Fútbol

El campo base del futuro racinguismo

Chuti Molina, Pedro Ortiz, Iván Ania, Alfredo Pérez y Tuto Sañudo, en la nueva residencia de La Albericia. /Alberto Aja
Chuti Molina, Pedro Ortiz, Iván Ania, Alfredo Pérez y Tuto Sañudo, en la nueva residencia de La Albericia. / Alberto Aja

El club inauguró ayer la reforma de las Instalaciones Nando Yosu financiadas a través de la Fundación Racing

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

«Sentimiento vencer, coraje, compromiso...». Las paredes de los pasillos de las Instalaciones Nando Yosu hablan. Sobre el blanco nuclear de sus paredes, varios mensajes en verde o negro decoran el interior con la intención de conmover al residente. Y es que La Albericia, además de ser una fábrica de jugadores, desde ayer es también el campo base del racinguismo. Los máximos accionistas del Racing, acompañados de algunos de los futbolistas de la primera plantilla inauguraron oficialmente las reformas llevadas a cabo en el edificio de las instalaciones a través de las cuales ya funciona a pleno rendimiento una residencia con ocho habitaciones, una zona común con televisión y una cafetería mucho más espaciosa y con una oferta acorde al tráfico de personas que cada día pasa por allí. «Esto es un paso más en esa tendencia de profesionalizar el club que hemos emprendido», aseguró Alfredo Pérez, presidente de la entidad racinguista. «No es fácil que un jugador que vive en Potes o en Castro Urdiales pueda acudir con regularidad a los entrenamientos. Con esto lo que tratamos es de ayudar al trabajo de la cantera», añadió el máximo mandatario.

La remodelación se ha centrado, por un lado, en construir un espacio lo más cómodo y operativo posible para acoger aquellos futbolistas que por exigencias no pueden residir en sus domicilios particulares. En un principio están destinados a los chavales del fútbol base «la prioridad de este club», pero también podrán solventar muchas de las necesidades que surgen en el primer equipo. Se han acondicionado ocho habitaciones, la mayoría dobles, pero también las hay simples y también hay una con cabida para cuatro personas. En cada una de ella se han ubicado, además de las camas, armarios individuales, un escritorio y su baño particular. Junto a ellas, se ha diseñado una zona común con sofás y una televisión para que los residentes puedan compartir también sus ratos de ocio.

Por último, desde este salón también se puede acceder a un balcón de unos 150 metros cuadrados pavimentado con hierba artificial y que puede cumplir la función de campo de entrenamiento ocasional. «Se pueden hacer dos cosas; dotar al primer equipo de todo lo necesario para que ascienda y al tiempo cuidar nuestro fútbol base para que pueda competir con el de cualquiera de los clubes del país», explicó el presidente.

«Se trata de un paso más en la tendencia de profesionalizar el club», asegura Alfredo Pérez

Los gastos que ha conllevado la mejora de las instalaciones han sido financiados por la Fundación Racing. Actualmente algunas de las habitaciones están ocupadas por miembros del primer equipo, como Óscar Gil, Enzo Lombardo o Jerín, pero a lo largo del verano han pasado por allí prácticamente todos los fichajes de la plantilla, incluyendo el propio entrenador, Iván Ania. La intención del club es poder dar ese doble servicio, por un lado acoger a las nuevas incorporaciones durante el tiempo en el que encuentren un acomodo en la ciudad y, al mismo tiempo, facilitar la estancia y el trabajo a los chavales que lleguen de fuera al club.

Lo de la decoración fue unánime. Los miembros de la Fundación, en consenso con el club, eligieron los mensajes y la inscripciones a través de los cuales se pudiera alentar el sentimiento racinguista. De ahí que no falte un escudo sobreimpresionado en las ocho habitaciones del recinto, así como frases lapidarias: «No es que haya dedicado mi vida al Racing, es que el Racing ha sido mi vida». Esta de Nando Yosu preside el largo pasillo en el que aparecen las puertas numeradas. En el salón: «Aunque llueva y sople el sur». Otro himno en verdiblanco que le explicara en pocas palabras al 'nuevo' en llegar parte de la esencia del club. No faltan las fotos, como la vista aérea del día en que el Racing recibió al Barcelona B en el play off de ascenso a Segunda (junio, 2017) con El Sardinero hasta la bandera.

A la residencia se accede a través de una cafetería que también ha cambiado de cara. Se ha buscado aprovechar más el espacio, se ha reducido la barra con la intención de dar cabida a más mesas, pero fundamentalmente la intención es conseguir más comodidad: «Queremos que todos esos chavales y sus padres, que se pasan muchas horas aquí esperando el momento de su partido o a la espera de que acaben los encuentros o entrenamientos se encuentren más cómodos y no les falte de nada», indica Alfredo Pérez. La instalación ha remodelado también su oferta poniendo a disposición de los visitantes una carta de raciones, pinchos y menú del día para comer que permita pasar el día cerca de los futuros futbolistas.

«Esto es una prioridad, pero hay muchos frentes abiertos. Quisimos pintar los asientos del estadio, pero están podridos; ya se han pedido presupuestos y se acometerá también. Ya digo que hay prioridades, de momento ya no hay fugas ni problemas en los baños. Eso era una prioridad», concluyó el presidente antes de cerrar la puerta de la residencia racinguista.

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