Mejor agradecer que pedir

Vídeo: Pablo Bermúdez / Fotos: Alberto Aja

El Racing realiza una visita extra al santuario de La Bien Aparecida tras la consecución del ascenso

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

Eduardo Izaguirre tiene noventa años «y seis meses que me he comido ya del siguiente». Cuando este pejín nació, el Racing acababa de fundar la Liga de Primera División y en la plantilla verdiblanca andaban futbolistas como Óscar o Larrígana, a las órdenes de Patrick O' Connel. El religioso guarda con mimo, en una carpetuca, los recortes de periódico de las tradicionales visitas del equipo cántabro al Santuario de La Bien Aparecida desde 2006. Y junto al papel, las cintas de los ramos de flores que sirvieron como ofrenda en cada una de las temporadas. ¿Todas? «No, menos dos. Las del tiempo en que el club cambió el 'B. A.' de Bien Aparecida por el 'A. B.', de Alí Babá», dice con sorna sobre el oscuro periodo en que el indio Ahsan Ali Syed era propietario de la entidad verdiblanca. El antiguo misionero, que este martes mostraba con ilusión su trabajo de documentación a los miembros de la expedición verdiblanca, guardará el recorte de la visita de ayer en un lugar preferencial, porque el Racing esta vez no fue a pedir, sino a agradecer. Yeso siempre es una buena noticia.

Sin entrenamiento antes, el autobús racinguista fue esta vez puntual. Las 12.30 horas era el momento previsto para arribar al Santuario. Minutos antes ya había llegado el presidente, Alfredo Pérez, acompañado por su socio, Pedro Ortiz. Aunque maneja bien la presión, el mandatario verdiblanco ayer llevaba los botones de la camisa más sueltos que de costumbre. Tener los deberes hechos siempre ayuda y las sonrisas y las bromas eran continuas en un Pérez exultante desde el domingo.

El primero en bajar del autocar fue el míster, Iván Ania, recibido entre aplausos por el cerca de medio centenar de personas, entre aficionados y curiosos, que se acercaron esta vez hasta Marrón. A Pepe Barros, que no falla en ninguna ocasión, esta vez se le unieron unos cuantos más en una mañana magnífica para visitar el enclave. La ausencia más importante fue la del director deportivo, Chuti Molina, que se ha tomado unos días de asueto antes de entrar en la vorágine del mercado de fichajes.

Los párrocos saludaron a la cabecera de la comitiva. Presidente, técnico y capitán. A Iván Crespo le tocó ejercer y, de paso, portar las flores que servirían como ofrenda de agradecimiento a la Patrona. Pero antes, como siempre, la protocolaria foto de familia. «¡Qué seriedad!», gritó uno de los aficionados allí congregados, a lo que Pérez respondió, ágil:«Menos mal que hemos ascendido».

El himno del Racing, interpretado en el órgano del templo, dio la bienvenida a los verdiblancos. El primero en tomar la palabra fue el prior, Vicente Basterra. Éste valoró «la entrega, el sacrificio, el pundonor y la deportividad de quienes representan con orgullo esta bella tierra. Es de bien nacidos ser agradecidos». Pero quien cobró verdadero protagonismo, como siempre, fue Hilario Obregón, párroco de Liérganes y racinguista ante Dios y ante el mundo. «¡Qué distinto es este momento al de agosto!», exclamó. Y explicó que, en su opinión, que el Racing ascendiese el 2 de junio no fue una casualidad: «El domingo celebramos la solemnidad de la Ascensión de Jesús y fue también el ascenso del Racing. Yo veo algún paralelismo». Obregón afirmó que la Segunda División «es un estado intermedio. No es definitivo» y también tuvo espacio en su discurso para el sentimiento racinguista. «Todos saben que circula un virus por el cuerpo de Cantabria. Ese virus se llama Racing y es imparable. Ni Valdecilla tiene el antídoto. Nos habéis dado la mayor alegría de los últimos cuatro años», afirmó.

Debilidad por Ania

Tuvo «un recuerdo especial para los jugadores, que os habéis dejado la vida. Todo Cantabria ha sido testigo de ello». Pero a Obregón quien realmente le mola es el míster:«Yo estoy en la tribuna y tengo debajo a Ania y siempre le digo a mi compañero de asiento: 'Mira, hace más kilómetros que los jugadores». Siempre digo que los equipos son el carácter del entrenador. Iván Ania os ha tenido a todos... Yvosotros os habéis puesto las pilas».

Finalizada la ceremonia, con los futbolistas en el patio de la iglesia y Alfredo Pérez atendiendo a los medios, Eduardo Izaguirre vio su oportunidad para mostrar a los jugadores verdiblancos que la visita a La Bien Aparecida no es cualquier cosa. Que queda escrito negro sobre blanco y que él se molesta en recopilarlo para que no quede en el olvido. Porque esos textos y esas fotos tienen muchos mensajes ocultos. Cosas a repetir, como la clasificación para la Copa de la UEFA o el ascenso de 2014; y sobre todo, lecciones que aprender para no repetirlas: Pernía, Harry, los descensos... Evangelio racinguista. Primero enganchó a un desprevenido Íñigo Sainz-Maza y posteriormente varios de los jugadores fueron mostrando su interés. Los Mario Ortiz o Quique Rivero, canteranos regresados, se encontraron en alguna de las fotos antiguas. «Busca la de Munitis», decía el religioso en referencia a una imagen en la que el exfutbolista del Barrio Pesquero aparecía besando la medalla de La Bien Aparecida.

En sus más de cuarenta años como misionero en Gabón, Madagascar y Congo, Izaguirre las ha visto de todos los colores. No hay carpeta lo suficientemente grande para almacenar tantas historias y vivencias. Pero a este pejín, que regresó de África «y atraqué el barco de nuevo en el Regatón» que separa Colindres de Laredo, realmente los tonos que le tiran son los verdiblancos.

La carpeta roja de Izaguirre está ya prácticamente llena. Pronto tendrá que buscar una nueva donde seguir archivando las visitas racinguistas a Marrón. A más páginas, mejores noticias. Porque la tradición marca la subida en el mes de agosto, antes del arranque de la temporada, para pedir. Pero más importante es celebrar y agradecer. Visita extraordinaria. De guardarlo ya se encarga Don Eduardo.

«Esta semana ya tenemos reuniones con LaLiga», dice Alfredo Pérez

Al término de la ceremonia en el Santuario de Marrón, Alfredo Pérez atendió a los medios. «Hace unos meses vinimos a pedir a La Bien Aparecida que nos acompará en este reto del ascenso a Segunda y de agradecidos es venir hoy otra vez a rendir homenaje a nuestra virgen, como Patrona de la región, porque nos haya acompañado», dijo el presidente racinguista.

El mandatario verdiblanco recogió el simil utilizado por el párroco de Liérganes, Hilario Obregón, durante su discurso:El año pasado, aquí mismo, estábamos hablando de cómo conseguíamos abonos y al final, llegamos a superar los 11.000 abonados. Volvimos a contagiar ilusión y como él ha dicho, ni Valdecilla pudo pararlo». Y espera que la llegada de aficionados siga en aumento. «Esta temporada creo que vamos a vivir otra epidemia. No sé si hasta los 18.000 que decía Chuti o los 20.000 que decía Iván Ania, pero que va a haber muchos más contagiados, no lo dudemos».

Tras superar los dos mayores obstáculos para regresar al fútbol profesional, el deportivo y la deuda con Hacienda, el club tiene que seguir trabajando para cumplir todos los requisitos que exige LaLiga en Segunda División. Entre ellos, los referentes al estado de los Campos de Sport. «No hay tiempo que perder. «Una vez que acabemos con las celebraciones ahí ya nos pondremos todos a currar. Esta semana ya tenemos reuniones con LaLiga, de todo. Desde el punto de vista de estructura del campo, desde el punto de vista deportivo,desde todos los puntos de vista. Con lo cual, nos va a dar poco tiempo. Pero lo principal no es el estadio, son todos los aspectos. Saltar al fútbol profesional tiene muchas consecuencias y muchas responsabilidades», dijo Pérez.

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