La Confederación Hidrográfica ejecuta tareas de limpieza en los ríos afectados por las inundaciones

Estado de la ribera del Saja tras las inundaciones./Javier Rosendo
Estado de la ribera del Saja tras las inundaciones. / Javier Rosendo

El objetivo es recuperar la normalidad en las zonas que resultaron afectadas por las inundaciones y evitar que en el futuro se repitan situaciones similares

DM .
DM .Santander

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) está ejecutando tareas de limpieza, mejora y conservación en los cauces de los ríos afectados por las inundaciones del pasado mes de enero. Uno de estos ríos, situado en el municipio de Entrambasaguas, ha recibido este viernes la visita del delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga, cuyos cauces la CHC está limpiando de madera y otros desechos para, después, recuperar las zonas dañadas e incorporar elementos de mejora en sus márgenes. El objetivo de estas actuaciones es recuperar la normalidad en las zonas que resultaron afectadas por las inundaciones de los días 23 y 24 de enero y evitar que en el futuro se repitan situaciones similares.

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Este tipo de trabajos se están desarrollando en municipios como Entrambasaguas, Los Tojos, Cabuérniga, Ruente, Cabezón de la Sal, Reocín, Mazcuerras, Bárcena de Pie de Concha, Molledo, Arenas de Iguña, Cieza, San Felices de Buelna, Los Corrales de Buelna, Cartes, Vega de Pas, Villacarriedo y Piélagos.

Las inundaciones de enero afectaron gravemente a varios cauces de Cantabria en los que ahora se trabaja, situados en esos municipios y correspondientes principalmente a las cuencas del Saja, del Besaya y del Pas-Pisueña.

En Entrambasaguas, el municipio que ha visitado este viernes Zuloaga, están a punto de finalizar los trabajos de limpieza en los arroyos La Maza, La Fuente y Bocarrón en el entorno de Navajeda, antes de su confluencia con el río Aguanaz y a lo largo de 3,8 kilómetros.

En este punto se han invertido 42.641,41 euros para el desbroce, poda y apeo de tapones y árboles tumbados o muertos en el cauce, con recogida y quema de residuos de pequeñas proporciones y traslado a un gestor autorizado de los restos de gran tamaño.

Las tareas se completan con el destoconado de las raíces de los árboles apeados que obstaculizaba la circulación de las aguas y con una excavación de los acarreos y sedimentos que disminuyen la capacidad de desagüe. Para la realización de estas tareas la CHC ha empleado una cuadrilla forestal formada un capataz y ocho peones y diversos medios materiales.