Salvador Larroca, el valenciano que conquistó Marvel

Autorretratro de Salvador Larroca/
Autorretratro de Salvador Larroca

"Dibujar a los personajes que has leído siempre tiene un peso emocional importante"

YEXUS

Salvador Larroca se abrió paso en el mercado norteamericano a principios de los 90, cuando trabajar en el campo de los superhéroes era una quimera para los dibujantes españoles, y ahora es uno de los autores más cotizados de la poderosa Marvel Comics. Por las manos del creador valenciano han pasado los principales superhéroes de la editorial, destacando su prolongada presencia en el hoy cinematográfico 'Iron Man', trabajo por el que obtuvo el prestigioso premio Eisner. Y actualmente es el dibujante titular de uno de los lanzamientos estelares del pasado año, nada menos que una serie protagonizada por Darth Vader.

- Usted ha sido uno de los pioneros a la hora de trabajar para el mercado norteamericano del comic-book ¿Resultó muy difícil irrumpir en esa gran industria?

- Fácil no fue pero es que la ilusión ayuda mucho. Fuimos allí en persona, lo negociamos sin saber inglés Aunque bien es cierto que partíamos de una experiencia previa en la división inglesa de Marvel, no fue como llegar sin ningún tipo de referencia. En Estados Unidos habían visto ya lo que publicamos en Inglaterra y eso pesó bastante.

- Hablamos de una época sin internet

- Claro. Los guiones y los bocetos al principio se enviaban por fax y las páginas terminadas por FedEx. Era todo un poco ortopédico. Si te enviaban referencias gráficas te llegaba un fax a las tantas de la mañana y el aparato se calentaba y había que resetearlo y empezar de cero. A veces el proceso era muy pesado y si tuviera que hacerlo ahora mismo quizá se me hiciera cuesta arriba. Pero en aquel momento la ilusión lo suplía todo y no te importaba levantarte a cualquier hora para ver si el fax era de Marvel.

- Ha trabajado con guionistas de la talla de Warren Ellis, Mark Waid, Matt Fraction, Peter Milligan o Chris Claremont ¿Con quién se ha sentido más cómodo dibujando?

- Es difícil decirlo. Quizá con aquellos que he tenido un trato personal. Por ejemplo, con Warren Ellis, hablé varias veces; Claremont pasó unos días en mi casa, Matt Fraction es un buen amigo mío Cuando trabajas con alguien bastante tiempo y lo estás pasando bien se desarrolla una cierta empatía porque ves las cosas de la misma forma. Con autores como estos he trabajado muy a gusto pero es difícil decir con quien lo he pasado mejor porque con cada uno ha sido distinto y especial. Con Claremont significaba dibujar los X-Men con alguien que yo había admirado como lector ¡Con alguien que había trabajado con John Byrne! Con Fraction empezamos haciendo una serie que había sido relegada durante muchos años, 'Iron Man', y sin embargo con nosotros funcionó hasta el punto de ganar con ella un premio Eisner. Todo fueron ilusiones con esa serie, una detrás de otra, ya que estuvimos en ella durante 70 números seguidos. Y está claro que disfrutas haciéndolos porque, si no es así, no aguantas tanto tiempo. Yo, cuando no me gusta mucho lo que veo, me voy. Puede ser porque no te entiendes con el editor o porque los guiones te llegan tarde Hay mil factores que pueden hacer que no lo pases bien dibujando un cómic. Pero, si estoy disfrutando con algo, puedo permanecer en ello de por vida.

- Veo que a veces los factores decisivos son más subjetivos o sentimentales que argumentales o técnicos. Es decir, que también influye el fan que lleva dentro

- Sí, sin duda. Habrá quien lo niegue pero yo creo que hay un factor de motivación que implica elementos emocionales. Dibujar a los personajes que has leído siempre tiene un peso importante. En un momento dado dices "¡Guau, estoy dibujando a Spiderman!" y es el Spiderman de verdad, no uno que tu hayas inventado. O estoy ilustrando un guión de Stan Lee" y es el auténtico Stan Lee, el que todos conocemos. Y esto motiva mucho si eres un creador de cómic.

- Efectivamente, ha dibujado a personajes tan emblemáticos como Iron Man, Spiderman, Los 4 Fantásticos, X-Men ¿Hay algún personaje clásico que no haya dibujado y le gustaría hacerlo?

- No, realmente, me da un poco igual. A mí solo me preocupa que el proyecto sea interesante. Porque un buen personaje con un mal guionista no va a ninguna parte pero si el proyecto es interesante la cosa cambia. Por ejemplo, cuando yo comencé a dibujar 'Iron Man' realmente no quería hacerlo. Me lo estuvo vendiendo el editor de la colección, Tom Breevort, pero yo recordaba al personaje de mil historias que ya me sabía y no me llamaba mucho la atención. No lo tenía muy claro pero él insistió mucho y al final resultó que tenía razón. Es decir, nunca sabes dónde hay un buen proyecto. Hasta que lees los guiones no ves cual va a ser tu grado de implicación en ellos.

- En esta premiada etapa de 'Iron Man', ¿tuvo oportunidad de aportar sus propias ideas o diseños?

- Lógicamente, 70 números dan lugar a que pase de todo. Por ejemplo, el modelo de armadura del protagonista me vino impuesto por Hollywood; los diseñadores de la película habían creado una armadura y esa era la que yo tenía que dibujar. Pero me daba igual. Y le tengo un gran cariño a ese diseño, que, por cierto, ahora se ha vuelto a utilizar en 'Civil War'. Pero, desde luego, en un periodo tan largo sin duda aportas cosas, es difícil que en todo ese material no haya ideas mías.

- Su dibujo es muy detallado, especialmente en el capítulo técnico ¿Disfruta más dibujando personajes o diseñando escenarios?

- Hay gente a quien le resulta más difícil diseñar tecnología pero a mí no me cuesta demasiado. Creo que la colección se ha ajustado bastante a mis capacidades pero no por ello disfruto más dibujando maquinaria que personas. Simplemente, es una característica de mi trabajo que me ha venido bien en determinados momentos, como ahora mismo dibujando "Darth Vader"

- Hablando de esta serie galáctica, ¿ha sentido mucha presión al manejar unos personajes con semejante trasfondo y significado, que son casi iconos culturales?

- En absoluto. Yo no soy una persona que se altere demasiado por esas cuestiones. Yo trabajo solo, en mi casa, y nadie me molesta. Así que hago lo que creo que tengo que hacer y, si a mí me gusta el resultado, lo doy por bueno. No me siento presionado pero en eso influye también el hecho de que sé que cuento con la confianza de la editorial.

- Pero, ¿no le imponen limitaciones o le hacen algún tipo de sugerencia?

- Cuando trabajas con grandes licencias hay cosas que sabes quepuedes hacer y otras que no. Por ejemplo, trabajando en 'Star Wars', aunque el cómic tenga el sello de Marvel, el visto bueno siempre lo dan en Lucasfilm. Ellos tienen la última palabra. Pero ya sabes, aproximadamente, cuáles son sus directrices: no puedes mostrar una muerte delante de la cámara, no puede aparecer un personaje en llamas, por ejemplo, ni puedes dibujar una botella en una portada

- Algo de corrección política, ¿no?

- Sí. Y a veces, excesiva. Pero ya sabes que esas son las reglas que tiene la compañía, así que las respetas y no hay problemas.

- Es usted amigo de introducir en sus viñetas referencias visuales muy cercanas. Rostros de amigos o conocidos, la ciudad de Valencia en 'X-Treme X-Men'

- El motivo es que pasas muchas horas solo y a veces es algo aburrido. No porque el proyecto sea bueno la página va a ser divertida siempre. Y hacer esto te motiva; como incluir rostros de amigos o personas que tienen algo que ver con el tema Por ejemplo, hace poco introduje la cara de Constantino Romero porque fue él quien dobló en el cine a Darth Vader Son cosas que me divierten, guiños casi privados que no tienen mayores pretensiones.

- ¿En qué se diferencia básicamente el cómic de superhéroes del cómic europeo?

- Son dos conceptos diferentes. Es como comparar una película de Fellini con un blockbuster veraniego. Las dos tienen pretensiones y valores diferentes. No se puede decir que una película como 'Los Vengadores' sea peor por ser un cine de aventuras, de igual modo que otra película más sesuda tenga por qué ser muy buena. La manera de dibujar el cómic americano tiene muy poco que ver con la de hacerlo en Europa. Son conceptos completamente distintos, aunque los dos sean dibujos sobre un papel, y seguramente también van dirigidos a públicos diferentes. Un cómic como el de mi amigo Paco Roca, por ejemplo 'Arrugas', tiene muy poco que ver con un cómic de superhéroes. Este pretende ser visualmente impactante y el otro básicamente narrativo.

- Sin embargo, en alguna medida se nota la procedencia europea de sus viñetas, ¿no?

- Por supuesto, y en Marvel son conscientes de ello. Saben que tu cultura base y tu estética marcan diferencias con sus propios autores pero ellos están conformes. Porque visualmente es una aportación. Cuando Moebius dibujó a Silver Surfer no había autores europeos en Norteamérica pero ahora hay muchos. Y ya no existe un "estilo Marvel" como el de hace unos años. Cuando yo entré, el "estilo Marvel" era la forma de hacer superhéroes pero ahora ves cómics en la editorial que ya no tienen tanto que ver con esa estética sin dejar de ser productos Marvel. Es decir, son inteligentes, porque han visto que una serie de gente podía aportar otras cosas diferentes y las han aceptado. Yo nunca he tenido ningún tipo de limitación en este aspecto.

 

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