Guardia Civil.

«Eso es una cosa que se sabe», ha asegurado el presidente regional durante la visita que ha realizado esta mañana al municipio de Ramales de la Victoria y su entorno, y donde ha reiterado que denunciar a los que queman los montes, a los que ha tachado de «enfermos, psicópatas y verdaderos terroristas», no es «ser un chivato» sino «solidario» con el patrimonio natural de todos.

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Revilla ha señalado que se esperan lluvias para esta tarde, lo que ayudará a «solucionar el problema» que está viviendo Cantabria, donde en estos momentos (datos de las 13.30 horas) hay 17 fuegos activos, siendo el más preocupante el que se encuentra en La Alcomba, en Ramales, por la cercanía fuego a viviendas y cabañas aisladas y en el que están interviniendo medios terrestres y áereos.

En unos días llega otra surada

Pese a la llegada de esas esperadas lluvias, el presidente ha lamentado que los pirómanos «volverán a hacerla» dentro de cinco días, cuando se espera que llegue «otra surada» a la región. «Están esperando para hacerla, por eso tenemos que estar muy vigilantes, sobre todo los vecinos«, ha dicho, y les ha solicitado que en el momento que vean salir »a algún sospechoso hacia el monte que avisen al 112 o la Guardia Civil«.

«han quemado robledales y hayedos, que tardan en hacerse más de 100 años y eso es terrible»

Y ha advertido que, si los vecinos no ayudan a «cogerles con las manos en la masa como a los dos que se ha cogido ayer», estos «terroristas» van a «acabar con el patrimonio de todos», algo que ya han hecho en esta oleada de incendios provocados en la que «han quemado robledales y hayedos, que tardan en hacerse más de 100 años y eso es terrible».

Por ello, ha insistido en que, en esta situación, «la solidaridad es denunciar al pirómano, el delincuente y el terrorista» porque, si no se les denuncian, «no se va a poder acabar con este problema» que ocurre en Cantabria cada vez que hay viento sur.

«Hay que llevar pruebas a los jueces, no vale decir que usted bajaba del monte y llevaba un mechero porque te puede decir que fuma o que viene de las vacas. No, hay que cogerles como se les ha cogido ayer, con las manos en la masa«, ha añadido Revilla.

Más cuando, ha señalado, quienes queman los montes con viento sur «se sabe más o menos quiénes» son y además «algunos vienen de tradición», como es el caso de uno de los detenidos ayer. Según ha dicho el presidente, uno de los dos hombres sorprendidos provocando un fuego «no es la primera vez que está implicado en estas cosas».

«Salen como las setas en primavera, ven sur y calor y se vuelven locos, es su día para hacer mal»

«Lo que pasa que hay que probarlo y esta vez sí se va a hacer, porque la Guardia Civil incluso le ha grabado, le ha cazado, porque tienen controlada a cierta gente y cuando sale el viento sur les vigilan. Y es que salen como las setas en primavera, ven sur y calor y se vuelven locos, es su día para hacer mal«, ha apostillado.

El presidente cántabro ha apuntado que hay quienes queman los montes con «la idea equivocada de que así se regeneran pastos» pero otros lo hacen «porque están contra el mundo y van a hacer daño quemando» o por «envidias, porque tienen manía al vecino o a la propiedad comunal de ese monte».

El delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga, también ha pedido vigilancia contra los pirómanos y ha destacado que la Guardia Civil sigue trabajando para tratar de localizar a más posibles responsables de los incendios forestales.

Zuloaga ha señalado que los dos investigados serán puestos a disposición judicial y ha añadido, a preguntas de los periodistas, que en estos momentos, «con responsabilidad», no puede adelantar datos sobre sus motivaciones o su modo de actuar.

Zuloaga ha resaltado el «buen trabajo» que están desarrollando las cuadrillas de montes y de bomberos de la comunidad autónoma, coordinados con la UME.

Un fiscal del Tribunal Supremo aboga por reacciones administrativas «más duras» en materia de incendios

El fiscal de la Sala de Medio Ambiente y Urbanismo del Tribunal Supremo, Antonio Vercher, ha abogado en relación con los incendios forestales, como los que se están registrando en Cantabria, por «reacciones más duras desde el punto de vista administrativo» tanto preventivas como después del hecho.

Vercher se ha expresado así con motivo de su participación en Badajoz en la XI Reunión Anual de Red de Fiscales Delegados de Medio Ambiente y Urbanismo. En la actualidad hay 174 fiscales de estas materias en el país.

Ha manifestado que aunque aún en fase de investigación, parece suceder con respecto a los incendios en Cantabria el «reiterado problema» que se da también en Castilla y León o Asturias relativo a la quema de pastos, donde quien realiza el fuego «debería de saber que esto es infame».

Precisamente las jornadas que se celebran en la capital pacense abordarán en una mesa los incendios, así como otras cuestiones como la contaminación acústica y el patrimonio. Ha explicado que el objetivo de las jornadas es poner orden en cuestiones donde los fiscales entienden necesario establecer una unidad de criterio, sobre todo ante las novedades que se producen en estos ámbitos.

En su opinión, en la actualidad hay infinidad de normas en relación al medio ambiente, desde el ámbito internacional al local, y el ámbito penal también está muy desarrollado, aunque como refleja un informe del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) la conciencia de la sociedad es aún «de boquilla» pese al compromiso que se alega.