«Hoy vivimos la chatarra de la fama»

Carmen Posadas, a su llegada al Ateneo de Santander, para presentar su novela 'La maestra de títeres'. :: celedonio/Celedonio Martínez
Carmen Posadas, a su llegada al Ateneo de Santander, para presentar su novela 'La maestra de títeres'. :: celedonio / Celedonio Martínez

La escritora Carmen Posadas volvió ayer a llenar el Ateneo de Santander, donde presentó su novela 'La maestra de títeres'

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

La escritora Carmen Posadas llenó ayer otra vez el Ateneo de Santander donde presentó su última novela, 'La maestra de títeres', dentro de las actividades del Aula de Cultura de El Diario Montañés. Se trata de un libro en el que repasa parte de los últimos sesenta años de España a través de tres personajes de una misma familia y donde introduce al lector en el inaccesible mundo de la alta sociedad española. «Hoy vivimos la chatarra de la fama», señaló la escritora que cree que «hemos convertido la vida de cada uno en un 'reality'». Carmen Posadas llegó ayer al Ateneo acompañada por el presidente y la vicepresidenta de la entidad, Manuel Ángel Castañeda y Mercedes García Mendoza; el presidente de Editorial Cantabria, Luis Revenga y el escritor Javier Menéndez Llamazares.

'La maestra de títeres' (Espasa) es un retrato de tres épocas de la sociedad española -años cincuenta, la Transición y la actualidad- a través de tres mujeres de la misma familia. «Tres mujeres que aspiran a vivir su propia vida en tres décadas muy distintas», dijo la escritora. Son Ina Pérez, en los cincuenta, Beatriz Calanda, en los setenta y Gadea Guerra, en el nuevo milenio. La figura inmensa de Beatriz, hija de Ina y madre de Gadea articula toda la historia. Posadas construye alrededor de Beatriz Calanda su novela más compleja y madura. «Una apuesta arriesgada porque hablar de temas frívolos es resbaladizo», dijo al público. Por eso, utiliza una ironía marca de la casa, unas gotas de humor inteligente y, de vez en cuando, una certera estocada de sarcasmo. Todo comienza con la frase: «Ayer maté a mi mamá y no sentí nada». A partir de aquí aparece el personaje principal, Beatriz Calanda, reina del cuché, una mujer de vida exagerada y excesiva, casada cuatro veces, madre de cuatro hijas, «y una desconocida para todos pero que maneja todos los hilos». Carne de las revistas de sociedad, con una vida cincelada a golpe de glamour, escándalos y exclusivas, esta gran dama de la jet-set madrileña es conocida por todo el mundo, «pero nadie, ni siquiera los maridos y mucho menos sus hijas, saben quién es en realidad». Y llegó la pregunta esperada, «¿es Isabel Preisler su protagonista?», «Tiene cosas de ella, pero también de otras mujeres», afirmó Posadas.

«Vivimos tiempos muy banales en los que prima la apariencia sobre la realidad y los valores no se heredan», lamentó. Y recordó una anécdota cenando en un restaurante en el que estaba el astronauta Neil Armstrong «y nadie se enteró. Cuando entró la actriz Daryl Hannah todos enloquecieron». Por eso, insiste, «hoy vivimos la chatarra de la fama. Llegamos a un situación en la que la gente vende imagen y habla de naderías. Pasa con los blogueros y youtubers. Una vez entré a leer a un bloguero que explicaba cómo preparar un Nescafé. Es increíble. Hemos convertido la vida de cada uno en un 'reality'».

Las mujeres protagonizan este relato, aunque la autora asegura que trabaja mucho el dibujo de los varones. «No me interesa la literatura femenina, creo que ha generado una sobredosis. No me gustan las novelas de mujeres, para mujeres, escritas por mujeres», dijo. Y en este punto, explicó que «no soy feminista, soy postfeminista» y recordó que en el Tercer Mundo todavía quedan muchas batallas por ganar. «También en el mundo en el que nos movemos, dijo, donde quedan muchas conquistas como que hombres y mujeres perciban el mismo salario».

Posadas repasó su novela y se paró en uno de sus personajes favorito, Yáñez de Hinojosa, un «conseguidor» de favores durante la etapa más oscura del franquismo, que virará hacia la democracia y la monarquía en función de sus intereses. 'La maestra de títeres' es un fresco de la España durante la segunda mitad del pasado siglo. El final es «inesperado», dijo Posadas, muy preocupada siempre por los finales. «A veces te desesperan, por eso los trabajo mucho. Mi objetivo es engañar al lector hasta la última página».

Para escribir la novela buscó la inspiración en la lectura de los clásicos. Y fue 'La feria de las vanidades', de William Thackeray, donde encontró ese punto de partida. «La protagonista es una pícara, humilde, sin formación, pero que sabe mover los hilos», indicó. Y de aquí nació su Beatriz Calanda. Escribir 'La maestra de títeres' no ha sido tarea fácil por los personajes y la ambientación: «Si te equivocas cuando escribes de una época pasada, pocas personas lo notarán, pero en una época más actual, el lector lo nota y eso resta credibilidad a la novela». «La diferencia entre una novela buena y mala está siempre en los detalles», apuntó. Por eso, recomendó «poner énfasis en los detalles irrelevantes».

Carmen Posadas realiza en esta novela un ejercicio narrativo muy complejo: disecciona con precisión de cirujano a toda una clase social -la aristocracia y la alta burguesía española- al mismo tiempo que teje a sus personajes. Adereza el conjunto con hechos históricos, pinceladas costumbristas y lugares que forman parte de la memoria de varias generaciones de españoles.

 

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