La santanderina Paz Guerra, toda una madre de 'reality'

La santanderina Paz Guerra, toda una madre de 'reality'

La podóloga ha ganado en soltura en su paso por los platós de Telecinco defiendiendo a su hijo, Alejandro Albalá, con una clara rival: su exconsuega, Maite Galdeano

Sergio Sainz
SERGIO SAINZ

Su apellido hace presagiar que está lista para el combate y, de hecho, así lo demuestra. La santanderina Paz Guerra, madre de Alejandro Albalá, demuestra en su paso por 'GH Dúo' que sabe defenderse. Y lo que es mejor, sin caer en los surrealismos o golpes bajos de su contrincante, Maite Galdeano, popular por su propio paso por la mediática casa siendo una total desconocida. Ahora, defensora hasta el descrédito de su hija, Sofía Suescun. La cántabra, podóloga de profesión, con clínica propia en pleno centro, muy próxima al Ayuntamiento de Santander, cobra protagonismo y demuestra más soltura que en otros tiempos en los que se encontró con los medios del corazón, por su vínculo colateral con la familia Pantoja. A juzgar por sus redes sociales vive sus apariciones televisivas con entusiasmo, sin descuidar su imagen y las colaboraciones con comercios de la capital.

Aunque su otra hija Marta, estudiante de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Cantabria, amiga en pasado de Isabel Pantoja junior, también ha actuado de defensora en alguno de los espacios del programa de Telecinco, nadie duda de que el rifirrafe maternofilial vende y se extiende a otros espacios de la parrilla como 'Sálvame', 'Deluxe' o 'El Programa de Ana Rosa'. Los encuentros de las dos 'madrazas' de 'reality' dan mucho juego en el plató de Mediaset. La productora Zeppelin sabe cómo aprovechar el tirón, ubicándolas juntas, por mucho que ellas se den las espaldas. Como en un auténtico juego de 'ying-yang', que se extiende hasta sus estilismos. Mientras la cántabra apuesta por looks más sobrios y elegantes, la que fuera conductora de autobuses en Pamplona se decanta por el 'brilli-brilli' más extremo.

Paz Guerra y Maite Galdeano, dos mares y un destino: los platós de Telecinco.
Paz Guerra y Maite Galdeano, dos mares y un destino: los platós de Telecinco. / TELECINCO

Anoche mismo Guerra y Galdeano demostraron sus diferencias, en una gala en la que sus 'retoños' salieron nominados por primera vez, algo que el público en el estudio celebró con aplausos. Dentro de la casa se habló de la necesidad de pasar todos por la palestra del público, como argumento de votos entre sus compañeros de encierro. Algo que no hizo mucha gracia a esta pareja disfuncional, que ya demostró en 'Supervivientes' que lo suyo son las idas y venidas. Precisamente estos días pasaron por la suite de Guadalix y acercaron posturas, hasta debajo de las sábanas. Algo que Paz Guerra reconoció «violento de ver», a las preguntas de Jorge Javier Vázquez. «Creo que estamos viendo la pasión de dos veinteañeros», añadía. En su opinión, «a Sofía le viene muy bien el cariño de Alejandro. Pienso que tiene un problema emocional». Algo que revolvía a Maite Galdeano quien apuntaba que el cántabro fue quien insistió en tener algo dentro de la casa. «Mi hija vive el presente, pero la recomendaría que fuera más radical. No es no», señalaba la 'ex-granhermana'. De hecho, consideraba que la suya era «una relación tóxica».

Según Paz Guerra, «a Sofía le viene muy bien el cariño de Alejandro. Pienso que tiene un problema emocional»

El enfrentamiento bajo los focos seguía con Paz Guerra afinando sus ataques, al asegurar que era «una mochila» para su hija. Incluso aludiendo a sus palabras la cántabra animaba a su rival a vivir ella el presente. «Estás viviendo la vida de tu hija», comentaba irónica. Galdeano se defendía, así como sus lazos con Sofía, echando por tierra a su ex-consuegra. «Yo estoy muy contenta y orgullosa de mi vida, la vivo a tope. Y también tengo una unión muy fuerte con mis hijos, pero hay que dejarles volar», respondía la santanderina. En este particular 'ring' el presentador intentaba meter baza, pero al final no podía tomarse en serio su tensión, menos con sus comentarios a las recientes operaciones de Galdeano, que ha estrenado cara.

Jorge Javier Vázquez compartió con las madres las últimas andanzas de Alejandro Albalá y Sofía Suescun.
Jorge Javier Vázquez compartió con las madres las últimas andanzas de Alejandro Albalá y Sofía Suescun. / TELECINCO

La pamplonica refunfuñó toda la gala sobre la intensa relación de los jóvenes y admitió que en caso de que Alejandro Albalá vuelva a su casa de la mano de su hija «lo tendré que aceptar dijo». «No sabía que Alejandro era tan algodón de azúcar», bromeaba el presentador tras ver los vídeos de la convivencia y las palabras románticas del santanderino que destacaba «el brillo en los ojos como hacía tiempo que no veía en Sofía». En la particular telenovela, Paz Guerra reconocía que el joven «es muy cariñoso, siempre lo ha sido». Eso sí, no ocultaba sus dudas sobre la continuidad de la historia. «Ahora está en la magia de la casa y todo apunta a que la enamorará, pero dentro todo es ficticio. El exterior es otra cosa», aseguraba. Y añadía, «creo que no sería feliz con ella». «Menos Sofía con Alejandro», respondía Maite.

Y así, con el tira y afloja pasaron una noche más frente a la audiencia, con formato que sigue cosechando grandes datos. Anoche el programa de Telecinco marcó máximo de espectadores, 2.659.000 y un 24,9% de share, demostrando el tirón de estos famosos y sus vidas tan expuestas. Aunque los defensores no se quedan atrás, pues no escapan de los comentarios en vídeos de sus familiares catódicos. De hecho, hace unos días, cuando Alejandro y Sofía se tiraban de los pelos hacían lo propio incendiando en el fuego los comentarios de sus madres, incluso el santanderino alardeaba del sueldo de Paz Guerra y su nivel de vida, cuestionando a Galdeano. Entonces parecían irreconciliables, ahora el confesionario nos cuenta todo lo contrario. Paradojas de la realidad que habita la pantalla.

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