Ciclocross

Suárez y Trevilla reinan entre el barro

Alrededor de 200 corredores compitieron este sábado en el campeonato de Ciclocross de Torrelavega/Antonio 'Sane'
Alrededor de 200 corredores compitieron este sábado en el campeonato de Ciclocross de Torrelavega / Antonio 'Sane'

El Ciclocross de Torrelavega corona a los campeones regionales de la especialidad

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Era un día para valientes. Para sacarse el carné de ciclocrossista. Nada de una tranquila mañana corriendo por un ‘prao’ en perfecto estado y bajo una mañana soleada. El IV Ciclocross de Torrelavega, segundo Memorial Félix González, servía ayer también como Campeonato de Cantabria de la especialidad. Y aunque siempre tiene que haber un campeón y otros dos participantes escoltándole en el podio, esta mañana hubo 322 ganadores. Tantos como participantes –entre ellos más de 90 chavales de las escuelas–. La lluvia, el granizo y un circuito con barro a más no poder retaron a todos y cada uno de esos 322 valientes. En las categorías élite, Kevin Suárez (Bioracer-Nesta-MMR) y Sandra Trevilla (Río Miera-Cantabria Deporte) cumplieron con el guión previsto que les otorgaba el cartel de favoritos. La de Bádames revalidaba el entorchado del año pasado y el corraliego sucedía en el palmarés a Alejandro Iglesias (Valle de Castañeda), que esta vez se conformaba con la plata.

El circuito de El Patatal, ese más que bonito trazado para hacer ciclocross, esperaba a los participantes con sus mejores galas. Si el año pasado estaba seco y rápido, este era lo más parecido a un infierno de agua y barro. Las intensas lluvias que han caído en los últimos días en Torrelavega y en toda la región –y las que cayeron también por la mañana sobre el trazado, granizo incluido– habían dejado una ‘chocolatada’ de impresión. Y hasta el Besaya se quiso sumar a la fiesta el viernes. El río se presentó en algunas partes del recorrido, lo que obligó a la organización a modificar algunos tramos.

El recorrido era, en esencia, el mismo que el de aquel Campeonato de España en 2016 que tan buena impresión dejó a los aficionados que se desplazaron a la capital del Besaya. Pero pronto se vio que su dureza iba a ser casi infinita en sus 3,3 kilómetros. Los cadetes se iban hasta más de los doce minutos para poder dar sólo dos vueltas. Entre las élite femeninas, Sandra Trevilla salió muy fuerte e incluso marcó el mejor tiempo en la primera vuelta de las participantes –había también ciclocrossistas de otras comunidades que no contaban para el Regional–, con un registro de 14:50. Su ventaja sobre la segunda ciclocrosissta regional (Sonia Respuela) era ya amplia y se dedicó a mantener un bonito duelo con Zaloa Trevilla (Caravanas Erandio) por la victoria parcial en el ciclocross. Para la de Durango fue el triunfo en Torrelavega y para la de Bádames, el título regional de la especialidad.

Suárez, sin rival

Si estaba cantado el triunfo de Sandra Trevilla, de igual forma lo estaba el de Kevin Suárez. Ausente el otro grande del ciclocross regional, el vigente campeón de España Ismael Esteban, el corraliego del Bioracer-Nesta-MMR era el único favorito. Y desde la primera vuelta se encargó de demostrarlo. Su tiempo de once minutos y otros tantos segundos a ese Patatal que nunca honró tanto a ese nombre le daban una ventaja ya casi insalvable. Adrián García (Comillas), con 11:23 y Alejandro Iglesias (11:39), los llamados a escoltar al corraliego en el podio, pasaban segundo y tercero por meta en el primer giro.

Con el subcampeón de España a lo suyo, la pelea se centró en el orden de los siguientes escalones del podio. Adrián García conseguía incluso distanciar más a Alejandro Iglesias tras la segunda vuelta, pero en la tercera llegó la reacción del ciclocrossista del Valle de Castañeda. En ella recortó 12 de los 17 segundos que le sacaba Adrián García. Y por la cuarta vuelta pasaron a la par. Fue en el quinto giro cuando Iglesias decantó la plaza a su favor. Sus 12:48 por los 13:07 de Adrián le valieron la medalla de plata, mientras que el ciclocrossista del Comillas se tenía que conformar con el bronce, la misma posición del año pasado. Suárez se hacía con el título, con un tiempo de 57:48. Apenas le dio tiempo a realizar cinco vueltas en la hora de carrera prevista, muy lejos de las ocho que se realizaron en la edición de 2016. La lluvia y el barro restaron vueltas pero añadieron muchas dosis más de heroísmo para convertir en campeones a todos y cada uno de los participantes.