Real asegura que no va a dimitir y que Revilla no le ha pedido que lo haga, como exige el PP

Real asegura que no va a dimitir y que Revilla no le ha pedido que lo haga, como exige el PP
Alberto Aja

Los populares consideran que la salida de la consejera de Sanidad es «irreversible» porque su gestión «está bajo sospecha»

EFE

La consejera de Sanidad, María Luisa Real, ha asegurado hoy que no va a dimitir y que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, no le ha pedido su cese, después de que el Parlamento de Cantabria y el PP le hayan instado a hacerlo.

«Yo no voy a dimitir», ha aseverado Real a preguntas de los periodistas sobre la resolución aprobada este miércoles en el Parlamento sobre las presuntas irregularidades en las contrataciones del Servicio Cántabro de Salud (SCS).

Hoy también el PP le ha pedido su cese y ha advertido de que si eso no se produce, ese hecho marcará el final de la legislatura y tendrá que asumirlo el presidente Miguel Ángel Revilla. «Hemos tenido hoy el Consejo de Gobierno y no me ha pedido el cese», ha asegurado Real, quien argumenta que no va a dimitir porque considera la resolución de la Cámara regional «injusta, injustificada y desproporcionada».

Unas horas antes, el portavoz del PP, Íñigo Fernández, ha asegurado que la salida de Real es «irreversible», porque ha opinado que su gestión «está bajo sospecha», su comportamiento ha sido «oscuro» y su actitud ha sido «tapar las irregularidades» en el Servicio Cántabro de Salud (SCS).

Sin embargo, ha dicho que «no parece que tenga muchas ganas» la consejera de Sanidad de dejar el cargo, con lo que ha insistido en que si no lo hace tendrá que ser el presidente cántabro quien la destituya.

Íñigo Fernández ha considerado que tenía que haber sido hoy cuando el Consejo de Gobierno destituyera a la consejera, pero, como no ha sido así, ha dicho que «deberá ser en los próximos días».

El portavoz popular y diputado regional ha señalado que esta decisión está ahora «en manos de Revilla» y ha aseverado que si el presidente cántabro «no actúa» ésta situación va a condicionar «el tramo final» de la legislatura, además de avisar al jefe del Ejecutivo que «deberá asumir» las supuestas irregularidades denunciadas en el Servicio Cántabro de Salud.

Fernández ha insistido en que tras las denuncias por esas supuestas irregularidades en las contrataciones, después de la salida de dos de los responsables del SCS y tras la exigencia de cese de la consejera por parte del Parlamento cántabro (de todos los grupos de la oposición), es «imposible» que Real «siga al frente» de la Consejería de Sanidad.

Ha recordado que el Gobierno cántabro sí ha rectificado respecto a otro de los acuerdos del Parlamento -aprobado por todos los grupos- para que no se llegue a un acuerdo en el proceso judicial abierto contra el exdirector general de Cantur Diego Higuera, por lo que se ha preguntado qué ocurre con el cese de la consejera de Sanidad.

«Una resolución del Parlamento tan contundente, no se puede obviar», ha enfatizado el portavoz del PP, quien exige al Gobierno cántabro que no mire «a otro lado» y cumpla la resolución de la Cámara regional en el último Debate sobre el Estado de la Región.

La titular de Sanidad ha insistido en que su departamento ha actuado «en todo momento con transparencia y diligencia en función de sus competencia« y ha alegado que las responsabilidades políticas se han asumido «sobradamente» con las dimisiones de los máximos responsables en ese momento en el SCS.

Ha opinado, además, que el PP «no es el más oportuno» para dar «lecciones de comportamiento público» cuando esta condenado por una sentencia firme por corrupción y su «secretario de Sanidad en la Ejecutiva de Cantabria está investigado en Madrid por un contrato de ambulancias relacionado con Ferrovial».

Además, ha criticado el «seguidismo» del resto de la oposición con un partido que «acabó con la atención sanitaria universal en España» y que, según ha añadido, «no cree en el sistema sanitario público» y que «hipotecó a Cantabria durante 20 años por 900 millones de euros con el contrato público-privado de Valdecilla».

Por otro lado, tras informar de los acuerdos del Consejo de Gobierno y a preguntas de los periodistas sobre estas afirmaciones del portavoz del PP, la vicepresidenta cántabra, Eva Díaz Tezanos, ha dicho que no tiene más que decir que lo que señaló ayer, también en referencia a ese acuerdo parlamentario sobre el cese de Real. Ayer, Díaz Tezanos señaló que la aprobación del cese de la consejera, con los votos de los grupos en la oposición, pone de manifiesto «la minoría en la que está el Gobierno de Cantabria (PRC-PSOE)» en el Parlamento y recordó que la salida de Real ya se debatió en la Cámara hace unas semanas y fue rechazada.

Por su parte, el PSOE de Cantabria, partido al que pertenece la consejera, ha defendido la «buena gestión» de Real al frente de la Sanidad en la región y ha destacado que los «avances» en esta materia y los «numerosos reconocimientos» que ha recibido el Hospital Valdecilla, uno de los «punteros a nivel nacional», subrayan los socialistas en un comunicado.

«Desde la Consejería de Sanidad se ha realizado una gran labor en Cantabria, después de cuatro años de pésimo Gobierno del PP», ha aseverado la secretaria regional de Economía y Comunicación del PSOE, Ainoa Quiñones, quien ha señalado que «aún queda por delante un año muy importante de legislatura», en el que Real «trabajará para seguir mejorando» el Servicio Cántabro de Salud, ha señalado.

Quiñones considera «evidente» que la sanidad pública de Cantabria «está hoy en mejores manos que hace tres años cuando la actual presidenta del PP de Cantabria y exconsejera del área, María José Sáenz de Buruaga, aplicaba «políticas insolidarias, de recortes, deterioro y privatización», ha concluido la dirigente socialista.