Amistoso

El Madrid eleva el pulso pero sigue sin fortuna

Los futbolistas de la Roma celebran el gol de Dzeko. /Angelo Carconi (Efe)
Los futbolistas de la Roma celebran el gol de Dzeko. / Angelo Carconi (Efe)

Los blancos pierden en los penaltis ante la Roma un duelo en el que Zidane volvió a probar el 3-5-2, con Marcelo y Modric como grandes beneficiados

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Mejoró prestaciones el Real Madrid a seis días de su debut liguero frente al Celta pero sige faltándole una pizca de fortuna y rigor defensivo. Más ordenado y dinámico, dispuesto en la primera parte en torno a ese 3-5-2 que gana enteros como nuevo sistema de Zidane, los blancos compitieron con brío ante la Roma en un duelo de gran exigencia que mostró el avance físico del conjunto español y evidenció las ganancias en el apartado ofensivo del cambio de esquema, con Marcelo recordando al de sus mejores tiempos, goleador y asistente en un choque en el que tiró de repertorio pese a que luego marró el penalti definitivo, y Modric también más entonado mientras tuvo el resguardo de Casemiro y Valverde, que posibilitaron que el croata subiese metros y agitase el ataque.

El balance defensivo sigue siendo la asignatura pendiente, con dos tantos encajados y demasiadas ocasiones por parte de la Roma que obligaron a multiplicarse a un notable Courtois, sobre todo en los primeros 45 minutos, pero los blancos dieron un paso adelante en su puesta a punto, con el regreso de la competición a la vuelta de la esquina, si bien siguen careciendo de algo de tino en los metros finales.

La consolidación de la apuesta por los tres centrales fue la gran noticia del once de Zidane, que repitió de inicio el dibujo empleado frente al Salzburgo pese a la ausencia Sergio Ramos por molestias, cubierta con la entrada de Nacho como acompañante de Varane, que se situó como eje de la zaga, y Militao, ubicado esta vez a la derecha. Kroos, titular en los seis choques anteriores de pretemporada, dejó paso a Valverde, con Hazard y Benzema de nuevo como dupla ofensiva, aunque el belga estuvo más deslucido que contra el Salzburgo.

2 Roma

Pau López, Florenzi (Spinazzola, min. 62), Fazio, Juan Jesus, Kolarov, Pellegrini (Diawara, min. 62), Cristante, Ünder, Zaniolo (Antonucci, min. 76), Perotti (Kluivert, min. 67) y Dzeko (Schick, min. 76).

2 Real Madrid

Courtois, Nacho (Jovic, min. 46), Varane, Militao, Carvajal (Odriozola, min. 62), Casemiro (Kroos, min. 61), Valverde (Vinicius, min. 46), Modric, Marcelo, Hazard (Isco, min. 71) y Benzema (Bale, min. 61).

Goles:
0-1: min. 16, Marcelo. 1-1: min. 34, Perotti. 1-2: min. 39, Casemiro. 2-2: min. 40, Dzeko.
Árbitro:
Michael Fabbri (Italia). Amonestó a Militao.
Incidencias:
Partido amistoso disputado en el Olímpico de Roma. La Roma se adjudicó la Mabel Green Cup en la tanda de penaltis (5-4)

Salió con más ritmo la Roma, que amenazaba con fluidez y atenazaba la circulación de los blancos con una presión muy agresiva. Ünder estrelló en el travesaño una ocasión pintiparada tras un fabuloso pase de Dzeko. Tuvo otra buena oportunidad en un remate flojo de Zaniolo y una aún mejor en un latigazo de Perotti que sacó de puños Courtois, como luego haría con otro cañonazo de Dzeko. El bosnio, que pugna por marcharse al Inter, andaba con ganas de reivindicarse, poniendo en un brete a la zaga del Madrid en cada centro lateral.

Le costaba sacudirse el dominio 'giallorosso' al conjunto de Zidane, con un paso más sosegado. Pero los blancos fueron entonándose paulatinamente. Avisó primero Casemiro con un golpeo seco que se fue por poco. Y luego Modric sacó a pasear su clase para filtrar una bola al espacio por el que percutía Marcelo, que tras recortar la puso con la diestra en el palo largo.

Un par de brochazos le bastaron al Madrid para propinar el primer manotazo a la Roma, todavía en plena asimilación de los conceptos en torno a los cuales pretende articular el juego su nuevo técnico, el portugués Paulo Fonseca. Sufre defensivamente el equipo italiano, que paga la marcha de Manolas al Nápoles. Pulsó esas debilidades el conjunto español, que dio muestras de un mayor rodaje y una presión más nervuda.

Sonríe Marcelo, amenaza Bale

Le penalizaron esas ganas a la hora de robar al Madrid cuando Zaniolo, gran esperanza de futuro de la Roma, desfondó a Casemiro para servir a Perotti, que batió a placer a Courtois. Quedaba expuesto el cuadro de Zidane cada vez que la Roma rebasaba la línea de presión y si no cayó el segundo fue por el buen hacer de Courtois. Salvó el belga un remate de Ünder antes de que su equipo sacase partido a la pizarra con un centro de Marcelo a la salida de un córner que cazó con la testa Casemiro.

Milimétrico el pase del zurdo, que completó una gran primera parte y a punto estuvo de calcar asistencia poco después, aunque esta vez no llegó a concretar Casemiro. Fue el catalizador de las mejores oportunidades de los blancos, emulando unos tiempos de esplendor que Zidane trata de recuperar a toda costa aunque para ello deba revolucionar el esquema. Sabe que con el '12' inspirado tiene una auténtica mina.

El choque había entrado en una fase vibrante. Tan pronto golpeaba el Madrid como lo hacía la Roma, que equilibró de nuevo el marcador por mediación de Dzeko. Encomiable la entrega de los dos contendientes en la calurosa noche romana.

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Escrutado el 3-5-2, entendió Zidane que era el momento de probar el 4-4-2 a vuelta de vestuarios alistando a Jovic y Vinicius por Valverde y Nacho, lo que hizo que Hazard se desplazase a la izquierda hasta que Zidane indultó a Bale y volvió a adelantar al belga. El brasileño facultó nada más tocar la pelota una buena ocasión de Benzema, al que sacaría a renglón seguido un gran disparo Pau López y más tarde otro latigazo tras marcarse un sombrero Marcelo en el área de la Roma.

El guardameta español se erigió en el mejor de su equipo, con el Madrid lanzado en el tramo final en pos de la victoria. La tuvieron Jovic, Vinicius y por partida doble Bale, que soltó un zurdazo con el exterior y ejecutó otro disparo con el empeine que se fueron por centímetros. Las ganas del galés fueron otra buena noticia pese a que su futuro siga lleno de tinieblas y en el Madrid aún subsisten dudas.