La reordenación ferroviaria dibuja una nueva entrada a Santander

La reordenación ferroviaria dibuja una nueva entrada a Santander

El proyecto permitirá ganar 85.000 metros cuadrados a las vías, cambiará radicalmente la calle Castilla e incorpora una estación más moderna

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Cifras, plazos, firmas, nombres... Alrededor de la reordenación ferroviaria de Santander se han ofrecido multitud de datos. El proyecto dio ayer un paso definitivo con la rúbrica del convenio entre Fomento, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander, tres partes bien avenidas para una foto importante en la trayectoria de la ciudad a las que se suman, claro, Adif y Renfe.

El ministro Ábalos ha hablado de resultados «espectaculares». Y de esos resultados, precisamente, es de los que el ciudadanos de a pie quiere saber más. ¿Cómo quedarán sus calles, su barrio, sus vistas, cuando finalice el ansiado y faraónico proyecto?

Ayer también se avanzó en ese sentido y se pudo imaginar, a través de las infografías, cuál será la nueva cara de la entrada a Santander por la calle Castilla. Una parte que será reinventada a golpe de cemento, estructuras y zonas verdes donde ahora están las vías de tren.

Las estaciones son el punto desde el que miles de personas llegan cada día a la capital de Cantabria. Por ocio o por obligación, este es el lugar en el que arrancan sus pasos hacia el resto de Santander. Con la reordenación, lo que hasta ahora conocen, también cambiará.

Los actuales edificios, destinados a los viajeros y a la torre de oficinas, se integrarán y ampliarán. El resultado será más moderno y práctico, mejorando la accesibilidad. Líneas rectas, amplios pasillos y zonas de paso, grandes ventanales y un absoluto dominio cromático del blanco.

Lo que se ve desde dentro del vagón, será modificado también y, de hecho, es el eje sobre el que pivota el resto de actuaciones. El levantamiento del haz de vías de ancho métrico y el desplazamiento a la zona norte, junto a las vías de ancho convencional o la reposición del aparcamiento, son algunos de los trabajos incluidos en esta segunda fase.

Entre los números repetidos durante los tiempos marcados por la política y no exentos de enfrentamientos, hay uno que destaca: los 85.000 metros cuadrados que la ciudad ganará para darle nuevos usos.

A lo largo de la Calle Castilla el paisaje será verde. O al menos eso se intuye haciendo caso a las imágenes. Árboles y jardines poblarán el espacio de una zona que adolece de ellos hoy por hoy.

Los vecinos de la ciudad -y todos los que salen de ella por esta vía- ya han visto cómo los trabajos avanzaban en los meses anteriores. Era la primera fase, gracias a la que se derribaron los edificios que albergaban la dependencia de ancho métrico al inicio de la calle Castilla.

En este primer periodo se moverán además las vías, más al norte de lo fijado inicialmente, (por encima de la pasarela de la peña del Cuervo) y se incluirá un 'bypass' para trenes de mercancías y la reposición de servicios afectados. Esta operación permitirá unir todo el espacio entre la zona de la calle Alta y Castilla-Hermida que hoy es un área cortada por las infraestructuras de los trenes en el centro.

Mientras el tiempo (y la maquinaria) avanza, es posible hacerse una idea aproximada de esa nueva imagen que estrenará Santander.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos