Los técnicos ultiman el proyecto para recuperar las márgenes del Besaya

El concejal de Medio Ambiente (izquierda) acompaña a los redactores del proyecto en una visita al entorno del río./Luis Palomeque
El concejal de Medio Ambiente (izquierda) acompaña a los redactores del proyecto en una visita al entorno del río. / Luis Palomeque

La nueva inversión para que la ciudad viva de cara al río prevé instalar más mobiliario, espacios para cobijarse y un aseo público

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

Los técnicos ultiman estos días la redacción del nuevo proyecto de recuperación y mejora de las márgenes del río Saja-Besaya a su paso por Torrelavega, una obra que el Ayuntamiento pretende ejecutar en los próximos meses con una partida de 500.000 euros. La inversión en el corredor verde es continuidad de la realizada en el anterior mandato y llega después de varios años de quejas por la falta de mantenimiento. El objetivo sigue siendo que la ciudad viva de cara al río, aprovechando que ha dicho adiós a décadas de contaminación, y está previsto instalar más mobiliario, lugares de cobijo y un aseo público, entre otras dotaciones.

Se han realizado numerosas visitas a la zona para fijar los criterios a seguir, bajo la premisa de la sostenibilidad de las actuaciones y que éstas supongan el menor mantenimiento de cara al futuro. El proyecto estará listo a finales de este mes de enero, para acometer una importante labor de recuperación ambiental y consolidación de las actuaciones precedentes. Se trata de recuperar las márgenes del río, fundamentalmente la orilla más próxima a la ciudad, para disfrutar más de este espacio de naturaleza y ocio.

El concejal de Medio Ambiente, José Luis Urraca Casal, explica que el Ayuntamiento se propone la regeneración ambiental recuperando el ecosistema original y acondicionando nuevos espacios públicos. El propósito es potenciar la biodiversidad empleando ecotipos locales para la restauración vegetal y ambiental, minimizando los procesos erosivos para así evitar la proliferación de especies invasoras. Se propone abordar una serie de actuaciones para ordenar el espacio, mejorar su estética y funcionalidad. El proyecto establecerá una serie de lugares para la realización de actividades al aire libre relacionadas con el deporte, la ecología y el paisaje.

La obra se ejecutará en los próximos meses con un presupuesto de 500.000 euros

La regeneración de espacios alterados supondrá la eliminación de especies invasoras que han colonizado desde hace años el ámbito de actuación, principalmente el plumero (Cortaderia Selloana) y el bambú japonés (Reynoutria Japónica). Urraca Casal ha destacado que en esta ocasión y para obtener mejores resultados, se ha previsto que esta acción vaya acompañada de «una revegetación a través de la plantación y uso de especies autóctonas de la zona que puedan competir con las especies invasoras». También se incluye la reparación y construcción de sendas y caminos peatonales, así como la dotación y mejora de mobiliario urbano (bancos, mesas, papeleras...), todo encaminado al fomento de actividades al aire libre.

El edil socialista también que lo mismo que han hecho en otros dos tramos del Bulevar Ronda, en este contiguo a la margen del río van a instalar un aseo público autolavable. «Han tenido muy buena acogida entre la gente, tienen una gran utilidad y será una de las mejoras que incorporaremos», asegura. Además, se propone la creación de zonas cubiertas (pérgolas) para la protección efectiva frente a condicionantes climatológicos adversos, como la lluvia, o la instalación de barandillas de madera homologadas para garantizar la seguridad, sobretodo de los más pequeños. También se pretende mejorar la iluminación y su eficiencia energética dentro del entorno paisajístico, mediante la instalación de luminarias de tecnología LED. El proyecto incluirá la estabilización de los taludes mediante técnicas de bioingeniería, así como la reparación de las estructuras de madera existentes.

Saneamiento

Urraca Casal considera que las grandes obras de saneamiento que se desarrollaron con inversiones del gobierno socialista de Felipe González, están en el origen del gran cambio que experimentó el río. «Gracias al hecho de declarar el proyecto de interés general y el uso de fondos europeos, se pudieron llevar a cabo obras como los grandes colectores, el saneamiento de todas las aguas residuales de la cuenca del Saja-Besaya o el colector de aguas industriales, que supusieron un cambio medioambiental radical y posibilitaron la mejora de la calidad de las aguas los ríos, lo que ha traído consigo posteriormente la recuperación paulatina de la flora y, sobre todo, la fauna de ribera asociada a nuestro entorno», concluye el concejal de Medio Ambiente.

Quejas en el corredor verde por la falta de mantenimiento

Mientras el río sigue recuperando vida (cada vez hay más peces, aves, nutrias...), en sus orillas ha languidecido en los últimos años el corredor verde que se habilitó en la anterior legislatura para que los torrelaveguense dejasen de vivir de espaldas al Saja-Besaya, después de varias décadas de olvido y contaminación. Los usuarios vienen quejándose de falta de mantenimiento en la senda fluvial: papeleras rotas o sin vaciar, restos del 'botellón' juvenil, grafitis por doquier, maleza, mal olor procedente de desagües, estructuras de madera deterioradas...

Las obras del corredor verde fueron impulsadas por el entonces equipo de gobierno del PP y supusieron una inversión de más de un millón de euros. Los populares también son los promotores del proyecto que ahora se ultima, tras aprobar una modificación presupuestaria el pasado mes de mayo. En concreto, las primeras actuaciones se realizaron en dos fases, sobre una superficie de 40 hectáreas en ambas márgenes del Saja-Besaya y aprovechando el desarrollo de sendos proyectos de empleo. En la primera se llevó a cabo la limpieza y acondicionamiento del terreno, y en la segunda se instalaron diversas estructuras. Los trabajos se iniciaron con la limpieza de restos de basura y eliminación de plantas invasoras, así como podas, entresacas forestales y plantación de especies autóctonas. Los nuevos senderos se habilitaron para conectar ambas riberas y lugares como el Barrio Covadonga, La Viesca y 'El Patatal'. También se instalaron pórticos en las entradas principales, así como rampas, miradores, un anfiteatro, embarcaderos, un parque intergeneracional, bancos, mesas...