Sodercán pone límite a la ayuda pública que demanda Fundinorte

Sodercán pone límite a la ayuda pública que demanda Fundinorte

El grupo Vela pide que «se cumplan los compromisos» y amenaza con el cierre y la empresa pública asegura que ya lo ha hecho

N. CAVIA/I. AROZAMENA SANTANDER.

El 13 de septiembre de 2016 los 53 trabajadores de Fundiciones Greyco de San Felices de Buelna volvían al tajo después de 20 meses de cierre de la factoría. Un acuerdo entre Sodercán y el grupo Vela posibilitó el renacer de la planta y con ello preservar el futuro de más de medio centenar de familias. Un año después, retorna el fantasma del desempleo y del cierre de la fábrica. La rebautizada Fundinorte aborda un proyecto de futuro que, según sus responsables, requiere que Sodercán «cumpla con sus compromisos». Aquí es donde surgen las discrepancias, ya que la empresa pública mantiene que el acuerdo está «prácticamente concluido y a punto de cerrarse» tras aportar el Gobierno 3,3 millones de euros, a falta de una entrega de 125.311,85 euros.

Esta última aportación, según informó la empresa pública que dirige Salvador Blanco, está pendiente de que Fundinorte «presente la acreditación de inversiones correspondiente». Cuando esto ocurra, la empresa pública «dará por cumplido y concluido el acuerdo suscrito en su día y cerrará su colaboración financiera» con el grupo Vela. A partir de este momento, cualquier nueva solicitud por parte de Fundinorte «conllevará un nuevo análisis de viabilidad y deberá estarse a las disponibilidades presupuestarias».

El acuerdo contemplaba una aportación paritaria de ambas partes para reflotar la planta. Fundinorte avisó de que si no se aporta una cantidad suficiente en lo que queda de año, en enero se pondrá fin al proyecto por falta de liquidez y los empresarios entregarán las llaves de la fábrica al Gobierno regional. «Si el Ejecutivo no se implica con una inyección de circulante o con una participación económica como socio, el proyecto corre serio riesgo de morir en la orilla», alertó Luis Pérez del Castillo, director general de Fundinorte.

Mantiene que, de momento, el grupo Vela ha invertido 4,7 millones de euros para poder tener una fábrica pionera. El pasado mes de julio se celebró una reunión con Sodercán para que no se diera por finiquitado el proyecto pero las sensaciones no fueron buenas, más aún cuando en el último año desde Sodercán, resaltaron los responsables de la fundición, «no se ha visitado la planta para comprobar qué se ha hecho» con el préstamo público.

Según la empresa, «los retrasos» en los pagos de Sodercán han obligado al grupo a aportar 500.0000 euros y solicitar un crédito por una cantidad igual. Basan el compromiso adquirido en su día en cerca del millón de euros, equiparando la última inversión del grupo en la fundición cántabra. A la espera de que llegue ese posible compromiso y salvar el proyecto, los empresarios han firmado un crédito de 300.000 euros para aguantar hasta enero. «No pedimos dinero, sólo que se cumplan los compromisos», dijo Vela, dejando un mensaje claro: «Esto no está resuelto, si no hay una inyección de dinero para enero no hay futuro». Fue más allá al asegurar que los retrasos en los pagos le han costado a la fábrica más de 300.000 euros.

«Los trabajadores están hartos»

«Los trabajadores están hartos de esta situación, no quieren que se les utilice», señaló Daniel San Miguel, responsable de Industria de CC OO. La plantilla desconoce el nivel de los compromisos de inversión adquirido por cada de una de las partes, según se puso de manifiesto en una reunión entre el sindicalista y el comité de empresa.

Sin embargo, San Miguel aseguró que «no me consta que Sodercán esté incumpliendo sus compromisos». Los trabajadores han acogido la advertencia de un posible nuevo cierre «muy mal», después de los meses de agonía vividos con la crisis de Greyco. Pidieron a la empresa «prudencia» para evitar «la pérdida de confianza de los clientes».

Y si hay discrepancias entre Fundinorte y Sodercán, San Miguel señaló que se deben solventar de forma interna y no «vox populi». «Los trabajadores han demostrado su compromiso en sacar adelante la factoría, incluso rebajándose el sueldo», destacó.

«Maniobra para no pagar»

Sodercán interpreta la «amenaza de cierre y despido de sus trabajadores» de Fundinorte como una «maniobra para evitar aportar fondos a su proyecto empresarial en Greyco culpando de su fracaso al Gobierno». Y se produce «cinco días después de haber cobrado casi 300.000 euros del último préstamo de Sodercán».

El acuerdo firmado en mayo de 2016 fijaba los términos de la colaboración de Sodercán. En una primera fase, ya ejecutada, la aportación era de un millón de euros (300.000 en un préstamo y 700.000 como cuenta en participación) y una ayuda de 200.000 euros. La segunda fase, la actual, incluye otro millón de euros, siempre que previamente Fundinorte acreditase la ejecución del plan de inversiones por 2,2 millones. Por su parte, el ICAF entraría a financiar circulante con avales por 1,1 millones de euros. A día de hoy, «el acuerdo se puede dar por concluido», alegó Sodercán.

Martín: Apoyo a los trabajadores y a Sodercán

A preguntas de la prensa, el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio de Cantabria, Francisco Martín, ha afirmado que lo que está sucediendo en Fundinorte tiene «poca carga política y mucha carga técnica», al tiempo que ha señalado que la financiación de Sodercan está «condicionada a una serie de hitos técnicos« que deberá verificarse si se cumplen o no.

«Mi apoyo es absoluto a los trabajadores de Fundinorte pero también mi respeto absoluto a los criterios de los técnicos de Sodercan para la concesión de esas ayudas». En su opinón, "hay que verlo desde la perspectiva de una relación de socios en los que Sodercan pone una serie de criterios y con prudencia».

Martín ha asegurado el «interés» de «todos» porque Fundinorte siga funcionando. «Yo creo que lo estaba haciendo bien y trataremos de que estos pequeños encontronazos de socios se puedan solventar», ha declarado.