«No podemos permitirnos bajar los brazos»

«No podemos permitirnos bajar los brazos»
Javier Cotera

Carlos Pouso reconoció tras la derrota contra el Athletic B que tras el 2-0 su equipo «se ha suicidado»

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

«Se lo he dicho a los jugadores en el vestuario. No podemos permitirnos bajar los brazos», explicó Carlos Pouso tras la derrota de ayer ante el Athletic B. Visiblemente dolido. Más, según él mismo explicó, por el resultado que por la actuación de su equipo. «En la primera parte hemos estado correctos. Y para mí, en la segunda parte, mejor. Hemos tenido ocasiones que hemos sacado de dentro. Pero no hay mucho que decir, cuando te meten 3-0, hay que apelar al orgullo y perder con más dignidad que con la que hemos perdido. Ningún club debe bajar los brazos. Es duro que te hagan el segundo gol, cuando has tenido tres ocasiones en el área pequeña para materializar, pero eso no es disculpa», afirmó el entrenador vasco.

Siguió intentando buscar explicaciones a lo sucedido ante los micrófonos. «Es curioso, pero por momentos, de los tres partidos que llevo yo, posiblemente este ha sido el mejor que hemos hecho. Con más ocasiones y que más solventes hemos sido. Pero cuando se han puesto 2-0, nos hemos suicidado. Quizá yo tampoco he ayudado con el cambio de Paco Regalón, cuando he querido jugar con una defensa de tres», continuó con su relato de lo visto sobre el césped de las Instalaciones de Lezama.

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En su opinión, una de las claves es que «no hemos sido contundentes donde hay que serlo en el fútbol: en las áreas». Un aspecto que afirma debe trabajar, al igual que «el aspecto defensivo». «Los jugadores me han gustado. Con balón, probablemente ha sido el mejor partido desde que llegué. Hemos estado fluídos y con bastante verticalidad, pero tenemos que mejorar el aspecto defensivo y la contundencia en las áreas. Cuando hay tanta presión, a los chavales hay momentos que les puede». En definitiva, Pouso resumió la tarde con una frase: «Hay que tener más solvencia. No puedes jugártelo a la ruleta rusa». Y sobre la afición, el técnico dijo que, «después de palmar 3-0, ¿qué les explicas a los de fuera?. No nos van a creer». El míster vizcaíno reconoció que el equipo está «tocado y un resultado de 3-0 duele. Tú haces lo mismo y pierdes 1-0 y al final la gente igual hasta te aplaude. ¿Qué queréis que os cuente, las mil y una noches?».

El entrenador verdiblanco insistió en que lo que fue un 3-0 pudo cambiar de cifras si alguna de las ocasiones del Racing hubiese hecho diana. «Hemos estar cerca de empatarlo y hasta de levantarlo. Si les hacemos el 1-1, cuidado», sin embargo, prefiere no perder tiempo en hipótesis: «En el fútbol hay que analizar lo que ha sido, no lo que ha podido ser».

En cuanto a la decisión de colocar a los extremos jugando a banda contraria, Carlos Pouso afirmó que los elegidos no habían estado mal. «Ni Pau ni Héber, aunque sí es verdad que Héber ha estado mejor en su lado natural, pero hemos logrado percutir por bandas». Tras el descanso, el técnico devolvió a su pierna buena a ambos futbolistas y el Racing, en algunos minutos, logró tener más profundidad.

El Sporting B jugará hoy –a las 12.00 horas– su partido ante el Vitoria. Si los asturianos ganan, volverán a tener ocho puntos de ventaja sobre los cántabros. Una distancia prácticamente insalvable. El entrenador racinguista explicó que, desde su llegada, «yo no he transmitido el mensaje de que hay que quedar primeros. No podemos jugar en tres campos a la vez. Tenemos que jugar bien en el nuestro y olvidarnos de los que están por delante y los que vienen por detrás».

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