Sanidad y el Sindicato Médico alcanzan «un principio de acuerdo» y evitan la huelga

Asamblea de trabajadores del Sindicato Médico celebrada hace dos semanas./
Asamblea de trabajadores del Sindicato Médico celebrada hace dos semanas.

El Servicio Cántabro de Salud ha desvelado que, tras la reunión de esta mañana, «las propuestas planteadas por ambas partes han abierto una vía de diálogo» para frenar la movilización de los médicos

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

Finalmente ha habido entendimiento entre Sanidad y el Sindicato Médico para no llevar a efecto el amago de huelga que iba a ser anunciado este martes en una rueda de prensa -convocada por la organización sindical-. Ambas partes han mantenido una reunión en la que han establecido «un principio de acuerdo», según ha anunciado el Servicio Cántabro de Salud en un comunicado. De esta forma, el colectivo recibirá «mejoras retributivas para los profesionales de los equipos de Atención Primaria, del Suap y de Atención Especializada».

En la nota remitida a los medios, el Servicio Cántabro de Salud informa de que han consensuado «un modelo de agendas médicas en Atención Primaria con un número máximo de pacientes por profesional y día para garantizar la calidad asistencial y evitar la sobresaturación de las consultas». Además, han analizado «otros aspectos relacionados con la falta de profesionales, las dificultades de cobertura de profesionales médicos y de pediatría en determinadas zonas de Cantabria». De esta forma, han dibujado «un diagnóstico común de la situación así como posibles soluciones; en especial, con la problemática de los pediatras de área». Por último, el SCS la puesta en común también ha fraguado en «mejoras en determinados aspectos de los médicos de hospital, en especial, los relacionados con las guardias médicas y los tiempos de trabajo».

Un lunes de acuerdos y desacuerdos

Todo esto ha sucedido un día después de que al gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Benigno Caviedes, se pusiera el traje de apagafuegos. Cuando parecía que la negociación con el Sindicato Médico para evitar la convocatoria de huelga iba bien encaminada –ayer lunes por la mañana había «un principio de acuerdo, aunque con flecos por cerrar»–, por la tarde la buena sintonía saltó por los aires. Por sorpresa, la formación sindical convocó una rueda de prensa para hoy en la que avanzaba que los médicos iban a ser llamados a iniciar una huelga, circunstancia que finalmente no se ha producido tras el encuentro celebrado este martes por la mañana .

La amenaza de ayer quedó en un conato de incendio porque de inmediato la Administración, que había mantenido diferentes reuniones en los últimos días en aras de evitar precisamente que se llegara a un conflicto laboral a estas alturas de la legislatura, movió ficha para tratar de encauzar las cosas y hacer recapacitar a los convocantes. Pero, ¿qué pasó en ese escaso margen de tiempo en el que la situación se dio vuelta como un calcetín? ¿Qué fue lo que hizo al Sindicato Médico echar por tierra lo negociado el lunes por la mañana para plantear el llamamiento a la huelga sólo unas horas después?

Según pudo saber este periódico, el enfado se desencadenó porque los términos de la propuesta negociada con el SCS llegó a (al menos) uno de los sindicatos con representación en la mesa sectorial de Sanidad –foro en el que no tiene asiento el Sindicato Médico, aunque eso no quita para que mantenga sus negociaciones con la Administración en paralelo–, que lo difundió vía interna a los profesionales. Una respuesta que se interpretó como una «filtración» que enturbió un ambiente ya de por sí tenso. En concreto, fue CSIF el que comunicó la información que le trasladó el gerente cuando le cuestionó por las medidas que proponía para mejorar las condiciones laborales de Atención Primaria, donde cunde el «descontento» por la falta de sustitutos, las agendas saturadas, etc., más aún teniendo en cuenta que a partir del 1 de mayo se reducirá la jornada a 36 horas semanales. Y ahí se atascaron las conversaciones de nuevo entre el SCS y el Sindicato Médico.

En dicha propuesta, que «deberá aprobarse en mesa sectorial» y que «habrá que debatirla y ver vuestra opinión» –como apuntó CSIF en su correo–, se recogía que «la Administración sigue manteniendo abrir los centros de salud hasta las 17.00 horas para dar atención al ciudadano en ese horario», descartando así el temor que tenía el personal de Urgencias (SUAP), pendientes de la entrada en vigor de su cambio de jornada, que pasará a empezar a partir de las 15.00 horas, en lugar de a las 17.00. Asimismo, se hablaba de la implantación de una agenda de máximos (35 pacientes) y de cómo «se podría vehiculizar el exceso de pacientes para no sobrecargar a los SUAP y a las urgencias hospitalarias».

Para ello, se apuntaban las remuneraciones que conllevarían para médicos y pediatras la atención de pacientes entre las 15.00 y las 17.00 horas. Asimismo, se garantizaba «el pago de la autocobertura desde la primera ausencia no cubierta» y la equiparación de las condiciones de los médicos de continuidad (sustitutos).

Los médicos habían acordado a finales de enero en una asamblea que, «si la Administración no atiende nuestras reivindicaciones», habría huelga. La amenaza forzó que se retomaran las negociaciones con Caviedes, que ayer trató de impedir que la convocatoria se hiciera efectiva. Los facultativos, que en los centros de salud sufren sobremanera el déficit de personal sustituto, se muestran «hartos» de «las cargas de trabajo», de que «no se respeten los descansos tras las guardias hospitalarias, se fijen horarios que impiden una adecuada conciliación» y no se acaben de retribuir adecuadamente la autocobertura y las prolongaciones de jornada.

Finalmente, la amenaza de huelga quedó en suspenso tras la reunión de esta mañana y «el principio de acuerdo alcanzado» para detener las protestas, anunciado este martes por el SCS.

CCOO pide que se negocie en la mesa sectorial

Después de que se haya anunciado un acuerdo entre el SCS y el Sindicato Médico, que no está representado en la mesa sectorial, CCOO ha denunciado que el Servicio Cántabro de Salud «no se sienta a dialogar con los únicos representantes legitimados para avanzar en las negociaciones y que son las organizaciones sindicales con presencia en ese órgano. Por eso, el sindicato ha exigido al SCS que negocie las condiciones de los profesionales del sector sanitario en la mesa sectorial, la »única legitimada para lograr acuerdos« que fuera de ella son »papel mojado«, según ha advertido este sindicato.