La pasarela peatonal sobre el río Besaya en Los Corrales será historia la semana que viene

El viernes de la semana que viene los peatones podrán cruzar el río por el nuevo puente/
El viernes de la semana que viene los peatones podrán cruzar el río por el nuevo puente

Una semana antes de lo previsto las máquinas retirarán la estructura para que el viernes los peatones ya puedan utilizar el nuevo puente Renero

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

La pasarela provisional que se levantó este verano para el paso de peatones sobre el río Besaya en Los Corrales de Buelna será historia la semana que viene. Lo avanzado de las obras de construcción del nuevo puente Renero ha hecho que esa estructura metálica ya no sea necesaria y se pueda desmontar una semana antes de lo previsto. Y es que el viernes de la semana que viene los peatones podrán cruzar ya el río por el nuevo puente. De momento solo peatones, habrá que esperar a comienzos del año que viene para que los vehículos también puedan atravesarlo.

Bastarán tres días para retirar la pasarela por completo, martes, miércoles y jueves de la semana que viene, tres jornadas en las que será imposible cruzar el río por ese punto. La utilización de maquinaria pesada para retirar esa estructura exige adoptar como medida de seguridad el cierre de los accesos, un problema para los vecinos del barrio Penías, que tendrán que organizar sus vidas esos tres días para no tener que dar un gran rodeo si quieren llegar a pie al centro de Los Corrales de Buelna. Serán solo esos tres días, dijo la alcaldesa, Josefina González, al explicar que el viernes los peatones podrán utilizar ya la nueva plataforma del puente que se construye en ese punto. Aseguró entender «las molestias que la obra está causando», pidió disculpas y aseguró que «el resultado está cada vez más cerca y será muy beneficioso para todos en todos los ámbitos». «Tendremos que hacer un último esfuerzo para que esas molestias duren lo mínimo imprescindible para garantizar la seguridad de todos».

La pasarela se instaló con un plazo de caducidad muy marcado, el 30 de noviembre. Ese día las maquinas con las que se construye el nuevo puente tenían que abandonar el cauce del río, como había establecido la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. Las máquinas y la pasarela. Pero no se ha tenido que agotar el plazo. El consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón, ha avanzaba en octubre que las obras no solo iban bien, sino que en algunos aspectos iban adelantadas.

Si no es antes, en febrero se abrirá al tráfico un puente de 60 metros de longitud y dos carriles con una anchura de 3,25 metros cada uno, plataforma que incluye también dos aceras de más de dos metros a cada lado. En total, serán 12 metros de calzada para agilizar el tránsito en un punto que sufre a diario un tráfico muy elevado, en el que se incluye un alto número de vehículos pesados debido a la conexión con los polígonos industriales de Barros y de la recta de La Agüera, además de empresas como Nissan Cantabria o Trefilerías Quijano. Los cálculos hablan de unos 6.000 vehículos por día, de los cuales cerca de un millar son grandes transportes (un 16%).

La UTE Obrascón Huarte Lain-Cannor Obras y Servicios Cantabria se hizo con la obra con un plazo de ejecución de 12 meses y los cambios en el proyecto han reducido a menos de la mitad ese plazo. Incluso el precio fue a la baja. La obra salió por dos millones de euros y se adjudicó en 1,5 millones

 

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