Doce menores dan positivo por drogas duras en la noche del SummerFun de Laredo

El festival sólo permitía el acceso a mayores de 18 años, pero en los alrededores del polígono de La Pesquera se congregaron miles de jóvenes en un macrobotellón improvisado

SUSANA ECHEVARRÍASantander

Dicen sus seguidores que el festival de música electrónica SummerFun de Laredo, que se celebró el pasado fin de semana, fue 'una de las mejores citas del verano'. En dos días (29 y 30 de julio) se escucharon muchas horas de música (22 en total) y 38 dj's pincharon sin parar, entre ellos 'Matador', nombre bajo el que se esconde el famoso dj irlandés Gevin Lynch. Pero hay otras cifras que obligan a mirar más allá de la música y que muestran, año tras año, la otra cara que rodea a este festival.

Los sanitarios de la DYA, que se encargaron de cubrir el evento, atendieron a 31 jóvenes, siete el viernes y 24 el sábado, de entre los más de 8.000 que acudieron al festival. Desde la DYA explican que cinco de ellos tuvieron que ser trasladados en ambulancia al Hospital de Laredo. Fuentes internas del centro hospitalario precisaron a este diario que atendieron a una docena de menores -que no tienen permitida la entrada al festival- y que todos ellos dieron positivo por cannabis, cocaína y metanfetamina (cristal).

Desde el hospital no pudieron asegurar que los menores atendidos hubieran accedido al multitudinario evento, pero aseguran que estuvieron al menos en el macrobotellón que se formó a las afueras del polígono industrial en el que se celebraron los conciertos de música electrónica.

Fuentes internas del centro hospitalario explicaron además que uno de los jóvenes atendidos llegó en un estado de tal nerviosismo que obligó a asegurarlo con correas a la camilla y a sedarlo. Ninguno tuvo que ser ingresado, pero todos ellos permanecieron en observación hasta el día siguiente en los boxes de Urgencias del hospital.

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria no tiene constancia de que hubiese doce menores atendidos por consumo de drogas, pero sí que en la madrugada del sábado al domingo "tres personas que fueron atendidas dieron positivo en estupefacientes y a otras ocho se las trató por consumo excesivo de alcohol".

Quejas de los vecinos de El Ensanche

También los vecinos de la zona de El Ensanche han "sufrido" el SummerFun o, mejor dicho, el macrobotellón que se montó en sus alrededores. Tanto es así que este martes va reunirse la junta directiva de la agrupación para "tratar el tema" y "mandar un escrito al Ayuntamiento de Laredo", señala el presidente de la Asociación de Vecinos, José Ángel Cobo. "Los vecinos me han dicho que había mucho ruido, aunque yo entiendo que este es un festival de música electrónica y el ruido es inevitable hasta cierto punto. Pero de lo que realmente se quejan es del macrobotellón que se montó en los alrededores del festival, de que esos chavales, sin educación ninguna y pasados de alcohol, mearon y defecaron en los portales de las viviendas y en las entradas a las urbanizaciones que hay al lado y también volcaron contenedores de basura".

Cobo quiere dejar claro que no tiene nada en contra del festival ni de su organización, cree que "de puertas para adentro lo han hecho estupendamente, pero ha fallado lo de puertas para afuera. Yo no sé quién se tendría que haber encargado de vigilar todos los aparcamientos y que allí no se hiciese un macrobotellón".

La organización destaca el despliegue de seguridad

Los organizadores del festival, al que acudieron, según sus cálculos, más de 8.000 jóvenes entre las dos jornadas de viernes y sábado, quisieron resaltar el "importantísimo" esfuerzo realizado en el despliege de seguridad, con una "importante dotación de vigilantes y auxiliares" que ascendió a 80 efectivos entre los dos días, "doblando casi al número de ediciones anteriores". Entre otras cosas, para cumplir la exigencia del Ayuntamiento de Laredo de perimetrar todo el polígono y cerrarlo.

Según explicó la organización del evento, todos los asistentes al festival tuvieron que pasar por varios puntos de control donde se pedía el DNI para verificar la mayoría de edad y realizar registros de pertenencias. "Asimismo, dispusimos una importante dotación de personal sanitario, compuesta por una ambulancia de soporte vital básico, una de soporte vital avanzado y un hospital de campaña gestionado por DYA Cantabria".

Precisamente fuentes de la DYA destacaron que la cobertura realizada fue "la habitual para este tipo de fiestas". Nos ha parecido lo normal, e incluso más tranquilo que en otros eventos de este tipo. La DYA informó a este diario de que atendió entre los dos días nueve heridas inciso-contusas, diez casos de etilismo, dos por consumo de drogas y otros cinco de origen diverso.

A punto de cancelarse

Esta cita, considerada por los 'expertos' una de las mejores de la música electrónica en el norte de España, estuvo a punto de no celebrarse este año después de algunas quejas de los vecinos y tras una supuesta violación a una chica en agosto de 2015, coincidiendo con el SummerFun. La joven, de 18 años y natural de Bilbao, denunció ante la Guardia Civil que fue violada en el festival de música electrónica, en las inmediaciones del polígono industrial de La Pesquera.

Por estas razones el Ayuntamiento de Laredo no quería que el SummerFun volviese a la villa y, a finales de marzo, los organizadores de la cita musical, David Castillo y Gabriel Vegas, se quejaban públicamente de que el equipo de gobierno municipal se niega a conceder la autorización definitiva sin exponer con claridad los motivos".

Pero un mes después, el Ayuntamiento pejino autorizó la celebración del festival, eso sí, con varias condiciones. Se exigía a la organización que no permitiera la entrada a menores de edad y que apostara por vasos reutilizables para reducir así la cantidad de basura que se genera. Además, los impulsores del SummerFun se comprometieron a activar varias campañas informativas y de sensibilización en torno a la prevención del consumo de alcohol y otras sustancias. En la edición celebrada el pasado fin de semana, la organización puso a la venta vasos reutilizables, a un euro cada uno.

Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Laredo se encargaron de controlar el perímetro del polígono, cerrado para la celebración del festival. La Benemérita explicó que no se produjeron incidentes "más allá de lo normal" en este tipo de celebraciones, es decir, "tenencia y consumo de estupefacientes y consumo de alcohol en la vía pública". Lo que no precisó la Guardia Civil es el número de denuncias realizadas en esos dos días de fiesta electrónica.