Por qué no llego al orgasmo con el coito y cómo lograrlo

La sexualidad y el disfrute va por dejar el drama, /
La sexualidad y el disfrute va por dejar el drama,

Alcanzar el clímax durante la penetración es algo que se puede aprender y se debe practicar, tanto en soledad como en pareja

LURDES LAVADO Y MERTXE GIL

Bien sabido es que la gran mayoría de las mujeres no consigue llegar al orgasmo en las relaciones coitales. Y tristemente muchas nunca lo han conseguido, ni lo conseguirán. Unas porque no se masturban o no las masturban, ya sea con los dedos o con la boca, y otras porque piensan que la única forma de llegar al tan buscado orgasmo ha de ser en el coito, con el pene de él. ¡Error! Y ya no digamos nada cuando él piensa exactamente igual. Que esa es la manera normal y natural para llegar y que sino… ¡tienes un problema!

El desconocimiento del cuerpo femenino a día de hoy sigue siendo una realidad. Y a los sexólogos nos entristece descubrir que todavía tanto ellas como ellos piensan que la forma de llegar al orgasmo estando en pareja es sin la estimulación del clítoris, solo con las sensaciones que provoca el pene en la vagina.

Pensar eso, suele venir de dos factores:

-Una necesidad de ellos de sentir o pensar que su pene es 'superguay', cosa que ciertamente es así, con independencia de si provoca tanta sensación como para que ella llegue al orgasmo o no, o tenga tanta sensibilidad vaginal como para poder alcanzar el clímax con solo la caricia del pene en la vagina.

Es un poco narcisista pensar o necesitar pensar «mi pene es la que le da ese placer, es la que hace que ella se retuerza de gustirrinín. ¿Y qué pasa si son los dedos o la lengua los que provocan que se retuerza? ¿Acaso vales menos?, ¿acaso eres más torpe?... ¡para nada! Todo no gira alrededor de ti, esto gira alrededor de ella, de la sensibilidad que ella tenga o no tenga en su vagina.

-A las mujeres, sobre todo a las que hemos nacido hace ya unos añitos, se nos inculcó la idea de que tocarnos era algo prohibido, no había que hacerlo, estaba mal visto. Y mira tú por donde la masturbación exige tocarse, se llega más fácil al orgasmo, ¿verdad?

Y si estamos diciendo que el desconocimiento del cuerpo es patético, imaginaros que hay del conocimiento de cómo facilitar el orgasmo femenino. Y, por supuesto, que hay muchas mujeres que en su vagina sienten, pero también hay muchas otras que no, que su órgano de placer por excelencia (sin olvidar que sentimos en toda nuestra piel) es el clítoris. Y si éste no es acariciado o estimulado… ¡pues mal vamos!

Deja el drama y pasa a lo lúdico

Estadísticamente hay más mujeres que no pueden llegar al orgasmo en el coito que las que sí, y el no llegar así no tiene nada de patológico. Si tú, mujer, llegas con tu clítoris al orgasmo... no te pasa nada. No tienes por qué hacer una terapia. La sexualidad y el disfrute va por dejar el drama, pasar a lo lúdico, divertirse con tu propio cuerpo y con el del otro.

Si tienes un problema para alcanzar el clímax, ya seas chica o chico, mujer u hombre, busca ayuda, tiene solución, en Alborabide podemos ayudarte. Pero si el único problema es que en el coito no llegas a tener un orgasmo, tranquila, no te pasa nada, ayúdate de tu clítoris para disfrutar durante la penetración, puedes usar tus dedos, te puede estimular la otra persona o puedes usas un vibrador para ese menester. Disfruta, mientras estés en el acto no permitas que tu excitación baje, porque acabara afectando a tu deseo sexual y este acabara desapareciendo. Estimula tu clítoris, pide que te lo estimulen. No tires la toalla.

La ciencia se ha preocupado mucho de la erección del hombre y si le ha inquietado algo de nosotras ha sido la lubricación vaginal. Pero con el fin de que no existan problemas en el coito y la penetración sea fácil. La sexualidad de la mujer ha sido históricamente obviada. Tenemos fármacos para la erección o para frenar el orgasmo en los eyaculadores precoces, pero no hay nada para la mujer. Y, sin embargo, la fragilidad del deseo femenino es brutal y la falta de orgasmo en nosotras por ahí le anda.

Todo acaba y empieza en la mente

Y algo que aún no os hemos dicho y que es vital: la sexualidad no solo se vive en el cuerpo. Somos un cuerpo pensante y todo empieza y acaba en la mente. Como no tienes el día, ya te pueden hacer el pino puente que tú no sentirás mucha historia, y al revés, si tienes un buen día todo te sentara bien, te vendrá bien. Y es que es necesario que mente y cuerpo estén bien. Resulta importantísimo que nuestra actitud ante la sexualidad sea abiertay tolerante y que estemos dispuestos a explorar e innovar.

Y, por último, disfrutar del camino es una gozada, no centres tu esfuerzo en llegar a la meta. Disfruta y el orgasmo llegará. Y si no lo hace, te lo habrás pasado tan bien que tampoco importara mucho. Dejad de buscar el punto G para tener un orgasmazo, tenemos todo un abecedario en nuestro cuerpo. ¿Y sabéis que? Cada persona tiene su propio mapa del placer y descubrirlo es todo un juego para los sentidos. Lo que para uno vale… para otro no. ¡A jugar!

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