Dos primos, detenidos por el crimen de la calle Barcelona, desatado «tras una discusión por una chica»

Imágenes de las detenciones y de la rueda de prensa de esta mañana. / Héctor Díaz

El presunto autor de las puñaladas se fugó a Seseña (Toledo), donde se le ha detenido y ha ingresado ya en prisión. El otro arrestado fue encontrado en el barrio de Lavapiés de Santander y está en libertad con cargos

M. álvarez .
M. ÁLVAREZ .Santander

La Policía Nacional detuvo a dos invididuos como presuntos autores del homicidio ocurrido el pasado mes de agosto en la calle Barcelona -en Santander-. Han sido arrestados la semana pasada después de meses de intensa investigación. Los dos son primos, uno estaba fugado en Seseña (Toledo) y el otro, en el barrio de Lavapiés de Santander. Pese a que 72 horas del homicidio ya se sospechaba quién era el autor, tanto él como su primo fueron moviéndose por separado de una comunidad autónoma a otra en la que tenían familia, y durante esos meses han puesto «muchas medidas de seguridad» para que no se les descubriera.

Hoy los responsables de la Jefatura del Cuerpo Nacional de Policía han comparecido ante los medios con el delegado del Gobierno, Eduardo Echevarría, para explicar en detalle el desarrollo de este operativo, puesto en marcha el mismo día en el que se recibía una alerta por la presencia de una persona tirada en el suelo en el número 3 de la calle Barcelona. Arrancaba así la 'Operación Vendetta'. Era 18 de agosto de 2018. Los agentes encontraron a un ciudadano «inmóvil, tumbado decúbito supino y que, inicialmente, estaba siendo atendido por la Policía Local. A simple vista, presentaba una herida incisa en el pecho izquierdo», explican los investigadores. Era J.P.M., de 39 años de edad. Una vez estabilizado por los servicios sanitarios, fue trasladado al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, donde, pese a la intensa atención prestada, se certificó su fallecimiento en torno a las 12.15 horas del mismo día.

Imagen de la rueda de prensa.
Imagen de la rueda de prensa.

Las primeras dotaciones policiales personadas en el lugar de los hechos pudieron conocer que instantes antes se había producido «una fuerte reyerta entre dos individuos» en el exterior del pub Vendetta, al lado del mercado de Puertochico. Del mismo modo, identificaron al responsable y a los empleados del establecimiento.

Se activó el protocolo policial para casos de muerte violenta, por lo que se personaron en el lugar de los hechos agentes de la Brigada Provincial de Policía Científica, así como de Policía Judicial. En ese momento, se realizó la inspección ocular técnico-policial y se identificó el cadáver.

El Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Santander se hizo cargo de las diligencias y las puso a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Santander, que era el de guardia en ese momento y que, una vez tomada la dirección del caso, procedió a decretar el secreto del sumario. La Policía Nacional destaca la coordinación que en todo momento se llevó a cabo con la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.

Una minuciosa investigación policial: cronología de un homicidio

Fruto de las investigaciones llevadas a cabo, se reconstruyeron las horas previas a la comisión del homicidio, así como el desarrollo de la fatal agresión con arma blanca. Se identificó y se tomó declaración a diversos testigos del suceso, se examinaron grabaciones y se llegaron a 'explotar' diversos procedimientos de investigación, que culminaron con la identificación de los dos presuntos participantes en la comisión del homicidio.

Las averiguaciones permitieron conocer que, pasadas las nueve de la mañana del día 18 de agosto, la víctima se encontraba hablando con el portero del pub, lugar al que había accedido momentos antes.

En un momento determinado, llegó un grupo de personas que se dirigía hacia el bar, entre ellos, los dos detenidos. En esos instantes, uno de ellos detectó a la víctima y se dirigió hacia él, al tiempo que le recriminó algo, «iniciándose una discusión que fue evolucionando a la agresión física». Según manifestaciones de los testigos, «la discusión parecía deberse a un problema con una chica». Al parecer, el agresor había molestado a una joven y la víctima intercedió para defenderla. Horas después, ambos volvieron a encontrarse y fue cuando sucedió la discusión.

Ambos individuos continuaron con la misma actitud y se desplazaron a la confluencia de las calles Barcelona y Andrés del Río, donde la víctima recibió tres puñaladas. Una de ellas resultaría mortal horas después.

Seguidamente, herido de extrema gravedad, la víctima salió corriendo por la calle Barcelona a su confluencia con Paseo Canalejas, donde fue alcanzado por su agresor, que se abalanzó sobre él para continuar agrediéndole. En esos momentos, la víctima se desplomó y recibió varias patadas en la cabeza.

En esos últimos instantes, el otro implicado se dirigió hacia el lugar de los hechos, donde la víctima había quedado tendida en el suelo, y le propinó una fuerte patada en la cabeza. Acto seguido, los dos individuos huyeron por la calle Barcelona hacia Andrés del Río y, de ahí, hacia Menéndez Pelayo, donde tomaron un taxi y abandonaron el lugar.

Localizaciones y detenciones

CNP

Identificados los presuntos participantes, se constató que ambos son primos, que pertenecen a una familia «muy extensa asentada en varias comunidades autónomas», cuenta la Policía, lo que facilitó su ocultación. A partir de la identificación, se establecieron unas líneas de investigación para localizarlos, definiéndose una estrategia de actuación.

Al contrastarse que ambos habían huido de Cantabria, la investigación se centró sobre el entorno familiar y de amistad de los investigados.

«La coordinación en la investigación fue esencial para las detenciones», destaca la Policía. Dbido a que ambos habían huido por separado a comunidades autónomas diferentes, se llevaron a cabo gestiones de investigación coordinadas con otras unidades. La primera detención fue fruto de la actuación coordinada del Grupo Tercero de UDEV con el Grupo Operativo de Investigación Zonal 2 (GOIZ2), perteneciente a la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid. Sobre las 15.00 horas del día 3 de junio, se localizó una urbanización ubicada en la localidad toledana de Seseña, donde podría residir uno de los investigados, concretamente el presunto autor del apuñalamiento.

Funcionarios adscritos al Grupo Tercero de UDEV se trasladaron a la sede del GOIZ2, situada en la Comisaría de Distrito de Villa de Vallecas (Madrid), con el objeto de coordinar las actuaciones junto con ese Grupo.

El detenido, nacido en Santander, fue puesto a Disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 7 de Illescas, en la provincia de Toledo, que decretó su ingreso en el Centro Penitenciario de Ocaña, en la misma provincia.

La segunda detención se produjo el 6 de junio de 2019. Sobre 20.30 horas se localizó en el barrio de Lavapiés de Santander al segundo de los implicados, también nacido en la capital cántabra. Se procedió a su inmediata detención y posterior puesta a disposición judicial. Esta persona se encuentra actualmente en libertad, aunque está sujeto a medidas cautelares.