Octavos I Vuelta

La inquebrantable fe al estilo engulle la aspiración del Atlético

Diego Simeone gesticula con Allegri al fondo /AFP / Filippo MONTEFORTE
Diego Simeone gesticula con Allegri al fondo / AFP / Filippo MONTEFORTE

La eliminación de la Champions League deja tocado a Simeone, acusado de ser demasiado temeroso en los momentos claves de la competición

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

La decepción en la familia rojiblanca es mayúscula. Superior incluso a las finales perdidas en la Champions en Lisboa y Milan. Aunque muchos se resisten a usar la palabra fracaso en público, como el día del Qarabag, pocos son los que no consideran la eliminación como tal después del rendimiento ofrecido en Turín. El equipo se arrugó, perdió su esencia y no tuvo identidad: temeroso, ni remató a puerta y tampoco fue agresivo. «Nos han faltado muchas cosas. Han sido superiores en casi todas las facetas del juego y no hemos podido ni dar patadas ni mostrar nuestro carácter. No hemos sido capaces de poner en peligro al portero de la Juventus. No hay mucho que explicar», lamentaba con los ojos vidriosos Saúl Ñíguez.

El Atlético pareció acomplejado, lejos de la condición de grande de Europa que se ha ganado estos años, muy entregado a su suerte, empequeñecido por la figura de un Cristiano Ronaldo que volvió a apartarle del sueño de levantar la 'orejona' como sucediera en las cuatro ocasiones anteriores (en las finales de 2014 y 2016, cuartos de 2015, semifinales de 2017). «El rival estuvo mejor en cuanto a la agresividad y no pudimos encontrarnos con pasajes para mejorar el agobio del partido. No creo que sea falta de compromiso, no fue por falta de carácter, ni por esfuerzo ni por trabajo... Nos superaron. Hay que agachar la cabeza y sacar conclusiones para lo que va a a venir. No pude transmitir la necesidad que el equipo tuvo que mostrar», lamentó un Simeone que queda tocado por lo sucedido. El argentino, pese a las críticas a su estilo, cree que hay un proyecto firme y que la eliminación no puede derribarlo todo.

Nadie duda de que el argentino es el adecuado para volver a intentar liderar el proyecto que pelee por la ansiada Champions. Parece que falta un paso para completar su aspiración. Aunque el club ha crecido al punto de que una eliminación así genera ríos de tinta y peticiones de derribo y aniquilación, Cholo es indiscutible.

«No creo que sea falta de compromiso, no fue por falta de carácter, ni por esfuerzo ni por trabajo... Nos superaron. Hay que agachar la cabeza y sacar conclusiones para lo que va a a venir» DIEGO PABLO SIMEONE

Será el primero en asumir sus errores -Allegri le dio un baño táctico- y subir el nivel de exigencia. En verano, y tras la Supercopa de Europa lograda en Tallín ante el eterno rival, el Atlético soñaba a lo grande. La inversión histórica para conseguir la continuidad de Griezmann y buenos fichajes permitían a Simeone tener una súper plantilla para ser candidato a todo.

Se intuyen salidas 'dolorosas'

La eliminación de Copa ante el Girona pareció un accidente, en Liga está a siete puntos del Barcelona pero en Champions cae en octavos, al que llegó como segundo por ser demasiado tímido en la jornada final en Brujas, tras malgastar un 2-0. Y es que planteamiento inicial del Cholo en Turín fue rácano, pero sobre todo no modificó nada pese a saber que un gol les metía en cuartos. La inquebrantable fe al estilo engulló la aspiración atlética. «Teníamos un plan de partido que no salió. Y no creo que el rival tuviera más ganas que nosotros. Es un golpe muy duro para el vestuario, para la gente, para todos los atléticos... Pero tenemos muchas cicatrices y estoy seguro que nos repondremos. Nos hará más fuertes. Ahora hay que estar más unidos que nunca», afirmó el más optimista del grupo, Juanfran Torres.

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El lateral, al que Cristiano superó por alto en el 1-0 y no pudo frenar a Bernardeschi en la acción del penalti, es otro de los tocados aunque no tanto como la estrella del equipo y el fichaje más caro, ambos campeones del mundo, que estuvieron ausentes el día que más se les necesitaba.

«Hemos elegido un mal día para cagarla. Perdón por la expresión. Todo el mundo esta afectado, yo el primero. Me siento culpable porque no he entrado en juego» antoine griezmann

Ellos, como otros muchos jugadores llamados a dar un paso adelante, se limitaron a correr sin ser protagonistas con la pelota. «Sabíamos que iba a ser difícil. Hemos elegido un mal día para cagarla. Perdón por la expresión. Todo el mundo esta afectado, yo el primero. Me siento culpable porque no he entrado en juego. Un 3-0 no nos pueden hacer sobre todo a nosotros. Estamos jodidos», lamentó Antoine Griezmann. El árbitro, por mucho que el penalti fuese liviano, tampoco sirve como excusa. «Tenemos que mirar hacia dentro. Hay que corregir las cosas que no hemos hecho tan bien», decía Koke.

Arias y Savic, lesionados

Santiago Arias tiene una lesión miotendinosa de grado II en la musculatura aductora del muslo, mientras que Stefan Savic sufre una elongación en la musculatura isquiotibial del muslo. Ambos jugadores quedan pendientes de evolución. l lateral colombiano y el central montenegrinose sometieron a sendas resonancias en la Clínica Universidad de Navarra. El lateral colombiano sufre una lesión miotendinosa de grado II en la musculatura aductora del muslo, mientras que el central montenegrino sufre una elongación en la musculatura isquiotibial del muslo. Ambos jugadores quedan pendientes de evolución

Eso sí, bien haría el club en tener memoria y recordar cómo estaba al inicio de esta década cuando Simeone llegó para suplir a Manzano. Sería error mayúsculo olvidar lo que han dado un grupo que poco a poco se va agotando. Godín y Filipe harán las maletas, Lucas podría seguir su camino para cuadrar las cuentas; Diego Costa, Juanfran, Vitolo o Kalinic parecen abiertos a buscar otras opciones en el mercado...

Simeone y Diego Costa, en la sesión posterior a la eliminación de Champions
Simeone y Diego Costa, en la sesión posterior a la eliminación de Champions / EFE / Rodrigo Jimenez

Y es que lo sucedido es algo muy duro de asimilar para la plantilla. Para algunos se evapora la última oportunidad de ganar la Champions como rojiblanco. Ahora habrá que ver si los que vengan funcionarán tan bien como los que se han ido yendo y ayer muchos añoraban (Gabi o Raúl García). Y es que si la idea de juego es indiscutible, deben reflexionar el club sobre el tipo de futbolista a fichar para llevar a cabo el plan que ahora mismo pasa por Oblak, quizá el mejor portero del mundo, Giménez, llamado a ser el nuevo Godín, o Rodri, el hombre clave del futuro de la selección. Todos ellos tienen alma, algo necesario para que el 'Cholismo' funcione.