Zuloaga centra el relevo de altos cargos en las consejerías de Díaz Tezanos y Ramón Ruiz

Pablo Zuloaga, rodeado de sus afines, tras ganar las primarias del pasado mes de junio.
Pablo Zuloaga, rodeado de sus afines, tras ganar las primarias del pasado mes de junio. / DM
Cantabria

El secretario general del PSOE comunica a su Ejecutiva y al Gobierno que quiere cambios en Sodercán, Cultura, Deportes, Universidades y Servicios Sociales

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Pablo Zuloaga, secretario general del PSC-PSOE, comunicó ayer al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y a los consejeros de su partido, que centrará en los departamentos que dirigen Eva Díaz Tezanos y Ramón Ruiz los cambios que quiere introducir en el ala socialista del Gobierno regional.

Relevos que afectarán, al menos, a ocho altos cargos de ambas consejerías, tal y como desveló en la reunión del Comité Ejecutivo de su partido celebrada en la tarde del pasado lunes. Se trataría, por tanto, de cambios en los dos departamentos que dirigen la ex secretaria general del partido y su mano derecha, y que públicamente se han posicionado en contra de introducir novedades en el Gobierno regional.

Pero en un signo de autoridad, el actual líder socialista ha reaccionado, primero ante su Ejecutivo y después ante el propio presidente cántabro, planteando los relevos de los directores generales de Sodercán, Salvador Blanco; de Política Social, Ana Isabel Méndez; de Investigación y Universidades, Marta Domingo; de Cultura, Marina Bolado; de Deportes, Zara Ursugía, y otros tres altos cargos del Instituto Cántabro de Servicios Sociales: Vanesa Solórzano, José Luis Gallo y Judith Pérez, los dos últimos enfrentados en algún momento a Pedro Casares, a la sazón portavoz del Ayuntamiento de Santander, miembro de la Ejecutiva nacional y mano derecha de Zuloaga. Tanto Díaz Tezanos como Ramón Ruiz mantuvieron ayer en público y en privado su resistencia a relevar a los miembros de su equipo.

Sin embargo, el líder del PSC-PSOE y alcalde de Bezana está dispuesto, incluso, a cesar a ambos miembros del Gobierno regional si se siguen oponiendo a los cambios que emanzan de la dirección del partido. «Hasta ahora se ha hablado de segunda línea, pero (los cambios) pueden ir más arriba. La confianza, igual que se gana, se pierde», aseguraron a este periódico desde el entorno de Zuloaga, insistiendo en que «si no aceptan los cambios planteados serán relegados, porque nadie es imprescindible, aunque esperamos no tener que llegar a eso». El golpe de efecto del secretario general fue, según los miembros de su Ejecutiva y de su círculo más cercano, un síntoma de que ha agotado su «paciencia» después de medir «mucho sus tiempos».

LoS altos cargos cuestionados

Marina Bolado (Cultura).
Se estrenó en el PSOE esta legislatura. Sergio Balbontín es uno de los nombres que suenan para ocupar su cargo.
Ana Isabel Méndez (Política Social).
Es una de las personas más cercanas a Tezanos y ha sido bastante beligerante durante las campañas.
Marta Domingo (Universidades).
Muy cercana a Díaz Tezanos y Ruiz criticó la falta neutralidad de Pedro Casares durante las primarias socialistas.
Salvador Blanco (Sodercán).
Su gestión ha sido la más cuestionada dentro y fuera del Ejecutivo. Podemos ha pedido su cabeza.
Zara Ursuguía (Deportes).
Trabaja codo con codo con Ramón Ruiz y tuvo un papel destacado en el equipo de la vicepresidenta en la campaña.
Judith Pérez (Icass).
Fue la antecesora de Pedro Casares al frente del grupo socialista en el Ayuntamiento de Santander.
Vanesa Solórzano (Icass).
Es la menos mediática de todos y ocupa la subdirección de Infancia, Adolescencia y Familia de los Servicios Sociales.
José Luis Gallo (Icass).
El subdirector del Icass disputó con Pedro Casares el liderazgo del Distrito Centro de Santander.

Ante su guardia pretoriana oficializó el relevo de Silvia Abascal como portavoz parlamentaria por Víctor Casal, diputado regional y exlíder Juventudes Socialistas, y puso sobre la mesa el nombre de algunos altos cargos de los que pensaba prescindir en una muestra de confianza a su equipo y, en cierto modo, como una demostración para medir la fidelidad y la lealtad de las personas que había nombrado durante el congreso regional, según relataron fuentes cercanas al líder socialista y miembros de la Ejecutiva. Una decisión que no comunicó a los responsables del Gobierno de Cantabria ni siquiera cuando se reunieron.

Revilla supo los cambios planteados seis horas antes que la vicepresidenta socialista

No dieron una lista negra con nombres, pero sí le comunicaron al presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, las áreas en las que querían hacer cambios. El secretario general del PSC-PSOE, Pablo Zuloaga, y la secretaria de Política institucional, Isabel Fernández, se reunieron ayer con el jefe del Ejecutivo ante la sorpresa y el estupor de los altos cargos socialistas seis horas antes de hacer lo propio con sus consejeros.

Zuloaga y Fernández tuvieron un encuentro cordial con el jefe del Ejecutivo en el que le trasladaron su intención de proponer cambios en Sodercán y poner fin a la etapa de Salvador Blanco, uno de los altos cargos socialistas más cuestionados y que ha supuesto un enfrentamiento con Podemos; en el área social y en las áreas de Educación y Cultura, según revelaron a este periódico fuentes conocedoras del encuentro entre ambos líderes.

Aunque no pusieron sobre la mesa más nombres concretos que el de Blanco, según las mismas fuentes, sí que las áreas que se salieron a relucir en la reunión coinciden exactamente con los nombres planteados ante su Ejecutiva. Aunque el presidente cántabro respeta la legitimidad de Zuloaga para hacer los cambios oportunos, Revilla le volvió a trasladar la necesidad de que las disputas internas de un partido no afecten al bipartito.

Además de compartir posiciones sobre la necesidad de preservar la estabilidad, ambos han valorado como «muy positiva» la labor que está llevando a cabo el Ejecutivo para lograr la recuperación económica y social de Cantabria.

Desde el ala regionalista remarcan que la reunión se celebró en un ambiente de máxima cordialidad y creen que tras las primarias «era obligado» mantener una reunión con el nuevo secretario general para propiciar «una relación más estrecha con quien va a ser en los próximos años la cabeza visible de un partido importante en Cantabria y con el que, además, mantenemos una coalición».

El alcalde de Bezana citó a los cuatro miembros del ala socialista del bipartito por WhatsApp durante la noche del lunes y la mañana del martes sin darles más explicaciones. Los primeros en reunirse con el jefe de filas fueron la consejera de Sanidad, María Luisa Real, y el de Economía, Hacienda y Empleo, Juan José Sota, que fueron recibidos a las cuatro de la tarde en un encuentro en el que les dijeron que, si nada se torcía, ellos y su equipo estaban libres de los relevos planteados.

Una hora más tarde fue el turno de Eva Díaz Tezanos y Ramón Ruiz, a quienes les trasladó que, como secretario general, estaba en su legítimo derecho de decidir cambios. La respuesta de los dos consejeros, sobre cuya gestión está puesto el foco, fue defender la cohesión de los equipos y más en el ecuador de la legislatura. Además, reiteraron que «el único que puede cesar a los consejeros es el presidente Revilla y los consejeros son los que eligen a su equipo de confianza y los únicos que tienen potestad para proponer los nombramientos y cambios de los altos cargos».

Las claves

Relevos
Zuloaga está dispuesto a pedir el cese de la vicepresidenta y el consejero de Educación si no aceptan los cambios, aunque espera no llegar a esa situación.
Reuniones
El secretario general citó por separado a Juan José Sota y María Luisa Real y, una hora más tarde, a Eva Díaz Tezanos y Ramón Ruiz.
Deslealtad
En el ala socialista del Gobierno existe un «profundo malestar» porque Zuloaga se haya reunido antes con Miguel Ángel Revilla que con ellos.

Horas antes, Ruiz dijo en Torrelavega que «no habrá relevos» en su Consejería a petición de la nueva Ejecutiva socialista porque es un equipo «cohesionado», la legislatura está mediada y se está en un momento de inicio de curso y de elaboración presupuestaria «que desaconseja cualquier cambio». «Yo ya dije lo que tenía que decir en su momento. Creo que el equipo de la Consejería de Educación es un equipo cohesionado, que está trabajando creo que bien, y estamos desarrollando las políticas socialistas que prometimos a los ciudadanos. Yo ya me pronuncie una vez y sigo en lo mismo», recalcó. Por su parte, la consejera de Sanidad, Luisa Real, María Luisa Real, declinó atender a los medios de comunicación.

Fuentes del Gobierno de Cantabria reconocieron ayer a este periódico que en el equipo de la vicepresidenta existe un «visible malestar» ante lo que consideran una «deslealtad» y «falta de respeto» de la dirección regional del PSOE al anunciarles antes los cambios al presidente Revilla que a sus consejeros. Del mismo modo, resaltaron la «preocupación» del jefe del Ejecutivo al verse inmerso entre la espada y la pared y teme que, unos y otros, le dejen a él la patata caliente.

Silvia Abascal: «Las formas no me parecen apropiadas para un secretario general»

Silvia Abascal acababa de aterrizar de sus vacaciones en Sicilia cuando se enteró de que iba a ser relevada como portavoz del Grupo Socialista en el Parlamento de Cantabria. La noticia le pilló con el pie cambiado, pero no la sorprendió del todo: «Era lo esperado. Estaba claro que antes o después iban a hacer un cambio de portavoz, pero no me han gustado las formas, que haya sido una conversación telefónica de dos minutos y que no la haya hecho mi secretario general».

La que durante dos años y medio fue la voz de los socialistas en la Cámara considera que es una «falta de respeto» a la figura que representa. «Siempre esperas que tenga una reacción como debe tener un secretario general, de coger el toro por los cuernos, no sólo para tomar las decisiones, sino también para ejecutarlas», explicó Abascal en declaraciones a este periódico. Se enteró de su cambio en una charla de dos minutos con la secretaria de Política Institucional, Isabel Fernández, en la que la invitaron a no asistir a su Ejecutiva.

A su juicio, «la falta de respeto es hacia lo que representa el cargo, no hacia a mí, mi ego está completamente satisfecho y no necesito que nadie lo alimente». «Pero sí creo que las formas en la vida son importantes y en política, mucho más. En el fondo lo esperaba, pero las formas no me parecen las más apropiadas ni a la altura de lo que tiene que ser el secretario general del PSOE en Cantabria», detalló Abascal.

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