Fútbol | Real-Unión

Mejor caminar solo

Los jugadores del Racing saludan a la grada tras el partido copero del jueves frente al Betis. /Javier Cotera
Los jugadores del Racing saludan a la grada tras el partido copero del jueves frente al Betis. / Javier Cotera

El Racing es líder indiscutible tras vencer en Irún y aprovechar los tropiezos rivales

Sergio Herrero
SERGIO HERREROIrún

Un cartel en la autovía antes de llegar a Irún marcaba el trecho. A parís, 807 kilómetros. Para el racinguista, el Stadium Gal está de la capital francesa a esa distancia y también a prácticamente una década vista. Una noche inolvidable para el club verdiblanco y sus fieles. Fútbol de otro rango. Como lo fue –salvando la latitud entre una cita y otra– el partido del pasado jueves frente al Betis. Por eso lo de esta tarde en tierras guipuzcoanas era una vuelta a la realidad. Y en ocasiones bajar del cielo al infierno en apenas unos días no es fácil. Hay que ser fuerte para mantener la compostura. Porque 807 kilómetros son los que separan Irún de París, pero en distancia futbolística esa es ahora mismo la brecha que hay entre donde está y donde quiere estar el Racing. Como la isla irundarra de los faisanes, que cambia de nacionalidad cada seis meses, el equipo cántabro fue de élite durante unos días para volver a fajarse este domingo en el fútbol modesto que por condena le corresponde. La senda es larga y, en estos casos, siempre se camina mejor solo. Sin competencia. El triunfo en el Stadium Gal (0-3) y los tropiezos de los rivales directos le permite a los verdiblancos viajar sin compañía en el vagón de cabeza. Líder en solitario. Para eso está el espejo retrovisor.

Iván Ania hizo cambios en la alineación hasta donde pudo y hasta donde se vio obligado. En el once verdiblanco entró Olaortua en sustitución del lesionado Óscar Gil y compartió centro de la zaga junto a Julen Castañeda, con Buñuel y Jesús Puras en las bandas. En el doble pivote, el asturiano repartió minutos dejando fuera a Quique Rivero y otorgando la titularidad a Rafa de Vicente. Nico Hidalgo, que se retiró tocado frente al Betis, finalmente pudo jugar de inicio y la vuelta de Cayarga al once permitió por fin un descanso para Enzo Lombardo. La principal novedad se produjo en la punta de ataque, donde César Díaz actuó como delantero centro, con Dani Segovia y Jon Ander en el banquillo.

Al Racing, que venía de tutear a todo un Betis de competición europea, de ser capaz de medirse en una práctica igualdad de condiciones con uno de los de la élite, no le iba a ser sencillo hacer claudicar al ocupante del puesto decimosegundo de la Segunda División B. El Real Unión estaba bastante más motivado que el conjunto andaluz para verse las caras con los cántabros. A los de Iván Ania les costó encontrar la fluidez en la posesión. La imaginación de Nico Hidalgo y Álvaro Cejudo desatascaban el juego de ataque montañés durante los primeros compases.

0 Real Unión

Irazusta, Estrada, Garrido, Etxabeguren, Esnaola, Sola (Javi Martínez, min. 73), Alain Eizmendi (Galán, min 77), Beitia, Orbegozo, Capelete (Eneko Eizmendi, min. 63) y Senar

3 Racing

Iván Crespo, Buñuel, Jesús Puras, Julen Castañeda, Olaortua, Sergio Ruiz, Nico Hidalgo, Rafa de Vicente, César Díaz (Jon Ander, min. 70), Cejudo (Dani Segovia, min. 86) y Cayarga (Enzo Lombardo, min. 82)

Goles
0-1, min. 36: Nico Hidalgo. 0-2, min. 66: Cejudo. 0-3, min. 90:Rafa de Vicente
Árbitro
Garcés Bargadá (Comité Navarro). Amonestó a los locales Galán y Capelete y a los visitantes Nico Hidalgo y Olaortua.
Incidencias
Stadium Gal. Césped en irregular estado, en una tarde fresca pero apacible. Se guardó un minuto de silencio en memoria del exentrenador del Real Unión Javier Alcántara.
El público
Unos 2.000 espectadores en las gradas del estadio irundarra. De ellos, algo más de un centenar de seguidores cántabros que acompañaron a su equipo y disfrutaron de una nueva victoria del conjunto verdiblanco.

Sin embargo, la primera ocasión reseñable del encuentro iba a ser para los locales. Ekhi Senar conectó una potente volea tras una segunda jugada a la salida de un córner. La pelota se marchó cerca del poste derecho de la meta de Iván Crespo. Sergio Ruiz tomó la responsabilidad de responder a la amenaza irundarra. El astillerense sorteó a dos rivales, se encaminó hacia la frontal y su disparo, malintencionado, no vio puerta en su búsqueda de la escuadra.

Sola intentó, mediante otro cabezazo a la salida de una falta lateral, batir al portero de Viveda, pero la pelota se marchó fuera por poco. Aquí se trata de ser el más fuerte y el más talentoso. Pero también el más listo. Y Sergio Ruiz volvió a colocarse en primera posición del ránking. El colegiado señaló una falta a favor del Racing, a unos 40 metros de la portería. Sin solicitar distancia para la barrera y con la zaga local distraída, el centrocampista cántabro y Nico Hidalgo cruzaron una mirada y comprendieron la estrategia mutua. El astillerense la puso a la espalda de la zaga para el desmarque del andaluz. Su remate lo repelió de primeras Irazusta, que no pudo evitar el tanto racinguista tras el rechace.

La ventaja y el descanso le dieron al Racing su solvencia habitual. Los de Ania salieron del vestuario dispuestos a rematar la faena por la vía rápida. Sin anestesia. Y en apenas dos minutos dispusieron de dos ocasiones muy claras. Un gran pase de Cejudo a la carrera de Cayarga lo controló defectuosamente el asturiano y cuando quiso rematar el meta Irazusta ya se le había echado encima. Acto seguido, a la salida del consecuente córner, Olaortua peinó en el primer palo y el arquero se quitó la pelota de encima como pudo.

Los verdiblancos traspasaron la delgada línea que separa el rondar del perdonar, porque la siguiente tentativa los racinguistas marraron lo inexplicable. Un buen pase interior de Rafa de Vicente lo trató de mandar Cejudo al fondo de las mallas, pero Irazusta tocó lo justo para evitar el tanto. El balón extraviado le llegó a Cayarga en el segundo palo, que cargó demasiado la barra de fuerza y la estrelló violentamente y a puerta vacía contra el larguero. Lo más dificil. El propio Cayarga probó tiempo después con un disparo desde una esquina del área que le botó mal al portero local, aunque logró sacar la pelota de la trayectoria del arco. A la enésima fue la vencida. Cejudo armó la pierna en la frontal, su disparo tocó en un defensa y despistó al arquero, que se quedó petrificado bajo el travesaño.

Pudieron ser más

Esa viga metálica fue protagonista de nuevo, un ratuco después, cuando Jon Ander ya habia sustituido a César Díaz en la punta de ataque. Cayarga botó un córner desde la izquierda, muy cerrado. El delantero vasco, prácticamente en la línea de gol, remató de cabeza y el balón se fue a la parte superior del arco. Yunque de platero. Tas.

Nico Hidalgo pudo hacer el tercero con un lanzamiento cruzado. Demasiado. Aunque ya no hacía falta más sangre, Rafa de Vicente, en un lanzamiento de falta directa, hizo diana en la última acción del partido. Pudo ser alguno más, pero habrá que reservar para cuando lleguen los tiempos de flaqueza. Porque el invierno, la sequía y los depredadores acechan en cualquier esquina de cualquier estadio en este largo camino de vuelta para los racinguistas. Tras ganar en Irún, el equipo cántabro se desplaza solo. No, mentira. Siempre lleva una legión de aficionados verdiblancos detrás. Pero esos tienen el mismo destino. El Barakaldo se queda a tres puntos. El Mirandés y el Oviedo B, a seis. Yel Arenas, ya fuera del play off, a ocho. En ventaja sobre los enemigos nunca se debe escatimar. 807 kilómetros separan Irún de París. Al Racing de su objetivo, unos poquitos menos que hasta este domingo.

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