Fútbol

El exracinguista Kennedy y su curiosa forma de celebrar un gol

Kennedy bebe la cerveza lanzada desde la grada. / Twitter

Un aficionado le lanzó un vaso de cerveza para festejar un tanto, logró que llegara aún lleno y el futbolista sueco agradeció el gesto bebiendo en pleno partido

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

De Kennedy Bakircioglu en Cantabria se sabía que tenía un guante en el pie. Aquel futbolista que vino del Ajax para jugar en el Racing en julio de 2010 con los años ha aumentado su bagaje de conocimientos. El pasado fin de semana hizo magia en un campo de fútbol. Se transformó en todo un 'catcher' de la mejor liga de béisbol del mundo al capturar al vuelo un vaso de cerveza. Ni qué decir tiene que se lo bebió. Como para no.

El exracinguista firmó un auténtico golazo en la Primera División sueca, donde juega con el Hammarby Fotboll, de lanzamiento de falta. Mandó la pelota a la misma escuadra donde el portero del Goteborg nada pudo hacer. Corrió desaforado por el campo perseguido por sus compañeros para celebrar el tanto que le daba la victoria a los suyos. Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, Kennedy apuntó a uno de los córner y cuando galopaba por la banda, desde la grada, con sus aficionados enfervorizados por lo que suponía el gol, voló un vaso de cerveza. El zumo de cebada colmaba el recipiente y aún así, como por obra de un prestigitador, no se derramó ni una gota. Fue entonces cuando el futbolista lo atajó con una mano sin remilgos y atrevido y poderoso se lo bebió.

Fue un acto reflejo, un modo desenfadado de celebrar la máxima acción en el fútbol o lo que cualquiera pueda imaginarse. Inédito. Lo de quitarse la camiseta, señalar el cielo o practicar esos bailes excéntricos y tribales a los que el mundo del fútbol ya está acostumbrado han quedado para otros apartados. Un buen trago al vuelo no tiene precio. Es evidente que el aficionado no le cobró el vaso. Kennedy, que luce aquella coronilla despejada que se hizo famosa en Santander ahora la acompaña con una frondosa barba y con una extraña cualidad: coger cervezas al vuelo.