El Gobierno cántabro ratifica su compromiso con la Memoria Histórica

Cementerio republicano en Ciriego/Javier Cotera
Cementerio republicano en Ciriego / Javier Cotera

Cantabria firma un manifiesto junto a otras doce comunidades autónomas y el PSOE defiende la memoria como cuestión de justicia más que de política

Pilar Chato
PILAR CHATOSantander

En Cantabria hay al menos 150 fosas de la Guerra Civil y de los primeros años de la postguerra documentadas y localizadas. El dato es de un estudio encargado a la Universidad de Cantabria en el año 2010 por el Gobierno PRC-PSOE de entonces. Y desde entonces poco se ha avanzado. Ahora la comunidad parece querer darle un nuevo impulso a la memoria historica, no solo a través de una ley propia, sino con otros pasos que subrayen su compormiso. Esta misma semana Cantabria se ha sumado a otras doce comunidades autónomas que han firmado en Pamplona una declaración institucional con la que se comprometen con la memoria histórica como herramienta de profundización democrática.

En el texto Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares, Extremadura, La Rioja, País Vasco y Navarra fijan la convivencia como «uno de los objetivos básicos e ineludibles de todas las sociedades democráticas» y afirman que para que sea «real y justa, es preciso proyectar una mirada crítica sobre el pasado». «Una mirada que, desde valores democráticos y desde unos principios éticos firmes, condene todas las vulneraciones de Derechos Humanos cometidas» y permita políticas públicas que den respuesta a las víctimas. Las trece comunidades afirman por ello su «condena del golpe militar de 1936 y de la dictadura franquista», y su «compromiso con una cultura de paz, respeto y tolerancia». Muestran además su convencimiento de que la memoria es una «herramienta para el recuerdo de la injusticia de la violencia y como medio para construir sociedades más justas, más éticas, más solidarias y más democráticas, donde aquellos trágicos acontecimientos no puedan volver a producirse». Con esta declaración finalizó el viernes el I Encuentro de la Red Interautonómica de Memoria Histórica, donde las trece comunidades exploraron las posibilidades de colaborar para la localización de familiares, y compartir esfuerzos entre los bancos de ADN ya operativos (Navarra, Andalucía, Euskadi y Cataluña).

Ayer mismo, el PSOE de Cantabria defendía la recuperación de la memoria histórica en España como un asunto de «justicia, más allá de ser una cuestión política» y su secretaria de Organización, Noelia Cobo, subrayaba la necesidad de «cumplir, de una vez por todas», con el reconocimiento a las víctimas. Cobo se ha manifestado así después de asistir a un encuentro en el que el secretario de Memoria Histórica, Participación y Deporte, Mario Iglesias, ha presentado ante las asociaciones memorialistas el anteproyecto de ley de Memoria Histórica y Democrática para Cantabria.

Esta ley fue anunciada a principios de año por el líder socialista Pablo Zuloaga, quien se comprometió a tenerla lista antes de que acabara la legislatura. En ese momento, el consejero de Cultura, Francisco Fernández Mañanes, explicó que también se está realziando un mapa de fosas «que se remitirá al Ministerio de Justicia para iniciar toda la tramitación y para hacer efectivo el reconocimiento de las víctimas». «Solo en Cantabria alrededor de 7.000 familias desconocen dónde tienen enterrados a sus muertos».

Ayer la número dos del PSOE cántabro lamentó que «no se está cumpliendo como debiera» la Ley de Memoria Histórica aprobada por el Gobierno de Zapatero en 2007, que «se ha quedado en un intento a medio cuajar» con la llegada a la Presidencia de Mariano Rajoy.

Cobo reivindicó, además, que su partido en Cantabria ha querido dar un paso más y ha incluido en el anteproyecto de ley autonómica el reconocimiento a todas las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo como lo hace la Ley de Zapatero, se abran todas las fosas comunes y se cuente con presupuesto para poder llevarlo a cabo. Cobo confirmó que «el PRC tiene conocimiento de esta propuesta de ley» y ha asegurado que se están llevando a cabo «las primeras conversaciones» con ese partido, socio de Gobierno del PSOE en Cantabria.

Como ya adelantó este periódico, el anteproyecto que prepara el Gobierno contempla la implantación de una asignatura de Memoria Histórica en Bachillerato y la ESO. De esta forma, los alumnos de Secundaria y Bachillerato, en cada uno de los niveles, tendrán como materia de estudio obligatoria una asignatura con los contenidos de la futura Ley regional y la Enseñanza de la Guerra Civil Española y la Postguerra, que entre otros objetivos se propone recuperar la dignidad de las víctimas de la dictadura franquista y cerrar heridas con vistas al futuro.