La Fundación Botín reduce su apoyo al proyecto de Santander Creativa y deja su futuro en el aire

El espacio Enclave Pronillo se convirtió en la sede de Santander Creativa, que acoge además presentaciones y cursos.
El espacio Enclave Pronillo se convirtió en la sede de Santander Creativa, que acoge además presentaciones y cursos. / Andrés Fernández
  • La decisión de la institución, que aportará 40.000 en lugar de 200.000 euros, pone en peligro el tejido cultural generado como herencia de la candidatura 2016

Su estructura ha empapado la mayor parte del tejido cultural de la ciudad. A modo de red, ha aglutinado en apenas cinco años la actividad, inquietudes y propuestas de diversas capas y formas de la cultura local y ha generado o captado iniciativas que han permitido visibilizar o canalizar el trabajo de creadores y la gestión cultural. Pero la armonía se ha quebrado de golpe. El futuro de la Fundación Santander Creativa queda en el aire. Y su viabilidad y evolución, al menos su crecimiento como hasta ahora, está amenazada. La Fundación Botín, uno de los pilares y patronos de la entidad santanderina ha comunicado al Ayuntamiento de Santander, valedor y origen del actual organismo, que reducirá de manera significativa su apoyo dejando muy mermada la capacidad de sostenimiento de la entidad de origen municipal.

En cifras, la aportación de la Fundación, que preside Javier Botín y que dirige Íñigo Sáenz de Miera, pasará en 2017 de 200.000 euros a 40.000, idéntica cantidad que destina el Gobierno regional. La aportación, más bien simbólica, supondrá según diversas fuentes, frenar cualquier proyección de Santander Creativa o abortar sus señas de identidad. Además de la programación estable repartida a lo largo del año, de la Fundación dependen o a ella están ligadas las ayudas ‘Tan cerca’ que vinculan el eje Santander- Bilbao y ahora Gijón; los contenidos desarrollados a través de ‘Cultura emprende’ y el apoyo a una madeja de actuaciones correspondientes a asociaciones, espacios y barrios.

Desde hace meses existía el rumor sobre una posible desvinculación progresiva de la Fundación Botín con Santander Creativa, pero ha sido ahora fuera de los focos del Patronato de Santander Creativa y ante la negociación de los presupuestos municipales cuando la institución de Pedrueca ha comunicado al Ayuntamiento su decisión de reducir su implicación en este sólido y ya integrado entramado cultural.

Para abordar su actividad regular ha contado desde su creación con el apoyo del Ayuntamiento de Santander, que es su principal impulsor y defensor, y que ha aportado 400.000 euros cada año. El Banco Santander ha destinado hasta ahora anualmente 200.000 euros, idéntica cantidad que la Fundación Botín hasta esta decisión. El Gobierno de Cantabria, por su parte, ha destinado 40.000 euros para completar así un presupuesto que se ha mantenido estable desde 2012 hasta 2016 en 840.000 euros anuales. Forman parte del Patronato también la Universidad de Cantabria y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, aunque no realizan aportaciones.

Santander Creativa surgió del trabajo, la actividad y el poso generado durante la candidatura de la ciudad a la capitalidad cultural 2016. Pese a resultar fallida, una carrera truncada como las de otros ciudades que quedaron en el camino hasta la elección de San Sebastián, el trayecto trazado entonces resultó decisivo para formalizar jurídica y formalmente la entidad de lo que hoy se conoce como Santander Creativa.

Tal es así que muchas capitales españolas que participaron en la aspiración de 2016 se interesaron por el modelo seguido por la capital cántabra. Tras el nombramiento del poeta y periodista Marcos Díez como director de Santander Creativa, él y su equipo han desarrollado en estos años una labor destinada a conjugar lo público y lo privado, visibilizar las tribunas y ventanas culturales más activas, y al tiempo lograr un programa estable de circuitos, ciclos y convocatorias durante el año en función de necesidades y públicos.

El notorio apoyo de la Fundación Botín ha estado presente desde la raíz del proyecto, dado que conjuntamente al Banco Santander, se implicó de la mano de su expresidente Emilio Botín, fallecido en 2012, en la candidatura y en su legado como ciudad de la cultura. En este periodo además tras la rehabilitación del Palacio Pronillo el llamado Enclave se convirtió en la sede oficial de Santander Creativa.

En el ADN del proyecto se ha configurado una idea: «Se apoyan proyectos que nacen de lo local, pero que no se encierran en lo local, favoreciendo así iniciativas en las que participan agentes culturales de otras regiones y países». Precisamente ese mismo concepto se halla en la génesis del Centro Botín, según se ha reiterado desde el inicio de su construcción hace cuatro años. La decisión de la Fundación Botín coincide también con la próxima apertura del Centro Botín que, teniendo en cuenta la marcha de las obras, podría tener lugar en el primer semestre del año que viene.

Santander Creativa se ha convertido en sus cinco años de existencia en una de las instituciones más «dinámicas y cercanas al tejido cultural» de la ciudad y es considerada una herramienta clave por parte del Ayuntamiento.