«Necesitamos más familias de acogida»

«Necesitamos más familias de acogida»

Natalia Correa, presidenta de Alouda Cantabria explica lor pormenores de los procesos de adopción temporal

Sheila Izquierdo
SHEILA IZQUIERDOEl Astillero

La Asociación Alouda Cantabria, que cada verano pone en marcha el programa 'Vacaciones en Paz', llevó este pasado martes al Club de lectura El Puente de Los Ingleses una charla coloquio sobre los procesos de adopción temporal de los niños saharauis en la región. Durante la cita, la presidenta de Alouda, Natalia Correa, explicó a los asistentes los pormenores que rodean a esta iniciativa solidaria que contribuye a que los niños saharauis encuentren en Cantabria mejores condiciones de vida.

-En la asociación acaba de estrenar cargo... Ahora es usted la presidenta...

-Sí. Acabamos de hacer cambio este mismo mes de marzo y ahora estoy yo al frente, aunque llevo vinculada a la asociación casi desde el principio.

-La charla del pasado martes abordó el programa Vacaciones en Paz, que ofrece cobijo, en las casas de las familias de acogida españolas, a los niños saharauis...

-Cada verano, desde hace cinco años, desarrollamos el programa Vacaciones en Paz aquí en Cantabria. Es un programa de acogida temporal que se lleva a cabo en toda España y gestionamos las asociaciones. Cada año se incorporan niños saharauis nuevos que viven en los campamentos de Tinduf y cada año necesitamos de más familias. Lo que tratamos de hacer es dar a conocer este programa y que sean cada vez más las familias de acogida de la región.

-En El Astillero lleva años este programa activo... ¿Cuál es el volumen de familias adscritas?

-El pasado año hubo dos familias del municipio que se acogieron a este programa de las 74 que formaron parte de Vacaciones en Paz de toda Cantabria. Esa cifra la gestionamos entre las dos asociaciones, Alouda y Cantabria por el Sáhara. La verdad que vamos poco a poco.

El pasado año, dos familias de El Astillero formaron parte de Vacaciones en Paz y acogieron a niños

-¿Qué les dicen a las familias de cara a la acogida?

-La acogida al principio es un compromiso de tres o cuatro veranos. En principio cuando alguien se acerca al programa le decimos que lo ideal es que no sea durante un solo verano, sino durante los cuatro que puede el niño salir de los campamentos. Luego es cierto que surjen situaciones a nivel familiar que impidan la acogida.

-En cuanto a los niños saharauis, ¿De qué edades estamos hablando?

-Ahora están saliendo desde los diez años. Se ha retrasado la edad porque hay menos familias receptoras. Hace años los niños salían desde los ocho. Por poner una cifra, le diré que hace tiempo salían del Sáhara 10.000 niños y ahora menos de la mitad. Sin ir más lejos el pasado verano salieron 4.500 niños.

-Ha dicho que son cuando los veranos que están los niños saharauis de acogida... Y cuando acaban, ¿Qué?

-En principio la oportunidad para ellos solo dura cuatro veranos, pero las familias pueden plantearse acoger a otro niño, que también podrá formar parte de esta iniciativa durante cuatro veranos.

-Ustedes que ya llevan años gestionando Vacaciones en Paz, ¿Cómo se constata que optan a un futuro mejor? ¿Tiene alguna anécdota que pueda compartir y que corrobere el cambio que ha supuesto en ellos?

-Quizá hablar de un futuro mejor con Vacaciones en paz no sería el término, porque en realidad pueden venir a España durante cuatro periodos. No más. Lo que sí es cierto es que esta iniciativa les ayuda a vivir una experiencia aquí que de otra manera no podrían tener. Y eso es mucho para quienes nunca han salido de los campamentos, porque pueden acercarse a otras culturas y otra manera de vida... Es algo muy enriquecedor para ellos porque les ayuda a conocer que hay otra cosa fuera de los campamentos y resulta también fundamental en cuestión de valores y expectativa de vida. -A las familias les resultará difícil despedirse, por la vinculación emocional...

-Sí. La verdad es que se crea un vínculo muy fuerte que con los años incluso continúa, aunque ya no puedan venir a España en Vacaciones en Paz. Hay muchos casos en los que las familias contribuyen con la educación de lo saharauis cuando están estudiando en el exterior. Pero siempre decimos a las familias que al final, la mejor manera de ayudarles es que la cuestión del Sáhara se solucionara. Necesitan tener un país y no estar en el desierto.