La orden judicial de desalojo del complejo deportivo Óscar Freire afecta a unas mil personas

La orden judicial de desalojo del complejo deportivo Óscar Freire afecta a unas mil personas
Luis Palomeque

Clubes y escuelas deportivas muestran su preocupación por el conflicto que enfrenta a Sniace y al Ayuntamiento por estas instalaciones

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

10 de julio de 2018, a las 9.30 horas. Esa es la fecha y hora fijadas por un juzgado de Torrelavega para que el Ayuntamiento abandone las instalaciones del complejo deportivo Óscar Freire, propiedad de Sniace. La orden de desahucio afecta directamente a más de mil personas, la mayoría niños. A falta de un mes para que se cumpla, clubes y escuelas deportivas muestran su preocupación por el posible desenlace del conflicto que enfrenta desde hace varios años a la empresa y el Consistorio por el uso de las instalaciones.

El juzgado estimó sustancialmente, a finales de mayo, la demanda presentada por Sniace y declaró resuelto el contrato de arrendamiento del recinto, firmado en 1999. El Ayuntamiento ha decidido recurrir la sentencia y pedir la suspensión cautelar de la orden de lanzamiento. Mientras tanto, sigue adelante, también con desacuerdo, el expediente de expropiación del complejo deportivo y la zona conocida como 'El Patatal', cuatro fincas que suman una superficie de 141.500 metros cuadrados. Todo parece indicar que al final será el Jurado Provincial de Expropiación Forzosa el que fije el justiprecio.

Iván Aguirre preside el Club Cicloturismo Cantabria y dirige la escuela municipal de ciclismo, dos de los colectivos afectados. Entrenan en el velódromo y también disponen de un garaje para guardar el material. La escuela tiene 46 niños, de entre 5 y 14 años, y muchos socios del club «hacen kilómetros» a diario en el Óscar Freire.

El lanzamiento incluye un edificio ocupado por personas con discapacidad

Aguirre no quiere ni pensar lo que ocurriría si tienen que abandonar las instalaciones: «Sería un problema difícil de resolver. Tendríamos que ir a un polígono industrial y cortar el tráfico con ayuda de padres y monitores debidamente uniformados». Alcaldes de la comarca le han ofrecido una alternativa: «Quieren que nos traslademos a sus municipios, pero ese sería el último recurso. Somos una escuela golosa, la más antigua de Cantabria; funciona bien y no para de crecer». Lo cierto es que nadie les informa, salvo la prensa, y la fecha del lanzamiento se acerca, así que «muchos padres preguntan y no sabes qué contestar».

Lo mismo le ocurre a Jesús Sancio, secretario del Amistad-Sniace, club de fútbol que surgió fruto de la fusión de ambos equipos, históricos en el fútbol base. En sus equipos juegan 350 niños, desde prebenjamines a juveniles. El Amistad-Sniace también organiza torneos, como el 'Ciudad de Torrelavega', con 1.500 niños participantes y cuya edición trigésimo octava finaliza hoy, domingo.

Entrega desinteresada

El club hablará con la dirección de Sniace, para que le aclare si le afecta la orden del desahucio, puesto que no pertenece al Ayuntamiento y todavía lleva el nombre de la empresa. «Somos dos equipos de toda la vida, jugamos en estos campos desde hace 50 o 60 años», indica Sancio. Un ejemplo de esa larga y meritoria trayectoria de entrega desinteresada al fútbol base es el presidente de la entidad, José Luis Urbistondo 'Urbis'.

Otra entidad veterana afectada por la orden de desalojo es el Club Atletismo Torrelavega, que dirige también la escuela municipal de este deporte. «Nadie nos ha comunicado nada, nos enteramos por la prensa. Ellos (Sniace y el Ayuntamiento) han generado este problema y ellos tienen que resolverlo», dice Raúl Gutiérrez, directivo y entrenador, que tampoco quiere ni pensar en alternativas. «La pista más cercana es la de Los Corrales de Buelna», señala.

«Somos dos equipos de toda la vida, jugamos en estos campos desde hace 50 o 60 años» Jesús Sancio Amistad-Sniace

«Muchos padres me preguntan y no sabes qué contestar. Nadie nos informa de nada» Iván Aguirre Escuela de ciclismo

«Ellos (Sniace y Ayuntamiento) han generado el problema y ellos tienen que resolverlo» Raúl Gutiérrez Escuela de atletismo

En las instalaciones del Óscar Freire entrenan y compiten 250 atletas, más de la mitad menores de edad. Además de las pistas de atletismo, cuentan con una sede y un pequeño gimnasio. «Los padres están nerviosos y algunos son trabajadores de Sniace. Luchan por su puesto de trabajo, pero también por sus hijos, que en muchos casos ya son atletas hechos y derechos. Tener que marcharnos sería una barbaridad», concluye Raúl.

También está preocupado Fernando Argumosa, que dirige la escuela municipal de bicicleta de montaña, que cuenta con 54 inscritos, de entre 6 y 16 años. «Es lo único que nos faltaba -explica-, que nos echen de aquí. Parecemos el patito feo, entrenamos en el 'Patatal' en las peores condiciones. El Ayuntamiento se niega a desbrozar el circuito porque el terreno no es suyo y somos nosotros los que tenemos que hacer ese trabajo». Argumosa cree que tendrán que cerrar la escuela si se ejecuta el desahucio y también está inquieto por una de las competiciones que organiza: «Se disputaría durante las fiestas, en agosto, y participan escuelas de otras regiones».

La orden judicial de desalojo incluye las antiguas escuelas del barrio San Gil, al otro lado del río, edificio conocido popularmente como 'Casita del Padre Coll' que el Ayuntamiento ha cedido a Amica, asociación que ayuda a las personas con discapacidad y sus familias. Su gerente, Tomás Castillo, tiene la esperanza de que Sniace tenga en cuenta la labor social a la que se dedica la vivienda, que aloja a ocho personas con discapacidad que siguen programas de fomento de la autonomía personal y de la vida independiente. Castillo aclara que algunas de estas personas no tienen familiares que puedan hacerse cargo de ellas, por lo que confía en llegar a un acuerdo con la empresa. «No contemplamos el desahucio en ningún caso», concluye.

Cronología

1999
Sniace y el Ayuntamiento firman el contrato de alquiler del complejo deportivo y las antiguas escuelas del barrio San Gil, con una duración de 12 años y una renta que compensa las deudas de la empresa con el Consistorio.
2011
Sniace notifica al Ayuntamiento el vencimiento del contrato y pide la reversión de las instalaciones, mientras el Ayuntamiento opta por guardar silencio y da el convenio por prorrogado.
2016
La empresa envía un nuevo requerimiento al Consistorio, que esta vez sí contesta, pero no hay acuerdo sobre las cantidades que se adeudan. Sniace lo denuncia en el juzgado y el Ayuntamiento inicia la expropiación de los terrenos.
2018
Un juzgado de Torrelavega dar por resuelto el contrato de arrendamiento y fija la fecha de desahucio para el 10 de julio. El Consistorio recurre la sentencia y pide que se suspenda el lanzamiento.

El concejal de Deportes, Jesús Sánchez, indica que hay más colectivos perjudicados, como Sede Teatro, el equipo de badminton o el club de golf, que tienen su sede en el edificio de los vestuarios. «Me pregunto qué interés puede tener Sniace en echar a cientos de niños que practican allí su deporte favorito y cuyos padres apoyaron a la empresa en sus manifestaciones. A quien menos perjudica es al Ayuntamiento, que trasladó el año pasado sus oficinas al centro de la ciudad y sólo mantiene allí un conserje», afirma. La orden de lanzamiento afecta también a eventos importantes que tienen como escenario el complejo deportivo, algunos de alcance nacional e internacional, como la Vuelta Ciclista a España. La etapa contrarreloj Santillana del Mar-Torrelavega, fijada para el próximo 11 de septiembre, tiene prevista su llegada al velódromo del Óscar Freire.

«Es una puñalada»

El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, tiene claro que van a seguir adelante, con «la unanimidad de la Corporación», para hacerse con los terrenos del complejo deportivo y 'El Patatal', con el fin de «convertirlos en la principal zona de ocio y deporte de la ciudad, que va a ser muy utilizada». A él también le preocupa la situación de los colectivos afectados por la orden de desahucio y anuncia que «nadie se va a quedar sin poder practicar su deporte favorito». Confía en que «en unos meses» quede resuelto el conflicto y lamenta la actitud de Sniace: «El alquiler estaba pagado, siempre en compensación con las deudas de la empresa. Me parece una puñalada a los torrelaveguenses, que siempre hemos luchado por el mantenimiento de los puestos de trabajo en la fábrica. Es un mal pago de la dirección, esto nada tiene que ver con los trabajadores. Es el consejo de administración el que se lleva por delante a Torrelavega», concluyó.

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