Raúl Corea: «Según llego a Santander necesito ver el mar»

Raúl Corea: «Según llego a Santander necesito ver el mar»

Entregado a los medios de comunicación y la música, este joven santanderino asegura que «si Madrid tuviera playa sería la capital del mundo»

Ángela Ruiz Samperio
ÁNGELA RUIZ SAMPERIOSantander

Raúl Corea (Santander, 1987) nunca olvidará los nervios que sintió la primera vez que entró en antena en una radio nacional. Aunque actualmente trabaja en televisión, la radio siempre será su medio, algo por lo que le estará eternamente agradecido a su padre, un fiel seguidor de las ondas, al que recuerda escuchándola desde su infancia. Desde entonces, ni un solo día se va a dormir sin ponerla y por supuesto desde su transistor, nada de móviles. Sin embargo, aunque eche de menos la radio, disfruta mucho de su actual trabajo para Warner Bros en el programa de Cuatro 'Ven a cenar conmigo'.

La pasión por la radio siempre le acompañará, y si esta o la televisión le fallan, siempre le quedará la música, a la que dedica su otra parte de tiempo y que le ha llevado a sacar dos sencillos y a poner música en diferentes locales de Santander, donde vuelve siempre que puede. Si no es por un bolo es para ver a sus amigos y familia, sobre todo a su sobrino Leo, al que más echa de menos de todos. Bueno, a él y al mar. Y es que, como dice, la ciudad en la que lleva ya diez años instalado sería la capital del mundo si tuviera playa.

-¿Por qué te trasladaste a Madrid?

-Me vine a estudiar Producción Audiovisual. Desde pequeño, cuando venía con mis padres, me encantaba la entrada a la ciudad, cuando empezaba a ver los carteles de publicidad en los edificios. Y desde entonces, con ocho años, les decía que quería vivir aquí. Así que cuando me fui, mi madre me dijo, entre lágrimas, «al final te vas a Madrid». Y lo tengo claro, tengo colegas de Santander aquí que tienen intención de volver, yo no. Si regreso es porque no tengo trabajo y me toca volver a casa.

-Seguro que algo echarás de menos de Santander...

-Sí, la echo de menos, pero no para vivir. Cuando estoy mucho tiempo sin ir, lo primero que hago es ir a ver el mar al aparcamiento del Camello. Así que, si me viene a buscar al tren algún amigo o algo, le digo que me lleve a ver el mar, charlamos un rato y luego ya me voy a casa a dejar la maleta. En realidad, al que más echo de menos es a mi sobrino Leo.

-¿Y la gastronomía?

-Si aprendieran aquí a poner rabas de verdad…. Cuando voy con gente de Madrid a Santander, a Las Olas en La Maruca, por ejemplo, y ven el mar mientras comen su marisco, flipan. Pero claro, yo igual como lo tengo y lo he vivido a diario, no lo valoro tanto. Igual el día que esté cuatro años sin estar por allí, te diré más cosas, pero ahora mismo…

-Además de las rabas, ¿qué más cosas echas de menos en Madrid?

-Madrid sería la capital del mundo si tuviera playa, por encima de Nueva York y de todas las ciudades del mundo. Y, además de eso, lo más negativo es el tráfico, y eso que yo tengo moto y no me como atascos. Es normal, porque es muy grande, pero cuando voy a Santander y puedo bajar desde mi casa al centro andando o salir de fiesta y volver dando un paseo, lo agradezco mucho. Eso en Madrid es mucho más complicado.

-¿Notas la diferencia de precios?

-Sí, y como le digo a mi compañero de piso, nosotros somos de gastar. A mi me gusta tomarme unas cervecitas y se nota, sobre todo cuando sales de noche. Una copa en una discoteca te cuesta en torno a unos 15 euros. Así que luego vas a Santander y las copas están a 6, 50 y piensas: hoy me tomo diez (ríe). Por el día no se nota tanto, por 1, 20 euros puedes tomar una caña y te ponen tapa, que lo de las tapas en Santander sí que cuesta.

-¿Cómo fueron tus primeros años en Madrid a nivel profesional?

-En mi primer año, hice unas prácticas de verano en la SER en Santander como técnico de sonido, y después volví a Madrid a terminar segundo curso y hacer prácticas en Los 40 TV. Entonces hubo un ERE en Grupo Prisa y fui de los primeros en irme, pero me consiguieron una entrevista en Punto Radio, para el programa 'Cinco Lunas'. Allí llegué a ser jefe de redacción y ya me encargaba de las secciones de humor, de bromas telefónicas, hacer reportajes, etc. Estuve tres años y coincidí, entre otros, con José Antonio Abellán, que hacía su programa de deportes justo antes que nosotros y hacíamos el intercambio en directo. Cuando terminé allí, me volví unos meses a Santander y entonces me llamó Abellán, que había montado una cosa por su cuenta y me fui con él a hacer 'La Jungla', el «morning» por antonomasia más conocido de España. Fui jefe de producción y aparte seguía con mis funciones de humor, rollo muy fresco.

-¿Qué tal la experiencia de trabajar con Abellán?

-Muy bien, estuve dos años y medio muy contento. Después me fui a Happy FM, al «morning» 'Buenos días gente happy', donde dirigía y presentaba, pero con un tono más distendido, con más música y menos contenido. Luego me cansé de currar en la radio, porque, entre otras cosas, metes muchas horas y ya no se paga como antes… y después, me llegó la oportunidad de irme a Warner Bros, donde estoy ahora. He tenido la suerte de ir encadenando trabajos.

-¿Y cuál ha sido el truco?

-Relacionarte a muerte, hacer contactos. Yo hablo con todo el mundo. También es verdad que tengo un carácter muy extrovertido y eso es clave para encontrar trabajo y no parar en esta rueda. Si no tengo la radio o la tele, la música nunca me falla.

-¿De dónde viene tu pasión por la música?

-Desde pequeño me ha gustado, sobre todo los ritmos, la batería, el tambor… con catorce años ya empecé a trastear en casa con los míticos simuladores que te creas en el ordenador. Así que con dieciséis comencé a poner música en La Pera, un bar de Perines. Después estuve en un bar debajo de mi casa. Me hice amigo del dj y le sustituía, hasta que empecé a bajar al centro a poner música ya en diferentes salas.

-Y también compones...

-Sí, hace un año que empecé a componer. Siempre he tocado la guitarra, pero ya me he puesto a escribir y a producir con mi amigo Nerso, un gran productor a nivel nacional, que también está firmando por Red Bull y demás. Él me ha ayudado y ya tengo dos canciones en el mercado, 'Otro beso', y el último que acabo de sacar 'Atrévete', en el que tengo una colaboración con un chaval de Cantabria que le rompe el rap y que se llama IVN. El videoclip de 'Otro beso' está rodado allí, con paisaje cántabro de fondo. Aprovechamos que fuimos a grabar 'Ven a cenar conmigo' y rodamos también el videoclip.

-¿Sigues yendo a pinchar a Santander?

-Cuando me lo permite el trabajo. Lo necesito, tengo mono. Aquí estuve pinchando, pero Madrid es muy difícil. Me salí cuando estuve currando en la radio y lo ganaba bien porque quería vivir, no estar currando todos los días, pero ahora me arrepiento. Si no hubiese parado, seguiría en la rueda, pero yo pongo música urbana latina, reguetón, pachangueo, etc. Cuando esta música pego el boom ya no estaba pinchando en Madrid, y ahora levantas una piedra y salen mil. Pero bueno, no me quejo, me salen mis bolos en Santander y he trabajado con una agencia de eventos que me consigue bolos por el norte, así que estoy muy contento.

-¿Echas de menos la radio?

Es mi medio, radio, radio y radio. Pero acabé quemado, muy cansado. Sigo escuchándola todas las noches, todas. Y no sé si es porque se lo vi hacer a mi padre desde pequeño, pero se lo agradeceré toda la vida. Y tengo radio de transistor, no por el móvil.

-¿Recuerdas tu primera vez en antena?

Recuerdo mi primera vez a nivel nacional, estaba acojonado, en el estudio dos de Punto Radio, en el edificio de Vocento. Llegué en verano y mi jefa Rosa García Caro estaba de vacaciones y había decidido hacer unos cambios en el equipo, y yo era la nueva incorporación y me tocaba presentar la temporada a finales de agosto. Recuerdo los pitidos horarios y tener que dar las buenas noches. El corazón se me salía por la boca. No me he escuchado, pero mi madre lo tiene grabado y hay veces que hace el amago de ponerlo y mi niego, jamás.

-¿No eres de los que se escucha?

-No me suelo escuchar. El otro día he hablado en la boda de un amigo, que me hizo muchísima ilusión, y me han mandado el vídeo y no lo he visto. En cambio, sí que me oigo en las notas de audio o cantando.

-¿Cuál sería tu sueño en el mundo de la música?

-Lo que me gustaría en realidad sería dar un concierto, y lo haré dentro de poco, una presentación en Cantabria. Me encantaría poner el micrófono y que el público cantase mi canción.

-¿Racing o Real Madrid?

-Soy del Madrid, aunque de pequeño siempre he ido a El Sardinero con mi padre. Sin embargo, nunca he tenido ese sentimiento racinguista y mira que me encantaría. Además, tengo muchos amigos que han jugado en el Racing como Christian Fernández, Juanjo Expósito, Sergio Canales o Cristian Portilla. No soy del Racing, pero soy de ellos. Y en realidad siempre he querido que gane, aunque no te puedo decir que soy de los aficionados de bufanda. De hecho, mi primer equipo es el Real Madrid y el segundo el Cádiz. Mi padre es de El Salvador, en América Central, y mi abuela es de Cádiz, y la estrella de El Salvador, Mágico González, fue a jugar al Cádiz, así que es mi segundo equipo.

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