La casa museo Domus-Julióbriga

La fuente del coqueto patio permanece helada mientras una estatua de una diosa acumula copos de nieve./
La fuente del coqueto patio permanece helada mientras una estatua de una diosa acumula copos de nieve.

Es una reconstrucción de una casa romana, basada en los restos de una edificación, que sirve para ver cómo vivían las clases acomodadas del Imperio

El museo Domus Julióbriga en Retortillo, Campoo de Enmedio, es una reconstrucción de una casa romana. Basada en los restos de una edificación del yacimiento de Julióbriga, conocida como Casa de los Morillos, es un claro ejemplo de la calidad de vida que disfrutaban las clases acomodadas en el vasto Imperio Romano.

Después de pasear por el yacimiento romano de Julióbriga, con un manto inmaculado de nieve, es hora de entrar en calor y visitar la casa museo Domus Julióbriga. Los carámbanos de hielo que cubren los aleros del sobrio edificio son claros y peligrosos indicadores del frío que tenemos hoy por estas bellas tierras de Campoo.

Sólo asomarme al interior lo primero que me llama la atención es un coqueto patio porticado. A pesar del paisaje nevado pienso en una casa mediterránea. Abierto con un corredor sobre recias columnas circulares es el corazón del hogar.

Daniel Garrido, coordinador de Centros Culturales de Cantabria, me comenta que en estas tierras frías los patios solían ser cerrados con muros que los aislaban de las habitaciones del hogar pero en el caso de la 'Casa de los Morillos' permanecía abierto como las típicas casas romanas.

Al fondo se encuentra el salón o triclinium, con tres lujosos sofás, de ahí su nombre, que era utilizado por el dueño de la casa para comer y recibir a sus invitados. También por supuesto para hacer negocios.

Una pequeña taberna

Dormitorios, cocina e incluso una pequeña taberna de cara al exterior debían de conformar una típica casa romana de una familia acomodada por estas latitudes. La fuente del coqueto patio permanece helada mientras una estatua de una diosa acumula copos de nieve entre sus pétreos cabellos. Los espacios nevados me transmiten mucha paz y un abrumador silencio invade el espacio de este hermoso museo.

Para llegar hasta aquí hemos cogido la autovía de la Meseta para salirnos por Reinosa. Nos desviamos al barrio de Retortillo sobre el bello pantano del Ebro y dejamos el coche en un parking público junto al museo Domus Julióbriga. Siguiendo las vías principales de la ciudad romana, convertidas en la actualidad en las carreteras del pueblo, nos podremos acercar también a las diferentes áreas excavadas del yacimiento de Julióbriga. Para más información, la web de Centros Culturales de Cantabria.