
Garay encabezaba al grupo de viajeros lamentando que su estancia en Santander «se haya acortado. Pero no hay que preocuparse, volveremos», decía, porque tras alcanzar un acuerdo con FEVE para poder circular, sus excursiones podrán tener, en adelante, cierta asiduidad. Pero para Garay, lo importante «no son los viajes. Lo que importa es el ferrocarril; el tren es el protagonista. Nosotros fomentamos la afición, tratamos de recuperar viejos vehículos y que la gente los vea rodar de nuevo».







