Las ejecuciones hipotecarias de viviendas caen un 26%, pero Mazón teme un repunte

Las ejecuciones hipotecarias de viviendas caen un 26%, pero Mazón teme un repunte

El consejero de Vivienda augura que en otoño se registrará un incremento de desalojos en pisos de alquiler debido a la «ralentización» de la economía

C. DE LA PEÑA SANTANDER.

El número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas en Cantabria -uno de los indicadores con que se miden los efectos de la crisis- se situó en 45 en el segundo trimestre del año, lo que supone un descenso del 26,2% respecto al mismo periodo del año anterior, en el que se inscribieron 61 ejecuciones, según la estadística publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Si los datos se comparan con los del primer trimestre de 2018, la diferencia es mayor, ya que entre enero y marzo las ejecuciones hipotecarias sumaron 145.

Sin embargo, el consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón, en declaraciones a Europa Press, introduce un matiz y augura un «repunte» de desalojos de viviendas de alquiler. La mayor parte de las viviendas sobre las que se inició el procedimiento de ejecución pertenecían a personas físicas (30), y sólo 15 pertenecían a personas jurídicas. Se da la particularidad también de que todas ellas eran usadas.

Por otro lado, Cantabria está entre las comunidades con una tasa más baja de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas en el segundo trimestre con el 0,03% de las constituidas en el periodo 2003-2007, frente al 0,07% nacional, y sólo por detrás del País Vasco (0,01%), y similar a los de Aragón, Baleares, Navarra y Madrid.

«Los bancos han vendido a fondos de inversión grandes paquetes de viviendas con hipotecas, lo que incidirá en los alquileres» José María Mazón | Consejero de Vivienda

Sobre el total de fincas (rústicas y urbanas), en el segundo trimestre se iniciaron 92 ejecuciones hipotecarias, un 2% menos que en el mismo trimestre de 2017 y un 74,6% menos que en el primer trimestre de este año. De los 92 procedimientos iniciados, 16 fueron sobre fincas rústicas y el resto (76) sobre fincas urbanas, correspondiendo 45 a viviendas, seis a solares y 25 a otras urbanas.

Estadística recuerda que no todas las ejecuciones de hipoteca terminan con el lanzamiento (desahucio) de sus propietarios. La ejecución hipotecaria se produce cuando se dejan pasar más de cuotas sin pagar. Al caer en el impago de entre tres y seis cuotas, el banco inicia un proceso de ejecución hipotecaria en el juzgado con el que no reclama las mensualidades atrasadas sino el monto total del crédito a un interés que ronda entre el 20% y el 25%.

Si el titular del crédito no puede pagar lo estipulado en la ejecución ni tampoco los avalistas del préstamo, si es que existen, se produce el desahucio para afrontar posteriormente la subasta del inmueble. Pero el deudor puede pagar las cuotas pendientes más los gastos, sin necesidad de contar con el consentimiento del banco, hasta el día señalado para la subasta y evitar así que se ejecute la vivienda, siempre que sea el hogar de la familia.

Mazón alerta

El consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón, ha subrayado la «tendencia a la baja» de las ejecuciones hipotecarias, tanto a nivel interanual como intertrimestral, aunque «no descarta» que este otoño-invierno se pueda producir un «repunte» de desalojos en alquiler. Su «temor» viene dado por la «ralentización de la economía», que ha desacelerado su crecimiento, y también porque los bancos han vendido a fondos de inversión «grandes paquetes de viviendas» con hipotecas pendientes, en los que «es posible que se acaben los plazos de alquiler y sus inquilinos tengan que dejar las viviendas». En todo caso, destacó que los desahucios «mantienen la línea descendente». «Cada vez debe haber menos porque la crisis ha ido pasando; lo que más nos preocupa es la ejecución de viviendas de personas físicas cuando es la vivienda habitual», que «van bajando con respecto al trimestre anterior y respecto al año pasado».

Por otro lado, el responsable de Vivienda se ha mostrado satisfecho de la marcha de la oficina de emergencia habitacional, que ha atendido a más de 400 personas hasta ahora, según sus datos. «Se están resolviendo muchos casos, algunos solo con consulta y asesoramiento; otros con la puesta en contacto con entidades financieras y acreedores, e incluso con propietarios; y en casos extremos se está buscando una solución a gente que no tiene otro sitio donde ir, ofreciéndoles vivienda a precios de alquiler asequibles».

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