La Agencia de Desarrollo se quedará en el centro de formación de Barreda

Local de El Zapatón al que se anunció el traslado de la Agencia de Desarrollo en 2017./Luis Palomeque
Local de El Zapatón al que se anunció el traslado de la Agencia de Desarrollo en 2017. / Luis Palomeque

El local acondicionado para su traslado al centro de la ciudad será ocupado finalmente por el servicio de Recaudación

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

Después de año y medio esperando el traslado de la Agencia de Desarrollo Local (ADL) al centro de Torrelavega, para facilitar el acceso de usuarios y trabajadores a este importante servicio municipal, el equipo de gobierno (PSOE-PRC) ha decidido que se quede finalmente en el Centro de Formación de Barreda. Socialistas y regionalistas consideran que es más urgente que el local que fue acondicionado en El Zapatón para realizar la mudanza, sea ocupado por otro servicio, posiblemente Recaudación, para continuar con el desalojo del Palacio municipal e iniciar lo antes posible la rehabilitación del edificio.

Impulsando proyectos desde hace 24 años

La Agencia de Desarrollo Local de Torrelavega, dependiente del Ayuntamiento, lleva 24 años impulsando actuaciones destinadas a la promoción y mejora de la actividad económica y también turística del municipio. La ADL orienta, forma e inserta laboralmente a desempleados, en su calidad de centro colaborador del Servicio Cántabro de Empleo. La concejala del área, Jezabel Tazón, recuerda que cuentan con tres centros para desarrollar su actividad: las naves nido de Tanos, el centro de emprendedores de Torres y el centro de formación de Barreda, ahora sede del servicio. Tazón señala que el año pasado tutelaron 196 proyectos, de los que 178 fueron individuales y 18 colectivos.

El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, ha señalado que es «prioritario» terminar de vaciar el Ayuntamiento, donde ya sólo permanecen los servicios de Recaudación y Obras, y los despachos de los grupos políticos. Además, el regidor dice que han comprobado que la ADL funciona «bastante bien» en su sede provisional de Barreda, donde atiende a numerosas personas, la mayoría en busca de empleo.

El traslado al centro de la ciudad estaba previsto inicialmente para finales de 2017. Así lo anunciaron los responsables municipales en agosto de aquel año, en el acto en el que el entonces consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón -acaba de cesar en el cargo para presentarse a las elecciones-, hizo entrega al alcalde de las llaves del local que el Gobierno regional había cedido al Ayuntamiento para ubicar en él las oficinas de la ADL.

El equipo de gobierno considera prioritario terminar el desalojo del Palacio municipal

El barrio El Zapatón se construyó hace varias décadas gracias, especialmente, a los bloques de viviendas sociales que levantó el Gobierno de Cantabria. La Consejería de Obras Públicas, que aún conserva varios locales de su propiedad en el distrito, cedió al Ayuntamiento dos de ellos que se encontraban en desuso, para que fuesen acondicionados antes de convertirse en las nuevas sedes de la ADL y la Sociedad Coral.

Ambos están situados en la calle Marqués de Santillana y las llaves del primero de ellos fueron entregadas en el referido acto. El espacio, de 214 metros cuadrados, era el destinado a la ADL, que en noviembre de 2016 se vio obligada a abandonar el Palacio municipal por los graves daños estructurales que sufre el inmueble. La plantilla de la ADL, integrada por una decena de personas, estaba lista para afrontar otra mudanza que iba a incluir de nuevo el mobiliario. Este importante servicio municipal se creó a mediados de la década de los noventa y ha ocupado desde entonces varios locales. En plena crisis económica abandonó un piso alquilado de la calle Ruiz Tagle, en el que permaneció desde 2001, para trasladarse al espacio que ocupó hasta noviembre de 2016 en el Palacio municipal, que ha sido desalojado por amenazar ruina.

El Gobierno regional cedió el uso del bajo de El Zapatón durante 10 años a cambio de que el Ayuntamiento le condonase una deuda de 20.405 euros por impago de tributos municipales, lo que fue calificado por el primer partido de la oposición, el PP, como un «alquiler encubierto». El otro local, cuya cesión se realizó más tarde, está situado justo enfrente, al otro lado de la calle, y es la nueva sede de la Sociedad Coral desde noviembre de 2017.