Borja Ortiz consigue el reto de coronar en bicicleta 30 puertos de montaña de Cantabria

Borja Ortiz llega a Potes después de conseguir el reto de ascender los 30 puertos de montaña en bicicleta/ Fotografía: Pedro Álvarez/
Borja Ortiz llega a Potes después de conseguir el reto de ascender los 30 puertos de montaña en bicicleta/ Fotografía: Pedro Álvarez

Llegó este jueves a Potes después de tres días recorriendo la geografía regional, recordando a su madre que falleció hace 30 años de cáncer de mama

PEDRO ÁLVAREZPotes

 Cuando se trata de conseguir retos deportivos parece que al cántabro Borja Ortiz no se le resiste ninguno, y prueba de ello el último logrado con éxito y finalizado en la villa de Potes, después de recorrer 808 kilómetros en bicicleta, subiendo 30 puertos de montaña de la geografía regional, con un desnivel total positivo acumulado de 20.000 metros. Se cumplían treinta años del fallecimiento de su madre por un cáncer de mama y éste ha sido su emotivo homenaje.

Tres duros días, por el fuerte calor que ha tenido que soportar, han sido los que Borja ha tenido que afrontar desde que el pasado día 23 saliese desde Castro Urdiales con la intención de finalizar en Potes. Esa primera jornada coronó los puertos de Las Muñecas y La Escrita, en el límite con el País Vasco, para pasar por La Granja y Hoyomenor hasta Ampuero y desde allí a pasar a Burgos por Los Tornos y La Sía y vuelta a Cantabria hasta Arredondo, para subir Cruz de Usaño, Fuente las Varas, Campo la Cruz, llegar a Solares y hacer Peña Cabarga, Alisas y Los Machucos.

El recorrido continuó por El Caracol, La Estranguada, Lunada y Estacas de Trueba, a la Vega de Pas, para seguir por La Braguía a Emtrambasmestas, El Escudo, Matanela y Carrales, a Polientes y pasar después Pozazal para llegar a Reinosa y ascender hasta la Fuente del Chivo, en Alto Campoo, para continuar por Palombera a Cabuérniga y amanecer en Carmona.

En la jornada de hoy, después de pasar por Puentenansa y llegar a Panes, cruzó el Desfiladero de la Hermida, para subir al Collado de Hoz y Ozalba y ascender por Polaciones al puerto de Piedras Luengas. Desde allí, una vez coronado el puerto, descenso hasta la villa de Potes, para subir al puerto de San Glorio, regresar de nuevo a Potes y ascender hasta Fuente Dé, para bajar de nuevo hasta la villa lebaniega, donde ha llegado en la tarde de hoy.

Borja, fue recibido por su padre, hermanos y familiares, así como por Cristina Beltrán, agente de Desarrollo Local de la Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia y representante de la Asociación Española Contra el Cáncer, y por Eva Cotera, concejala de Cultura. Esta última le hizo entrega de una muestra de cerámica con la Torre del Infantado. También, fue recibido entre otros por Oscar Agosti, de 'Deportes Agosti' y por Oscar de Miguel, presidente del Club Liébana.

Borja Ortiz, concluido el reto, relataba así su experiencia a El Diario Montañés: «El martes cuando empecé en Castro Urdiales hacía muchísimo calor, y en el tercer puerto cuando llevaba 50 kilómetros lo veía mal, porque me estaba doliendo la cabeza y acababa de empezar, pero seguí adelante y de noche recuperé, bajo el agua de una tormenta, que me vino hasta bien. Al día siguiente lo pasé fatal subiendo el puerto del Escudo y en el puerto de La Braguía conté con la compañía deOscar Freire. Al llegar a Puentenansa dormí una hora, ya que la primera noche no lo hice y me vino muy bien para afrontar los últimos tres puertos y llegar a Potes».

Para afrontar un recorrido tan exigente, Ortiz, comenzó a prepararse en el mes de abril, ascendiendo a cinco puertos y 130 kilómetros cada tres días o cuatro días y para el recorrido tan exigente de estos tres días continuos, reconocía que «no he comido nada especial, ya que me he alimentado de bollería, jamón york y chorizo, así como de barritas energéticas y geles, en los momentos de mayor dificultad del recorrido y he bebido mucha agua. Durante todo el trayecto he contado con un coche de apoyo que llevaba mi amigo Heliodoro Fernández, de Cronos Bike, de Torrelavega, que ha sido muy importante, y también me han acompañado amigos ciclistas en algunos tramos».

Borja, finalmente, recordó el motivo de su reto que no es otro que «rendir un homenaje a mi madre, que falleció de cáncer de mama hace 30 años y a todas las mujeres que luchan por esta dura enfermedad».