Hoy recorremos la ruta del Cares, una de las más populares del Norte de España

Tramo de túneles de la ruta./Agustín Ibáñez Martínez
Tramo de túneles de la ruta. / Agustín Ibáñez Martínez

Conocida como la 'Garganta Divina' atraviesa durante 12 kilómetros dos imponentes montañas separadas por la cuenca del río

Agustín Ibáñez Martínez
AGUSTÍN IBÁÑEZ MARTÍNEZSantander

En esta ocasión, y de forma excepcional, salimos de Cantabria para visitar el Parque Nacional de los Picos de Europa en sus vertientes asturiana y leonesa, y disfrutar de una de las rutas de montaña más populares del norte de España: la ruta del Cares, también conocida como la 'Garganta Divina', puesto que atraviesa durante 12 kilómetros una garganta entre dos imponentes montañas separadas por la cuenca del río Cares.

Y es que este espectacular recorrido por el desfiladero del río Cares (afluente del río Deva, que nace y muere en Cantabria) se ha convertido en las últimas décadas en uno de los destinos más apreciados por los amantes del senderismo y de la montaña, recibiendo cada año cientos de miles de visitantes procedentes de todo el mundo que hacen que en determinadas épocas del año (verano y puentes festivos, sobre todo) pueda llegar a darse incluso cierta masificación de usuarios.

Ficha técnica

Duración:
7 horas (ida y vuelta).
Desnivel acumulado:
300 metros.
Distancia:
24 Km (ida y vuelta).
Tipo de recorrido:
Lineal.
Tipo de firme:
Gravilla, tierra y roca.
Dificultad:
Media.

Optaremos por recorrer el tramo más popular, que nos lleva desde Poncebos (Asturias) a Caín (León), si bien desde esta localidad leonesa podemos continuar el recorrido hasta Posada de Valdeón, también en la vertiente leonesa del Parque Nacional.

En Poncebos, a dónde llegamos desde Arenas de Cabrales por la carretera AS-264, hay un parking gratuito habilitado para vehículos de todo tipo, y además, al principio de la ruta del Cares tenemos un punto de información del Parque Nacional en general y de la ruta en particular.

La ruta comienza por la margen derecha del río Cares con una subida considerable y sobre un suelo irregular durante más de dos kilómetros hasta alcanzar Los Collaos, el punto de máxima altura de la ruta, en lo que sin duda es el tramo que más esfuerzo requiere a lo largo de todo el recorrido. En esta zona es habitual encontrarse con cabras montesas, ya que aquí se encuentran en su hábitat natural.

Cabe destacar que, si bien la ruta del Cares está rodeado de gigantescas montañas, el desnivel que supera apenas ronda los 300 metros, lo que posibilita que prácticamente todos los públicos, siempre que tengan una forma física adecuada y adopten las oportunas medidas de precaución y seguridad, puedan disfrutar de la misma.

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Después, el trayecto es llano en su práctica totalidad y paralelo al canal -a veces excavado en la misma roca- construido hace un siglo por Electra de Viesgo para conducir el agua desde Caín hasta la central hidroeléctrica de Poncebos.

Sin darnos cuenta dejaremos atrás el territorio asturiano para adentrarnos en suelo leonés y acercarnos hacia la pintoresca localidad de Caín superando antes el caserío de Culiembro y los espectaculares puentes del Bolín y de Los Rebecos, así como una serie de túneles tallados en la montaña, alguno de ellos con pequeñas cascadas de la lluvia, que confieren a la ruta un ambiente épico y desde dónde se aprecia a la perfección la considerable altura del desfiladero.

Desde la aislada aldea de Caín, dónde podemos refrescarnos en las frías -incluso en verano- aguas del Cares, iniciamos el camino de vuelta hacia Poncebos. El regreso será más sencillo, ya que tendremos que llanear durante buena parte del recorrido, para una vez en Los Collaos, descender finalmente hasta el punto de inicio de la ruta.