CALASANZ

Violeta Landeras, directora del colegio, y el profesor Nacho Martínez, junto a los estudiantes Carmen de la Hoz López-Collado, Pablo Hernández de Sande Corral, Paloma López de Lerena de la Rica, Sandra Corral González, Álvaro Galán Gómez-Estrada, Bruno Morales Alonso, Eric Peralta Payá, Javier Recio Blanco, Saúl Ocejo Gómez, Claudia Azcondo San Segundo, Javier Gómez Junquera, Javier San Martín Piñera, María Lavín Trueba, Paula López Bienert, Fernando Cañedo López, Javier González Chapero, María Pereda Garmendia, Raquel González Obregón, Álvaro Cámara Llano, Ignacio Manrique, Izan Méndez Gil, Javier García Puente, David Fernández Valle, Óscar Gutiérrez Sánchez, Patricia Llamas Roque, Paula Sustacha Núñez, Bruno Pinillos, Mario Fernández, Pablo Revuelta, Pilar Santiago, Sofía Pérez, Ana Lavín Trueba, Luis Compostizo García, Luis Domínguez Casal, María Beltrán Quijano y Paula Cardaba Ceballos.
Violeta Landeras, directora del colegio, y el profesor Nacho Martínez, junto a los estudiantes Carmen de la Hoz López-Collado, Pablo Hernández de Sande Corral, Paloma López de Lerena de la Rica, Sandra Corral González, Álvaro Galán Gómez-Estrada, Bruno Morales Alonso, Eric Peralta Payá, Javier Recio Blanco, Saúl Ocejo Gómez, Claudia Azcondo San Segundo, Javier Gómez Junquera, Javier San Martín Piñera, María Lavín Trueba, Paula López Bienert, Fernando Cañedo López, Javier González Chapero, María Pereda Garmendia, Raquel González Obregón, Álvaro Cámara Llano, Ignacio Manrique, Izan Méndez Gil, Javier García Puente, David Fernández Valle, Óscar Gutiérrez Sánchez, Patricia Llamas Roque, Paula Sustacha Núñez, Bruno Pinillos, Mario Fernández, Pablo Revuelta, Pilar Santiago, Sofía Pérez, Ana Lavín Trueba, Luis Compostizo García, Luis Domínguez Casal, María Beltrán Quijano y Paula Cardaba Ceballos.
  • STARTinnova no es un programa para trabajar en el aula, va un poco más allá porque se potencia y se despierta el espíritu emprendedor e innovador

El nuevo curso ya es sinónimo en el Colegio Calasanz-Padres Escolapios de involucrarse en este gran proyecto apadrinado por El Diario», tal y como desde el centro califican, máxime cuando en la anterior edición llegaron a la final con 'StillClose2You', un 'Intelligent Brazalet' que alerta de la pérdida del móvil. Su ánimo es el de participar con orgullo en un programa que no es solamente un trabajo de aula, si no que va un poco más allá, porque se potencia y se despierta el espíritu emprendedor e innovador, tan necesarios en esta sociedad.

Desde el colegio destacan que se le otorga cada día más importancia «a una enseñanza innovadora y a la autonomía en el aprendizaje y creemos que participar en STARTinnova es una experiencia que no podemos dejar pasar». El colegio agradece el equipo formado con Tecnisa Campos, su empresa mentora por tercer año consecutivo. Se sienten muy arropados motivo que hace muy agradable la participación, según trasladan.

En STARTinnova se pone de manifiesto que la unión hace la fuerza. El valor del trabajo en equipo, el reparto de tareas y la confianza en todos los miembros integrantes es una de las cualidades que destaca la iniciativa.

Para los tutores, eso es uno de los grandes retos de esta sociedad con tendencia al individualismo. Los mayores logros proceden de una cadena de sinergias realizadas entre equipos de personas. La tecnología es la senda por la que caminamos, pero no hay que olvidar que el ser humano es el inventor y director de orquesta en la melodía que tocan las máquinas. STARTinnova pretende alentar a las nuevas generaciones a que expresen su creatividad. Sus ideas tienen premio, y no sólo los que reparte el certamen, ya que siempre resultan ganadoras porque «que sean buenas suponen un triunfo para ellos y para todos».

Se encuentran en plena etapa de aprendizaje, la mejor de sus vidas, una en la que aprenden sin darse cuenta. Y si encima se lo pasan bien: mejor que mejor. La motivación sale fuera de las aulas y da sus frutos.

Se muestran como talentos revelación porque lo son todos y cada uno. Viéndolos en las fotografías se adivinan sus miedos y la felicidad tímida de sus sonrisas ante la novedad que van a vivir. Por mucho que se lo hayan explicado, aún no son muy conscientes de lo que van a vivir en los próximos meses.

Se enfrentan a un reto. De la mente en blanco a la síntesis de la metodología de cómo llevarlo a la práctica. El resultado final es un carrusel de emociones. La pasión que ponen en lo que hacen no es comparable a nada igual. Por eso no sólo hay que aprovechar el filón cuando se ve, sino que hay que motivarlo muy mucho. «Creamos en los jóvenes para que ellos también crean en sí mismos».