«Para nosotros trabajar es un simple formalismo porque vivimos un sueño»

Okuda se dirige a los alumnos, durante la inauguración del taller que ofrece la UIMP sobre su trayectoria/D. Pedriza
Okuda se dirige a los alumnos, durante la inauguración del taller que ofrece la UIMP sobre su trayectoria / D. Pedriza

El artista Okuda San Miguel protagoniza esta semana en la UIMP un taller teórico y práctico en el que se aborda la práctica artística contemporánea

Mada Martínez
MADA MARTÍNEZ

Okuda San Miguel tiene una estrella en el paseo de la fama en Tetuán y murales en Las Vegas; ha intervenido en pequeños colegios de Santander, en edificios de grandes capitales europeas, en iglesias estadounidenses; su obra ilumina pequeñas construcciones en Valderredible, pero también altísimas construcciones de París. Okuda se proyecta local y globalmente. El curso que imparte esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) también presenta sus contrastes: los estudiantes convivirán con los egresados en Bellas Artes, los artistas con médicos; en el aula se van a mezclar santanderinos, mexicanos, franceses. La mixtura de procedencias y currículos sugiere que su arte colorista y geométrico llega a un público muy amplio y diverso.

Durante cinco días, Okuda tratará de contarles a todos ellos, 25 alumnos en total, en qué consiste esta práctica artística, y, a tenor de los detalles que ayer compartió, lo hará desde la propia acción, desde el manejo del espray o de las fibras de lana. «Vais a convivir con nuestra realidad, con nuestro día a día, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos», le comentó a su alumnado, entre los que se encontraba la madre del artista, durante la inauguración del taller.

«Lo que empezamos dos personitas medio local es hoy un equipo de 25», afirma su manager Óscar Sanz

Por la tarde, el aula de La Magdalena ya estaba llena de rotuladores, lanas, tapices a medio armar, dibujos. Son los primeros indicios del proyecto en el que Okuda ha convertido su taller. Hoy, martes, la acción se trasladará al colegio Vital Alsar, en Santander, y a Valderredible, donde el alumnado comprobará in situ en qué consisten sus intervenciones murales en espacios públicos.

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, la práctica de Okuda San Miguel se revela principalmente en las calles que tinta. Para seguir este 'mapa okudiano', hay que moverse por plazas, galerías, vías o ferias de Europa, África, América, Asia; también es posible hacer paradas en pequeños enclaves en Arcugnano o Somo.

En las Fallas de Valencia de 2018, su efímera propuesta en 3D fue 'Equilibrio Universal'. Okuda, que también ha contado en este curso que se bregó pintando en fábricas abandonadas, recordaba ayer: «No es tan importante la carrera [académica] sino la carrera personal que vayas haciendo».

Referencias

Explicó también Okuda que parte de sus raíces e inspiración están en el surrealismo, en el trabajo de artistas como Dalí o Magritte, y que lo están más, quizá, que en el propio 'street art'. También ha encontrado referencias en el renacimiento que luego pasa por su tamiz. En las calles del Santander la década de los años noventa no encontró tantas. «La gente que empieza a pintar en ciudades como, por ejemplo, Madrid u otras capitales sí que tiene referencias muy claras, y sobre ahora con internet tiene referencias de todo», explicó.

Okuda inauguró el taller acompañado por parte de su equipo: por su manager Óscar Sanz y la directora de Proyectos Internacionales de Ink and Movement Ana María Llorente. Este equipo ha crecido con el paso de los proyectos y su afianzamiento internacional. «Lo que empezamos dos personitas, medio locas, a día de hoy se ha convertido en un equipo de 25 personas. No sobra ni uno y sin ellos esto sería imposible», indicó Sanz.

«Hoy veníamos a trabajar, pero para nosotros trabajar es simplemente un formalismo, porque lo que hacemos desde hace muchos años es vivir una especie de sueño en el que nos hemos empeñado», añadió San Miguel.