Europeo sub-21

La sub-21 gana pero no golea

Los jugadores de España celebran el gol de Dani Olmo. / Alessio Tarpini (EFE) I Atlas

España logró una victoria agónica ante Bélgica que le permite seguir con vida en el Europeo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

La selección española sub-21 cumplió su objetivo básico ante Bélgica, pues ganó pero no goleó en la segunda jornada del Europeo sub-21, con lo que sumó sus tres primeros puntos en el torneo pero no pudo maquillar su 'golaveraje', que está en -1 tras la derrota ante Italia en el debut y el 2-1 de ayer.

Tal y como advirtió De la Fuente en la previa del partido, su equipo comenzó el partido fiel a su estilo, con el control del balón en sus manos y apostando por el pase de seguridad para evitar el peligro de los belgas en las jugadas de transición. El seleccionador español optó por una pequeña revolución e introdujo hasta cuatro cambios en el once inicial respecto a la derrota ante los italianos. Así, Sivera sustituyó a Unai Simón en la portería, Junior Firpo a Aarón Martín en el lateral izquierdo y Mikel Merino y Dani Olmo a Zubeldia y al lesionado Fabián Ruiz en el centro del campo, dejando en el banquillo a Fornals. Tanta variación buscaba la reacción de un equipo herido tras una derrota frente a Italia marcada por la dureza de los anfitriones y por la permisividad arbitral.

2 España

Sivera, Aguirregabiria, Vallejo, Meré, Junior Firpo, Mikel Merino, Ceballos, Dani Olmo, Oyarzabal (Pedraza, min. 69), Soler (Fornals, min. 46) y Mayoral (Rafa Mir, min. 69).

1 Bélgica

De Wolf, Cools, Bornauw, Faes, Cobbaut, Heynen (De Sart, min.77), Schrijvers, Mangala (Amuzu, min. 58), Bastien, Lukebakio y Mbenza (Leya Iseka, min. 69).

goles
1-0: min. 7, Dani Olmo. 1-1: min. 24, Bornauw. 2-1: min. 89, Fornals.
árbitro
Andris Treimanis (Letonia). Amonestó a Heynen, Faes y De Sart por Bélgica y a Soler, Merino y Junior por España.
incidencias
Partido de la segunda jornada del grupo A del Europeo sub-21 disputado en el Mapei Stadium de Reggio Emilia.

Con apenas cinco minutos de juego consumidos, España ya había botado hasta tres saques de esquina. Sin embargo, los belgas fueron los primeros en asustar en un contraataque en el que Lukebakio se plantó mano a mano ante Sivera para definir aunque en fuera de juego. La reacción española no pudo ser más contundente, un centro de Soler desde banda derecha tras apurar hasta la línea de fondo lo convirtió Dani Olmo en el 1-0 con un buen remate de zurda a la red. El jugador del Dinamo Zagreb olvidó las celebraciones y se fue directo a por el balón, prueba de la ambición española en busca no sólo de la victoria, sino también de mejorar lo máximo posible su balance goleador en el torneo, clave en caso de empates.

El calor sofocante en Reggio Emilia, con más de 30 grados, no parecía afectar a España, cuyo dominio era total. Mayoral tuvo el 2-0 en un remate de zurda alto tras centro desde la banda izquierda y también lo probó Ceballos de falta. Sin embargo, el paso de los minutos fue diluyendo el dominio español, con Bélgica cada vez más cerca del área de Sivera aunque sin crear ocasiones de peligro. En estas llegó el empate belga, un saque de esquina desde la derecha al segundo palo provocó una mala salida de Sivera, el balón quedó muerto ante la puerta española y Soler bajo palos no pudo evitar que el remate del central belga Bornauw acabase en gol.

El mazazo dejó aturdido al equipo español, al que se le aparecieron todos los fantasmas del día de Italia, cuando a una gran media hora inicial le sucedió una hora de zozobra. Ceballos asumió los galones que se le presuponen en esta selección y tuvo el 2-1 por partida doble, primero con un disparo al poste y luego con un remate tras jugada de Soler por la izquierda que De Wolf desbarató. Los dos protagonistas de la jugada eran los estiletes ofensivos de España, que sin embargo no pudo inclinar el marcador a su favor antes del descanso pese a los méritos acumulados para ello.

Tras el descanso, y con Fornals en el lugar del sustituido Soler, el partido entró en un carrusel de tarjetas que en nada favorecía el interés de España en ganar el partido y hacerlo por la mayor diferencia de goles posible. Ceballos pudo adelantar a la selección española con una falta al larguero y Mayoral no tuvo convertir en gol el balón rechazado, pero el dominio del equipo de Luis de la Fuente seguía sin dar sus frutos y el paso de los minutos consumía las aspiraciones de España en el torneo y por lo tanto su sueño olímpico.

Cuando los remates españoles no se estrellaban en la maraña de piernas rival, De Wolf se erigía en héroe belga, con hasta dos paradas consecutivas de mérito a remates de Olmo y Junior. La ansiedad comenzaba a dejarse notar en una selección española cada vez más desordenada y el panorama se presentaba idílico para la velocidad al contraataque de los belgas, que recurrieron a su gran arma ofensiva para desasosiego de España. De hecho, Bélgica incluso acabó el partido con mayor sensación de peligro, con mucho trabajo para Sivera. Sin embargo, cuando todo parecía perdido, apareció Fornals para ejecutar un remate impecable desde fuera del área que batió al fin a De Wolf para hacer el 2-1 definitivo que mantiene a España con vida.