Vecinos de Guarnizo se unen contra una línea de alta tensión

En Cacicedo, la Plataforma lleva meses funcionando en contra de la línea de alta tensión./Jesús Lastra
En Cacicedo, la Plataforma lleva meses funcionando en contra de la línea de alta tensión. / Jesús Lastra

Suman sus fuerzas a la Plataforma de Cacicedo y piden la paralización de un proyecto «que puede suponer un riesgo para las personas»

Sheila Izquierdo
SHEILA IZQUIERDOGuarnizo

Un grupo de vecinos de Guarnizo, afectados por las obras de la línea de alta tensión que la Red Eléctrica tiene en proyecto realizar, ha sumado fuerzas con la Plataforma de Afectados de la Línea de Alta Tensión Astillero-Cacicedo AT-10-10, en un intento por frenar la puesta en marcha de los trabajos. Según apuntó ayer uno de los portavoces de esta incipiente agrupación vecinal de Guarnizo, Óscar Aja, el proyecto, cuyas obras atravesarían el municipio, Revilla de Camargo y Cacicedo, se desarrollará de manera «inminente», sin que los afectados, unos 1.500 en el término municipal de El Astillero, hayan sido informados por ninguna de las administraciones competentes. Su preocupación, aseguró, reside en que la línea pasará a escasos diez metros de su casa, cuando las recomendaciones por el supuesto impacto de los campos electromagnéticos que genera, es que sea a más de 200.

Para Aja, los afectados por este proyecto, ya aprobado -está pendiente de la resolución de unas alegaciones- han sido ninguneados. «Desde 2009, todos los representantes políticos que han tenido responsabilidades de gobierno en nuestro ayuntamiento, han colaborado con Red Eléctrica para diseñar este trazado, dejando a un lado a los vecinos, quienes no hemos sido informados en ningún momento», asegura. Fue hace meses, y tras ponerse en contacto con la Plataforma de Cacicedo, cuando «nos pusimos tras la pista de estas obras».

De ahí que hayan decidido agruparse y sumar fuerzas con la Plataforma de la localidad vecina, pues exigen, por un lado, la paralización de la obra y, por otro, que se dé una alternativa para que la línea no pase tan cerca de sus casas. Según Aja, el Parlamento estableció que, a modo de recomendación, la distancia equivalente al kilowatio fuera de un metro. En este caso, apunta, la línea llega a los 220 kilowatios, por lo que la distancia debiera de ser a 220 metros, «y no a diez o doce como ocurre en Guarnizo». Una distancia que se debe, añade, al desconocimiento que existe sobre impacto real que los campos electromagnéticos, que emitirá este tipo de línea, tienen sobre la salud de las personas. «Lo que se sabe es que pueden suponer un riesgo para personas con hipersensibilidad», apostilla.

Según Aja, el problema reside en que Red Eléctrica «no nos considera afectados» a los vecinos, porque la empresa sostiene que la línea no atraviesa terreno particular, si no público. Sin embargo, en Guarnizo, «pasa muy cerca de las casas y, en concreto, por el barrio de Boo, a escasos diez metros de las viviendas», porque la línea atravesaría la estrecha carretera existente.

Junto a otros afectados, Óscar Aja decidió mover ficha para conocer los pormenores de una obra de la que, insiste «nadie nos había informado». En su caso, la línea pasará a unos doce metros de su vivienda, ya que su residencia se encuentra en Ballestas y por ahí transcurre la línea.

«Los vecinos de Guarnizo lamentamos comprobar como en el último pleno celebrado en el Ayuntamiento de El Astillero, en donde se esperaba ver cómo la corporación municipal al completo defendiera los intereses de los vecinos o al menos, estar al lado de los vecinos, nos daba la espalda. Desconocemos por qué la actual corporación y las anteriores han mantenido en secreto esta obra», concluye Aja.

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