Fútbol | Segunda B

Canteranos con billete de ida

Canteranos con billete de ida
R. Ruiz

Algunos dejaron dinero en el Racing y otros muchos buscaron las oportunidades con mejor o peor fortuna que no encontraron de verdiblancos

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

Cuando uno se hace canterano del Racing saca un billete con un destino sin garantizar. Hay ocasiones en las que el primer equipo suele ser el final del trayecto, pero en muchas ocasiones el viaje termina por el camino. El último en emigrar ha sido Pau Miguélez, que hoy entrenará por primera vez en los últimos diez años de su vida fuera de La Albericia; lo hará con el filial del Girona, el Peralada. Su caso es uno más que se suma a una larga lista de chavales que recientemente han salido de Santander. Las razones son muy variadas: una oferta irrechazable, un futuro más esperanzador, probar suerte, buscar minutos... ¿Es una buena decisión abandonar el Racing? Puede salir bien o no.

«La cantera es aquello de lo que se echa mano cuando no hay dinero». Así definían los aficionados racinguistas más veteranos al fútbol base verdiblanco. En los años setenta y ochenta, los descensos a Segunda descubrían -obligados por la situación- el talento 'oculto' de La Albericia. Los tiempos han cambiado; la cantidad de jugadores foráneos, la libre circulación de extranjeros y la globalidad del fútbol ha supuesto un progreso -en muchas ocasiones-, pero también han cerrado el círculo. Un filtro envenenado.

SE FUERON

Traspasados
Los hermanos San Emeterio, Borja y Fede, (Sevilla), Jairo Samperio (Sevilla) o David Concha (Real Sociedad).
Libres
Alberto Gómez (Caudal), Sergio Camus (Eibar), Leandro Martínez (Atlético de Madrid B), Ángel Díez (Atlético de Madrid B), Josemi (Las Palmas Atlético) y Pau Miguélez (Girona).

La lista del último lustro -por hacerlo coincidir con la etapa más gris del club- es numerosa: Alberto Gómez Rodríguez, Sergio Camus, Ángel Díez, Josemi, Miguel Ángel Sainz Maza, Leandro Martínez Ortiz, Borja San Emeterio, Fede San Emeterio, David Concha, Jairo Samperio... Son algunos de los futbolistas cuya trayectoria invitaba al optimismo y que eligieron -cada uno por una razón- continuar su carrera fuera del Racing. Existen dos grupos; el primero, los que aceptan el reto después de recibir una oferta muy atractiva para el futbolista y el club. En este grupo están los hermanos San Emeterio, Fede y Borja, que se fueron al Sevilla, previo pago de un traspaso. Su trayectoria requería un paso más. Lo mismo ocurrió con David Concha, que después de pasar por el primer equipo y recibir ofertas de varios clubes aceptó la de la Real Sociedad. O Jairo Samperio, que abandonó El Sardinero en 2013 para jugar en el Sevilla. Ellos son el ejemplo de la política bien hecha de cantera; formar jugadores para jugar en el primer equipo y si es necesario y ayuda al club, venderlos.

Futuro incierto

Sin embargo, existe otro grupo de futbolistas que han tenido que desvincularse de la entidad verdiblanca -sin dejar un dinero- en busca de mejorar o de encontrar lo que aquí se le negaba y cuyo curriculum no ha sido el esperado. Miguel Ángel Sainz-Maza (Santoña, 1993) abandonó el Racing para fichar por el Barcelona en juveniles; jugó en el filial catalán, en el del Betis y emigró a Italia para jugar, primero en el Reggina, y luego en los modestos Unione Sportiva Foggia y Pordenone, Algo similar vivió Leandro Martínez Ortiz, cuyo talento siempre le pronosticó un buen futuro y que recaló en el fútbol base del Atlético de Madrid, más tarde en su filial para después pasar por el Sestao y actualmente en el Leioa (Segunda B).

Mañana, segundo amistoso, ante el Vitoria

El Racing vuelve hoy al trabajo en La Albericia después de un día de descanso. Mañana jugará su segundo partido amistoso de la pretemporada ante el Vitoria, rival la pasada temporada en el Grupo II de la Segunda B. A Iván Ania le servirá para ir integrando a algunos de los últimos en llegar, después de algo más de dos semanas de entrenamientos. Ya en el primer ensayo, ante el Alavés, jugaron todos los nuevos, a excepción de Rafael de Vicente. Lo hizo también Aitor Buñuel, que había llegado por la mañana a Santander. El partido será a las 18.00 horas en La Albericia.

Hoy el equipo continuará con el plan del cuerpo técnico. Debido a que en esta ocasión el trabajo estival es más extenso que cualquier otro año, las sesiones dobles se han reducido. Mañana, sin embargo si habrá dos turnos; el primero, con una carga física más grande, aunque predominarán los ejercicios con balón y el segundo centrado eminentemente en aspectos tácticos con el partido ante los vitorianos. La buena noticia es que hasta el momento no ha habido que lamentar lesiones y contratiempos, a excepción evidentemente, del fatal desenlace de Miguel Gándara.

Otros jugadores con paralelismos son Alberto Gómez Rodríguez (Cayón, 1996) que después de debutar con el primer equipo racinguista, la acumulación de jugadores en su puesto y las pocas oportunidades le hicieron tomar la decisión de incorporarse al Caudal. Después de una temporada en el club asturiano este año jugará en la Gimnástica, más cerca de casa y como rival del Racing. O también el de Sergio Camus (Colindres, 1997) que aceptó la llamada del Eibar, para jugar en alguno de los filiales del conjunto armero. Lo hizo en el Arenas de Getxo y actualmente en el Vitoria. Todos tomaron un camino, que hoy inicia Pau Miguélez, la última de las perlas de la cantera racinguista que hace la maleta. Josemi Castañeda (Suances, 1998) que se fue para enrolarse en el filial de Las Palmas o Ángel Diez (Santander, 1991) que después de pertenecer al Atlético de Madrid B, Avilés y Leioa este año jugará en el Cerceda. A todos ellos se suman numerosos chavales que ante la imposibilidad y la falta de confianza salen todos los años rumbo a equipos modestos en busca de continuar su carrera.

Nadie les garantiza un futuro mejor que el que les podía esperar de verdiblancos. El olvido de la cantera durante la época más gris del Racing institucionalmente frenó el vivero de La Albericia. Salir es casi sinónimo de no volver, aunque la excepción confirma la regla: Pedro Munitis se fue para demostrar lo que no le dejaban hacer aquí. Fue un caso extraño de un canterano que sacó el billete de ida y vuelta. El resto suele sacar sólo el primero.

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