Descubriendo el Ebro en Reinosa

La ruta parte de La Húngara y termina en el Molino de Nestares./Blanca Carbonell
La ruta parte de La Húngara y termina en el Molino de Nestares. / Blanca Carbonell

Naturaleza.El programa Naturea, ofrece una ruta en el caso urbano, para conocer toda la flora y la fauna que hay en torno al principal río de la capital campurriana

Blanca Carbonell
BLANCA CARBONELLSantander

El programa de dinamización y mantenimiento del uso público en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria, Naturea, ofrece entre sus rutas guiadas la actividad, 'Reinosa, naturaleza urbana'.

Esta iniciativa se enmarca en la serie de rutas que la entidad tiene por toda Cantabria, denominada, 'Natureando en corto', paseos de menor duración que las habituales rutas de montaña, gestionadas también por Naturea.

Esta actividad es gratuita, y tiene lugar todos los lunes de julio y agosto, a partir de las 11.30 horas.

Para participar no es necesario reservar, simplemente hay que acercarse al punto de encuentro, que es la Oficina de Turismo de La Casona de Reinosa, a la hora señalada. Su duración es de dos horas.

Allí nos recibe Beatriz García, una de las dos guías que trabajan en este programa en la zona del sur de Cantabria. Ella es la que se encarga de comentar los detalles de esta ruta, que tiene al río Ebro a su paso por la capital campurriana como principal protagonista.

El itinerario es gratuito, y parte cada lunes de julio y agosto, a las 11.30 horas de La Casona

Define la guía este programa, 'Natureando en corto', como «pequeñas rutas de naturaleza». Añade que, «nuestras rutas normalmente suelen ser un poco más largas. Esto queremos que funcione como gancho para que haya gente que si, por lo que sea, no puede ir a una de las otras rutas, porque tiene niños o tiene poco tiempo, pueda disfrutar de esta actividad. Son rutas muy cortitas para conocer un recurso muy concreto».

El objetivo de la actividad es según la guía, «conocer toda la naturaleza que rodea al Ebro, pero dentro del casco urbano de Reinosa, que también es mucha».

La ruta es una novedad este año, y se suma a las otras dos que ya había por el sur de Cantabria, una Orzales y la otra en Fontibre. «La gente aun no la conoce mucho y aun estamos teniendo poca asistencia, entre diez y veinte personas en cada sesión, pero todos los días vamos teniendo gente», explica la guía.

Entre los perfiles de las personas que asisten, explica que «normalmente son personas de fuera, que están alojadas aquí en Reinosa o en la comarca de Campoo y que quieren conocer una zona del valle con las explicaciones que ofrece un guía, para que esta experiencia les sirva como puerta para conocer el resto de la comarca».

Dice que a estas personas, especialmente a las que llegan de grandes ciudades, «lo que más les llama la atención es que aquí el Ebro, aunque esté en el casco urbano de Reinosa, tenga un bosque bastante bien conservado. Normalmente están acostumbrados a ríos encauzados, muy desnaturalizados. En este río hemos podido ver especies que encontrarías en cualquier entorno más natural». Concreta que, «hemos podido ver un mirlo acuático, una ave que es indicadora de ríos con buena calidad. Hemos estado viendo los alisos, los sauces, típicos de ribera, los avellanos. La ruta nos sirve también para conocer diferentes especies de flora».

Aunque el punto de encuentro está en La Casona, la visita en si misma parte del aparcamiento de La Húngara, donde estaba el antiguo molino, elemento que en su día fue muy común en esta ribera. De allí, parte por la orilla del río, haciendo distintas paradas, en la zona del Quintanal, en el Parque Botánico de Nestares,... hasta llegar al molino de Nestares.

Hacemos la visita acompañando también a algunos de los chicos de la Asociación Cántabra Pro Salud Mental. Su monitor, Alfonso Alcalde, considera que, «aparte de que estás al aire libre, es una actividad muy agradable, conoces muchas cosas». Dice que, «hay cantidad de árboles y especies que tiene el río, que tienes aquí al lado pero que desconoces. Se aprenden muchas cosas de esta manera y eso está muy bien».

Nos acompaña también en la ruta Mónica Gutiérrez, de San Miguel de Aguayo. Dice que, «me interesa mucho hacer rutas de senderismo, me gusta mucho andar y estar en la naturaleza». Comenta que lo que más le ha gustado es, «todo lo que ha explicado la guía. Siempre puedes pasear por esta zona, pero de esta manera aprendes algo más y obtienes otro punto de vista de tu entorno».

Tiene el Ebro a su paso por Reinosa, una longitud de apenas dos kilómetros. A lo largo del recorrido se observan las distintas modificaciones en su cauce, que afecta de una forma u otra a la velocidad del cauda., y por lo tanto al establecimiento de distintos sedimentos en su lecho y también de distintas especies vegetales.

Reinosa ha crecido ligada al Ebro, y han sido numerosos los molinos de río y fábricas de harina que la lo largo de la historia se han ubicado junto al cauce para utilizar el agua como fuerza impulsora de las piedras que trabajaban el grano. Hoy están inutilizados casi todos pero aun quedan restos del aprovechamiento del río en forma de presas, compuertas, muros o canales.