Los cuentos perdidos de Edgar Neville

Edgar Neville. /R. C.
Edgar Neville. / R. C.

La primera edición completa de sus transgresores relatos rescata los dispersos en diarios y revistas

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Cuando el olvido se cierne sobre Edgar Neville y su obra, se rescatan los 'Cuentos completos' de este proteico creador, humorista, narrador, dramaturgo, cineasta, diplomático y vividor. Relevante figura de la Otra Generación del 27, Neville (Madrid, 1899-1967) escribió casi un centenar de relatos recogidos en seis libros, casi nunca reeditados. Una carencia que suple Reino de Cordelia que recupera una veintena de sus cuentos desperdigados por revistas y diarios en los cuarenta años que median entre la publicación de 'Eva y Adán' (1926) y 'Dos cuentos crueles' (1966).

Los ha rescatado, seleccionado y anotado José María Goicoechea, periodista que ha buceado en las publicaciones en las que colaboró Neville, de 'La Codorniz' a 'Revista de Occidente'. Incluye en muchos casos las ilustraciones originales de Tono, Miguel Mihura, López Rubio o Lorenzo Goñi, colegas de la brillante nómina de humoristas y dramaturgos como Enrique Jardiel Poncela opacados por los grandes del 27.

«Como en toda su obra, el resultado sorprende por su capacidad para adelantarse a su tiempo y defender una literatura de humor de enorme raigambre española pero completamente universal», apunta Goicoechea. «Vitalista, elegante y hedonista, su obra supone un alegato contra la rancia burguesía surgida tras la guerra civil, la cursilería y la estrechez de miras disfrazada de sentido común», agrega el periodista.

De origen aristocrático, Neville estudió Derecho y siguió la carrera diplomática que abandonó por el periodismo, la literatura y el cine. Contratado por la Metro Goldwyn Mayern, en los alocados veinte viajó a Hollywood y en la era dorada de la fábrica de sueños trabó amistad con estrellas como Charles Chaplin y Douglas Fairbanks. Republicano de primera hora, de regreso a España se alineó con el bando rebelde en la guerra civil, aunque su carácter liberal le situó en posiciones distintas a las franquistas.

Prolífico y versátil autor, el teatro le procuró sus mayores éxitos en la dictadura con comedias como 'El baile' (1952), 'Veinte añitos' (1954), 'Rapto' (1955), 'Prohibido en otoño (1957) y 'Alta fidelidad' (1961). Antes se labró un prestigio como cineasta con películas como 'La torre de los siete jorobados' (1944), 'Domingo de carnaval' (1945), 'La vida en un hilo' (1945), 'Nada' (1947), 'El último caballo' (1950) y 'Duende y misterio del flamenco' (1952). En su irónica narrativa sobresalen 'Don Clorato de Potasa' (1929), 'La niña de la calle del arenal' (1953), 'Mi España particular' (1957) y 'Flamenco y cante jondo' (1963).

'Eva y Adán' (1926) fue su primera colección de cuentos a la que siguieron 'Música de fondo' (1936), 'Frente de Madrid' (1941), 'Torito bravo' (1955), 'El día más largo de monsieur Marcel' (1965) y 'Dos cuentos crueles' (1966). Los 66 relatos de estos títulos son el cuerpo de sus 'Cuentos completos'. El resto son 16 cuentos publicados desde 1923 en revistas y periódicos como 'Gutiérrez', 'Buen Humor', 'La Gaceta Literaria', 'Ahora', 'El Sol' o 'Nuevo Mundo' antes de la guerra, o en 'ABC' y 'Blanco y Negro', tras la contienda.

Neville jugueteó con sus cuentos rehaciéndolos con ligeros o profundos retoques y salvó los que tenían «algo distinto o mejor» para las colecciones que publicó a razón de una por década. «Su trayectoria vital y artística se refleja en los cuentos de manera más clara que en sus otros trabajos», apunta el editor sobre el también poeta y autor de centenares de artículos en prensa, y pintor en sus últimos años.

Destaca que en agosto de 1926 'Revista de las Españas' saludaba a 'Eva y Adán' como «una simpaticona retahíla de cuentos, optimista, sencilla y desenfadada; vivo retrato del autor, el atlético y elegante y castizo conde de Berlanga de Duero [.], posesor de ese nombre que rima con vodevil: Edgar Neville».

El humor vanguardista, transgresor y absurdo es la seña de identidad de la obra del culto, cosmopolita y esnob Neville, que proyecta lo mejor de sí en cuentos como 'La mujer maravillosa,' ambientado en París, con cabarets, ricos latinoamericanos, escritores exquisitos y relaciones lésbicas; 'Los Smith', sobre una familia de negros neoyorquinos e inspirado en sus estancias americanas, o los microrrelatos 'Cuentos para locos', con joyas del absurdo como 'Una vaca y uno de Hacienda' o 'José María, el hermafrodita'. Cambia de tono en 'Frente de Madrid'. «Cinco relatos que son pura propaganda: jóvenes idealistas miembros de Falange sacrificándose; siniestros rojos movidos por el resentimiento; desencantados combatientes republicanos deseando que gane Franco.», explica Goicoechea.

 

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