El CDIS ampliará en 2019 su programa con el proyecto 'Woman To Go'

'Mujer para llevar' recoge y escribe biografias de mujeres que se borran de la memoria colectiva./Mathilde ter Heijne
'Mujer para llevar' recoge y escribe biografias de mujeres que se borran de la memoria colectiva. / Mathilde ter Heijne

La galería santanderina JosédelaFuente organiza esta singular propuesta expositiva de la artista multidisciplinar Mathilde ter Heijne

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

La violencia política, los fenómenos de la victimización, el autosacrificio y la autoinmolación son los mundos y territorios creativos en los que bucea la obra deMathilde ter Heijne. El suyo será uno de los primeros nombres propios de la temporada expositiva en 2019. Además la presentación de sus miradas servirá para ampliar la colaboración entre el Centro de Documentación de la Imagen de Santander y el entorno artístico privado e institucional de la cultura de Cantabria. Si el pasado año se celebró una primera propuesta que vinculaba al CDIS con el Archivo Lafuente, ahora será una galería privada santanderina de proyección internacional, JosédelaFuente, la encargada de ampliar esa gestión.

Artista conceptual, ter Heijn, miembro fundadora de una red de artistas feministas internacionales, traerá a Santander su proyecto 'Woman to go', que en esencia recoge y escribe biografías de escritoras y figuras políticas que vivieron en el siglo XIX y se borran de la memoria colectiva.

La convocatoria, que seguirá antes de primavera a la actual muestra de Pablo Hojas, se suma a un año que estará marcado por 'PhotoEspaña 2019', el festival internacional de fotografía que se celebra cada año en Madrid y diversas sedes satélite y que, por primera vez, abrirá su programación en Santander, tal como avanzó este periódico.

La muestra, que ha sido coordinada por María Gracia de Pedro, está vertebrada por postales, imágenes y biografías con la mujer como eje creativo

El CDIS será uno de los pilares y espacios activos de Photoespaña. La cita internacional de fotografía y artes visuales, que acaba de cumplir dos décadas, será una de las referencias culturales de la ciudad a través de exposiciones, actividades y convocatorias públicas.

Mathilde ter Heijne, artista nacida en 1969 en Estrasburgo, Francia, estudió en la City Academy de Maastricht y en la State Academy de Ámsterdam. Actualmente vive y trabaja en Berlín, ciudad a la que se trasladó gracias al importante apoyo del Gobierno de Holanda a su obra. Considerada una artista multidisciplinar, ya que en su práctica artística ha optado por las instalaciones, los videos y la combinación de ambas técnicas (las videoinstalaciones) para realizar y mostrar sus obras, su creación es fruto no obstante de una inmersión en territorios como la victimización y el suicidio.

Al indagar en sus trabajos se descubren aspectos plurales que se abordan en proceso como el citado de la violencia política. Siempre posicionándose como artista y como mujer, ter Heijne habla «del horror y locura de los medios de comunicación, la inmigración, la transición e integración social y el amor».

Se mezclan las imágenes de mujeres desconocidas con textos de historias de las que lucharon por sus objetivos individuales en un mundo dominado por hombres

En muchas de sus obras ter Heijne se preocupa por la manera en la que 'escapamos' a las imágenes que diariamente nos ofrecen los medios a través del zapping. En su obra 'Indifference to the thruth'(2000), la artista analizaba el recurso al zapping frente a esa actualidad que no nos gusta, cuestionando la ambigüedad de nuestra implicación-indiferencia. Lo que queda claro a partir de esta y otras obras como 'The crossing' (1996) en la que se exhibía la destrucción violenta de un hombre por el fuego y el agua, es que la artista quiere posicionarse frente a la realidad y desarrollar su trabajo a partir de ésta.

En su trayectoria creativa la protagonista del CDIS analiza, evitando cualquier sentimentalismo, «los temas ligados a la identidad, a la sensibilidad y al estado psicológico al límite, a una percepción de sí mismo tal, que puede generar situaciones y conflictos interiores». Estos conflictos son aquellos que conducen a comportamientos extremos, en los que se halla también el suicidio, presente en la obra 'Mathilde, Mathilde' (1999).

Su obra, en este sentido, aborda «aquellas conductas sociales e individuales, analizando cómo los dogmatismos en la política afectan al comportamiento individual a través, muchas veces, de suicidios de mujeres».

La investigación documental, antropológica, sociológica y la perspectiva histórica que caracterizan algunas de sus obras no implican el abandono de la referencia al presente y a los problemas más actuales; «en realidad la identidad de la artista no es tanto una identidad individual como colectiva». De hecho se observa una clara voluntad de la artista de enraizar la actividad artística en la problemática actual.

Para su primera presentación de la artista en Santander, se exhibirá el proyecto 'Woman To Go', que en español se postula bajo la traslación de 'Mujer para llevar'. Este proyecto, iniciado en 2005, y que continúa su expansión en un proceso permanente es una obra de arte interactiva.

El proyecto se compone de una selección de postales, las cuales muestran en el anverso el retrato de una mujer desconocida que vivió entre 1839 -el comienzo de la fotografía con daguerrotipos- y la década de 1920, mientras que en el reverso (el lado del «mensaje») de la tarjeta contiene un texto con la biografía de una conocida mujer influyente o extraordinaria en su tiempo, que no por haberlo sido, fue reconocida.

Las imágenes y las biografías se han ido recogiendo a lo largo de estos más de 13 años por todo el mundo. Como subrayado local y guiño a la temporada en Cantabria, se presentará también una pequeña selección de alguna mujer de Cantabria. El proyecto artístico de ter Heijne, según la idea concebida y organizada por María Gracia de Pedro, es también parte de un juego, «en el que se mezclan las imágenes de mujeres desconocidas con textos de historias de mujeres que lucharon por sus objetivos individuales en un mundo dominado por hombres, un mundo en el que ellas no tenían derecho a elegir o poseer propiedades, y donde el ser recordadas era un privilegio exclusivamente masculino». Las tarjetas postales podrán adquirirse, por lo que el público que acuda al CDIS podrá compilar una «historiografía alternativa con las biografías individuales».

En sus proyectos Mathilde ter Heijne suele usar 'dobles', lo que permite distanciarse un poco de cada situación. Los dobles le sitúan en una posición en la que «se puede implicar físicamente en conflictos culturales y así, al revivir las experiencias de otros, se encuentra ella misma enfrentada con cuestiones relacionadas con la identidad humana». Su aproximación, en ocasiones, es la de la etno-psicologista, «tratando constantemente de entender culturas extranjeras: enfrentarse y superar sus propios límites es parte de ese proceso».

La artista ha expuesto en ferias como ARCO y en proyectos colectivos en países como España y Colombia, caso de 'Descolonizando la sexualidad y la oscuridad', o en la muestra 'Atopía' en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, donde se reinterpretaba la palabra 'lugar' para «establecerla en algo único e inusual».

Hasta febrero el CDIS exhibirá las cerca de 50 imágenes del fotógrafo Pablo Hojas, muestra recién inaugurada. Sus 'Fotografías, 1965-1986' no poseen una línea argumental, sino «el deleite de las imágenes y la historia escondida que puede contar, o no, el autor». Entre ellas, se pueden ver retratos de personalidades locales e internacionales, paisajes figurativos y casi abstractos, escenas cotidianas, imágenes que sirvieron para publicidad. Hojas Cruz es un fotógrafo con la mirada curtida en diferentes facetas de la profesión: fotografía de prensa, de encargo, artística, publicitaria...

Ha intentado siempre crear, inventar su propio lenguaje y no está cómodo eligiendo fotos representativas de su archivo. La muestra se enmarca dentro de una de las líneas de difusión prioritaria del CDIS: «Poner el acento en los primeros trabajos de fotógrafos ya consagrados».