Por qué no gusta una 'Sirenita' negra

La cantante de R&B, Halle Bailey, que interpretará a Ariel./EFE
La cantante de R&B, Halle Bailey, que interpretará a Ariel. / EFE

Las críticas al color de piel de Halle Bailey, que interpretará a Ariel en la nueva versión de la película de Disney, recuerda que el racismo sigue siendo una lacra social

Elena Martin Lopez
ELENA MARTIN LOPEZMadrid

«En el colegio me llaman caca». «¿Qué te dicen?». «Soy toda oscura, mira». «¿Sientes ser oscura? ¿Cómo te gustaría ser?». «Me gustaría ser blanca». Hace un año, esta conversación entre un padre y su hija de cuatro años se hizo viral al mostrar el sufrimiento de una niña italiana al ser discriminada en el colegio por su color de piel. Una historia que sigue repitiéndose en muchos hogares a pesar del esfuerzo de un gran número de organizaciones por erradicar dicha lacra social.

Este jueves le ha tocado a Halle Bailey, cantante del grupo R&B y la actriz elegida por Disney para interpretar a Ariel en la nueva versión de 'La Sirenita', ser víctima del discurso de odio en redes sociales. Su color de piel simplemente no es el mismo que el del dibujo original y eso ha generado opiniones encontradas.

Ella ha recibido la noticia con la misma ilusión que una niña con zapatos nuevos. Su sueño de la infancia se había hecho realidad y así lo ha declarado en su perfil de Twitter, pero su alegría se ha turbado en gran parte por una lluvia de críticas.

Infancia arruinada, boicot al estreno, cualquier otra persona hubiese podido representarla mejor, han sido solo algunos de los comentarios que se han dejado ver por las redes sociales amparados por el hashtag #notmyariel (No mi Ariel). «Disney acaba de arruinar mi infancia», ha escrito una internauta en Twitter. «No soy racista, pero le quitan su peculiar caballera roja», ha comentado otro. «Nada en contra de la actriz, pero podría solo prestar su voz y ya», le ha seguido un tercero. «No iré al cine a ver una película de Ariel que no le haga justicia», ha expresado una cuarta persona. «No es racismo, es que la Ariel original no es negra», se ha justificado otra.

A pesar de todo, también ha habido quien ha celebrado la decisión de los estudios de animación y ha censurado duramente las críticas. «Las personas negras también tenemos derecho a ser princesas», ha comentado una chica. «Deberíais pensar en la cantidad de niñas negras que soñarán que son una sirena y la cantidad de niñas blancas a las que no les importará el color de su piel porque no están condicionadas por pensamientos racistas y simplemente disfrutarán de la película», ha publicado otra. «Las sirenas no existen, pueden ser de cualquier color», ha dicho un tercero.

«Los blancos se quejan de haber elegido a una chica negra como Ariel. Disney grabó 49 películas de 1937-2009 antes de crear a su primera princesa negra con Tiana (de Tiana y el sapo). Las chicas negras han visto un catálogo de películas durante 70 años en las que NUNCA se han visto reflejadas. Mimados mocosos racistas», ha publicado una cuarta.

Racismo escondido

La xenofobia tiene tantas manifestaciones, algunas de ellas casi imperceptibles, que no existen estadísticas precisas sobre los casos que se producen anualmente. En cuanto a los delitos de odio recogidos en la legislación española, -entre los que se incluyen delitos cometidos «por motivos racistas»-, en 2017 se registraron 1.419 casos en España, 524 de ellos relacionados con la discriminación racial, un 16% más que el año anterior, según los últimos datos del Ministerio del Interior.

Por su parte, los medios mayormente empleados en 2017 para difundir discursos de odio fueron principalmente Internet (36,5%), las redes sociales (17,9%), las comunicaciones telefónicas (15,4%) y los medios de comunicación social (13,1%).

«En España no destacan las actitudes violentas por discriminación racial, pero existe bastante racismo de baja intensidad o racismo escondido», expresa Mikel Mmazkiaran, secretario de la Federación de SOS Racismo. Se refiere a prácticas discriminatorias como evitar alquilarle un piso a una persona extranjera o no seleccionarla para un puesto de trabajo por su origen. «Son situaciones difíciles de probar, pero que ocurren frecuentemente», añade.

A los 6 meses el cerebro de un bebé ya puede reconocer diferencias raciales

La psicología social da varias respuestas al surgimiento de actitudes racistas en la sociedad, entre ellas los prejuicios y estereotipos, que surgen del desconocimiento y el miedo, y los mensajes políticos. «La pedagogía política es fundamental para que no se difunda el odio en la sociedad, porque se ha comprobado que existe una relación de causa-efecto entre los discursos políticos racistas y el aumento de las actitudes xenófobas», explica Mmazkiaran.

Una frase muy repetida es la de que «racista se hace, no nace», por lo que los niños que adquieren dichas actitudes han sufrido un proceso de aprendizaje según lo que han observado en su entorno. Sea cierto o no, lo que sí se sabe que a los 6 meses el cerebro de un bebé ya puede reconocer diferencias raciales, y que entre los 2 y los 4 años, los niños pueden internalizar prejuicios relacionados con la raza, por lo que educar en el respeto al diferente es una tarea que debe comenzar desde la cuna.

«A parte de los programas reglados de educación en la diversidad, el propio contacto en el aula con personas de otros países y culturas es la mejor manera de evitar los prejuicios racistas», destaca Mmazkiaran, porque la teoría si se acompaña con la práctica se recuerda mejor. Mientras que los adultos «debemos apostar por el conocimiento. Hacer el esfuerzo de conocer mejor a las personas, sobre todo a las que son diferentes a nosotros mismos. No es fácil porque vivimos en sociedades muy cerradas, pero tenemos que intentarlo para poder hacer frente al problema», concluye.

«Una voz gloriosa»

'La Sirenita' será la más reciente versión real de un clásico de Disney, que incluye este año a 'Aladdín', 'Dumbo' y 'El Rey León'. El rodaje comenzará el año que viene. Aún no tiene fecha de estreno.

El director Rob Marshall ha dicho que la cantante Halle Bailey fue escogida tras una larga búsqueda y elogió su «extraña combinación de espíritu, corazón, juventud e inocencia, además de una voz gloriosa».

Como la mayoría de las princesas de Disney, Ariel ha sido representada como una joven de piel blanca en el clásico animado, con la voz de la actriz blanca Jodi Benson.

El casting ha tenido lugar más de dos décadas después de que Disney contratara a la cantante Brandy, que también es negra, como Cenicienta en la película de acción real de 1997.