Colapso en los servicios sociales de Torrelavega con más de la mitad de la plantilla de baja

Una mujer accede a la oficina de Servicios Sociales de la plaza Baldomero Iglesias./Luis Palomeque
Una mujer accede a la oficina de Servicios Sociales de la plaza Baldomero Iglesias. / Luis Palomeque

Las tres oficinas están funcionando al 50% por la falta de personal, lo que supone un nuevo retraso en la concesión de las ayudas del Fondo de Suministros Básicos

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

La falta de personal está llevando al colapso de los servicios sociales en la ciudad, donde más de la mitad de la plantilla está de baja. De los seis trabajadores pertenecientes al departamento de Servicios Sociales, cuatro están de baja, una larga de duración por maternidad y otros tres por enfermedad, lo que supone que las tres oficinas del servicio -Plaza Baldomero Iglesias, La Inmobiliaria y Barrio Covadonga- están funcionando al 50% por falta de personal, lo que supone nuevos retrasos en la tramitación de las ayudas dependientes del Fondo Extraordinario de Suministros Básicos, dotado con medio millón de euros.

La situación de emergencia en el servicio ha motivado que esta semana se reunieran en Santander el alcalde de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero y la concejala responsable del área, Patricia Portilla, con responsables del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (Icass), en la que desde el Gobierno regional se ha instado al Ayuntamiento a que tome las medidas necesarias para recuperar la normalidad en este departamento. En este sentido, los responsables de ambas administraciones estudiaron los problemas surgidos para la gestión y resolución de las más de 800 solicitudes de ayudas del Fondo Extraordinario de Suministros Básicos, debido a la falta de personal para llevar a cabo la valoración de los expedientes.

Bolsa de empleo

Tras el encuentro en Santander con representantes del Icass, técnicos y responsables de Servicios Sociales y de Recursos Humanos en el Ayuntamiento de Torrelavega participaron en un encuentro en el que según anunció la concejala, Patricia Portilla, se ha optado por crear una bolsa de empleo para intentar recuperar la normalidad en un departamento que tiene de baja a más del 50% de la plantilla. Portilla reconoció que éste es el problema que hay en la actualidad en el servicio, porque «no disponemos de bolsa de empleo abierta en el Ayuntamiento» para sustituir a los trabajadores sociales que están de baja, por lo que también se ha barajado otra posibilidad como la declaración de excepcionalidad, una medida que ya ha sido criticada por los grupos municipales de la oposición, ya que consideran que «no es la mejor solución» y critican este tipo de fórmulas en el área de Recursos Humanos.

«Vamos a crear una bolsa de empleo en los próximos días para suplir las bajas en el servicio» Patricia Portilla | Concejala de Servicios Sociales

Para que el servicio se vea afectado el menor tiempo posible, la concejala de Servicios Sociales señala que la oferta de empleo público se sacará en los próximos días, de modo que las vacantes en el servicio sean cubiertas «cuanto antes». «Estamos teniendo graves problemas porque todo se ha colapsado. La lista de espera es cada vez mayor y no sabemos que pasa con las ayudas porque tardan más de dos meses en citarnos», lamenta María del Carmen, una de las personas afectadas que se encuentra desde principios de diciembre a la espera de saber si es beneficiaria o no de las ayudas.

«Nos están llegando quejas continuamente al Ayuntamiento», reconoce un funcionario municipal, que insiste en que «el problema es que no hay personal en Servicios Sociales para atender a tanta gente y para tramitar todos esos expedientes y solicitudes».

«Estas ayudas antes las gestionaba el Gobierno regional y ahora nosotros con el mismo personal» Patricia Portilla | Concejala de Servicios Sociales

Y es que la crisis ha aumentado la carga de los trabajadores sociales, en especial, el volumen de trabajo se ha visto incrementado los dos últimos años en las oficinas de los Servicios Sociales de Torrelavega con la tramitación de las ayudas correspondientes al Fondo Extraordinario de Suministros Básicos para el pago de recibos de agua, luz y gas, fundamentalmente, y que antes gestionaba el personal del Gobierno de Cantabria. Este fondo está dotado con 500.000 euros, de los cuales la mitad los aporta el Ejecutivo cántabro y el resto el Ayuntamiento.

La concejala de Servicios Sociales, Juventud, Igualdad y Festejos insiste en que el problema es que se trata de ayudas que antes gestionaba funcionarios del Gobierno de Cantabria y ahora «lo tenemos que hacer nosotros con el mismo personal».

Los Servicios Sociales de Torrelavega se gestionan a través de tres oficinas repartidas por la ciudad y que en teoría se compone cada unidad de tres profesionales: trabajador social, educador y auxiliar administrativo, a los que en la capital del Besaya hay que agregar la figura del psicólogo/a que atiende las necesidades de cada una de las tres sedes. En la oficina de la plaza Baldomero Iglesias hay contratados dos asistentes sociales, un auxiliar administrativo y un psicólogo; en el Barrio Covadonga trabajan tres trabajadoras sociales y un auxiliar administrativo; y en La Inmobiliaria hay tres trabajadoras sociales y un auxiliar administrativo.

Poco personal

Los sindicatos subrayan que la plantilla se ha quedado corta, más si se añaden nuevas competencias tras el convenio suscrito con el Gobierno regional para la concesión de las ayudas del Fondo Extraordinario de Suministros Básicos. A la vista del panorama, los profesionales se sienten impotentes ante la imposibilidad de dar respuesta a la demanda social.

Las trabajadoras de los Servicios Sociales reconocen que la carga de trabajo ha aumentado, ya que la tramitación de este tipo de ayudas «conlleva mucho papeleo» pero recuerda que «no es la única labor que llevamos cabo en estas oficinas». Destacan que los servicios sociales «son la puerta de entrada para estas personas sin recursos» a las que hay que atender, orientar y asesorar de «forma personalizada». «Nuestra misión es trabajar para que estos colectivos, entre los que no existe un perfil determinado, cada caso es una historia y unas circunstancias, mejoren sus condiciones de vida y no se encuentren en riesgo de exclusión social», agregan. Además, Torrelavega es un municipio especial ya que hay un gran número de extranjeros que son usuarios y cuya situación también se atiende en estas oficinas.