Revilla anuncia que el atraque del ferry cambiará de ubicación en el año 2020

El atraque se moverá para liberar espacios para la ciudad /Roberto Ruiz
El atraque se moverá para liberar espacios para la ciudad / Roberto Ruiz

El presidente desliza la fecha al asegurar que la valla contra los polizones desaparecerá en dos años porque el ferri se mueve de su ubicación actual

PILAR CHATO /AGENCIASSantander

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha fijado para el 2020 el inicio, al menos en parte, del nuevo frente marítimo que permitirá a Santander romper las barreras que separan el centro de la ciudad con su puerto para ganar todos los terrenos que van desde el Centro Botín hasta la Zona Franca, a la altura de la Biblioteca Central, y desafectar para uso cultural, dotacional y terciario algunos edificios emblemáticos: Capitanía Marítima, Sanidad Exterior o la actual sede de la APS. El plazo lo ha dejado caer al explicar que para dentro de dos años el Puerto de Santander habrá eliminado la valla que le separa de la ciudad, desde la Estación Marítima hasta Tabacalera porque cambiará la ubicación del lugar de atraque del ferri.

Revilla ha hecho este anuncio en el pleno del Parlamento de Cantabria a una pregunta de la diputada de Podemos Verónica Ordóñez sobre la decisión de la Autoridad Portuaria de Santander de «instalar una valla de cuatro metros de altura para contrarrestar la presión migratoria». Es entonces cuando ha dicho que la valla desaparecerá de su ubicación actual porque el ferri se moverá hacia el Barrio Pesquero, poniendo así fechas al proyectos que preparan la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de Santander y que fue adelantado por este periódico el pasado mes de agosto. Ese proyecto prevé el traslado del atraque del ferri, retirar todas las vallas para llegar hasta el cantil del muelle y la cesión de los edificios para usos de la ciudad.

También en el pleno

Esta tarde, en respuesta a Podemos, el presidente del Ejecutivo regional ha recordado que no se trata de instalar una nueva valla, sino de recrecer hasta los cuatro metros la que ya existe, y ha defendido que se trata de una medida para cumplir la ley y para garantizar la seguridad de los barcos de la compañía Brittany Ferries.

«Lo que se está haciendo es impecable desde el punto de vista de la seguridad», ha defendido Revilla, quien ha reconocido que a él «estéticamente» esa valla no le gusta «nada» y ha explicado que hace un año y medio encargó al presidente del Puerto, Jaime González, que acabe con ella.

El motivo, según ha añadido, es que existe un acuerdo con la compañía Brittany Ferries de trasladar al final de los muelles el lugar de atraque de los nuevos ferri, que tendrán un 40 por ciento más de capacidad que los actuales, un tamaño que les impide atracar donde lo hacen actualmente. No ha explicado cómo será la conexión con la Estación Marítima a punto de entrar en un proceso de remodelación.

Por ello, Revilla ha señalado que para «final» de 2020 se va a derribar esa valla y va a quedar «diáfano y despejado» ese espacio. «Mientras tanto hay que cumplir la ley», ha argumentado el presidente regional.

Verónica Ordóñez no ha cuestionado la legalidad, pero si «el momento y las formas» del anuncio «justificando una presión migratoria», cuando, según ha alegado, el presidente del Puerto «estaba reconociendo que se estaban reduciendo los ratio de llegada a Inglaterra» de migrantes a través de Santander.

«El problema aquí es el mensaje xenófobo. Ese mensaje que se está implantando en la comunidad autónoma de Cantabria respecto a algo que no existe«, ha opinado Ordóñez, quien ha rechazado que se esté produciendo una presión migratoria en la región.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos