Ciclismo | BTT

«Pasé por la duna en la que murió Civera, andando con la bici en la mano y a 42º. Tenía 160 pulsaciones»

José Manuel Alonso, segundo por la izquierda, pedalea durante una de las etapas de la Titan Desert 2019./DM .
José Manuel Alonso, segundo por la izquierda, pedalea durante una de las etapas de la Titan Desert 2019. / DM .

José Manuel Alonso, uno de los cinco cántabros que ha participado en la última edición de la carrera de BTT por el desierto del Sahara, cuenta la gran dureza de una prueba que este año fue noticia por la muerte de un participante

Susana Echevarría
SUSANA ECHEVARRÍASantander

«Ya estoy apuntado para la Titan Desert de 2020», comenta orgulloso el santanderino José Manuel Alonso, que este año ha debutado y terminado la durísima prueba de BTT por el desierto del Sahara. Alonso compartió experiencias y vivencias con otros cuatro cántabros que disputaron la carrera, Rubén Hoyos, Pedro Margüelles, Andoni Novales y David Sáinz. Para los cinco ha sido una prueba durísima, en la que además han sido testigos, casi en directo, de la muerte en carrera de un compañero del pelotón, Fernando Civera, que murió a los 46 años mientras disputaba la segunda etapa, entre Merzouga y Ouzina, de 105 kilómetros, a causa de un fallo cardíaco.

A Alonso, como al resto de los 678 bikers que tomaron la salida, le impactó muchísimo la muerte del zaragozano. «El día que murió Fernando Civera -cuenta Alonso- yo pasé por esa duna en la que luego le encontraron muerto. Hacía 42º centígrados cuando yo subí esa duna andando y con la bicicleta en la mano, mi corazón iba a 160 pulsaciones por minuto. Fue una etapa muy dura. Empezamos a ver que el helicóptero de la organización, que siempre iba siguiendo la carrera, empezó a volar en dirección contraria a la que íbamos y ya nos mosqueó un poco, pero estábamos en carrera y no nos enteramos. Pero cuando llegamos a la meta, la organización todos los días hacía un briefing (una sesión informativa) a las 20.00 horas en punto y ese día nos extrañó mucho que la reunión se retrasase más de los normal y que cuando comenzó cogiese el micrófono el máximo mandatario de la Titan Desert. Nos empezó a explicar que había muerto este chico y que era la primera vez en 14 años que ocurría algo así en la carrera», cuenta el corredor santanderino, que se quedó impresionado cuando «vi llorar a las dos médicas que intentaron reanimar a Fernando cuando le encontraron muerto».

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Por supuesto, la siguiente etapa, la tercera, se suspendió -«la hicimos neutralizada»- pero la cuarta, quinta y sexta se disputaron normal yfueron también muy duras, pero sin incidentes reseñables. «En las últimas ya cada uno hizo lo que pudo», dice José Manuel que terminó la prueba en el puesto 121º de su grupo (de entre 40 y 50 años). Él se muestra muy satisfecho. «Yo viajaba allí con dos objetivos, el primero era terminar las seis etapas y coger experiencia en esta prueba y el segundo, más personas, era dar visibilidad a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Mi cuñado murió de cáncer y tanto él como su familia estuvimos muy arropados por esta asociación, que hace un gran trabajo con la gente que sufre esta enfermedad». Según señala Alonso, la Titan Dessert es un escaparate en el que muchos de los participantes intentan dar a conocer proyectos solidarios y organizaciones que ayudan a otra gente. Es una motivación muy importante para muchos participantes dar visibilidad a estas causas solidarias», explica Alonso.

A sus 46 años, José Manuel trabaja en banca (director de Banca de Empresas en una sucursal del Banco Sabadell) y cuenta, con tono de culpabilidad, que le roba tiempo a su familia para entrenar. Le ha encantado la Titan Desert (6 etapas y 600 kilómetros de recorrido), «una prueba que tiene la misma filosofía del París-Dakar, con recorridos muy duros, con el desierto como escenario, con etapas de navegación. Y todo ello en uno de los desiertos más duros que hay, el del Sahara, en la zona sur de Marruecos, casi en la frontera con Argelia», relata José Manuel.

José Manuel Alonso, con el trofeo que reciben todos los que concluyen la prueba.
José Manuel Alonso, con el trofeo que reciben todos los que concluyen la prueba. / DM .

El ganador de esta última edición, en la que han participado numerosos ciclistas profesionales entre ellos el exciclista profesional Joaquim 'Purito' Rodríguez, Abraham Olano, Melchor Mauri, Núria Picas, Josep Betalú, Óscar Pujol o Sylvain Chavanel, ha sido Betalú, que ha pasado a la historia de la Titan Desert al proclamarse vencedor por cuarto año consecutivo, un logro nunca alcanzado por ningún ciclista, mientras que la corona femenina se posó en la cabeza de su compatriota Ana Ramírez, que ya luce tres títulos en su palmarés.