La nueva normativa cántabra sobre escorias permitirá reciclar cerca de un 20% más

Las escorias de GSW son tratadas por SIEC y reutilizadas como material para actividades de construcción. Esta 'segunda vida' es habitual en el norte de Europa. /Celedonio Martínez
Las escorias de GSW son tratadas por SIEC y reutilizadas como material para actividades de construcción. Esta 'segunda vida' es habitual en el norte de Europa. / Celedonio Martínez

El decreto, a punto de aprobarse y que sustituye al de 2006, permite el tratamiento de los residuos de fundiciones antes excluido

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

La apuesta por un crecimiento sostenible es ya una realidad a la que no podemos ni debemos resistirnos, pero lo cierto es que todavía queda mucho camino por recorrer. Cantabria, con una producción industrial en alza y con un importante peso de la industria en su PIB, se enfrenta a la complicada tarea de deshacerse de los 'restos' de esa actividad. En este camino la normativa es importante. El pasado miércoles, dentro de la jornada organizada por El Diario sobre economía circular, el Gobierno regional anunció que el nuevo decreto de revalorización de escorias está a punto de aprobarse después de siete años de avatares. El Consejo de Estado ha dado la razón a Cantabria que defendía sus competencias para regular en esta materia. La nueva normativa va a permitir el incremento de las toneladas de las que se pueden reciclar al incluir a las fundiciones. El aumento podría estar en torno al 15 o 20% sobre las aproximadamente 200.000 que se reutilizan en la actualidad.

Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer ya que de las entre 300.000 y 500.000 toneladas de escorias que se generan en Cantabria cada año, más de la mitad todavía no se valorizan para su utilización en obra pública, aunque su calidad ya está siendo contrastada.

El decreto

1. Contenido
Consta de un preámbulo, 13 capítulos distribuidos en 3 capítulos, 6 disposiciones y 7 anexos.
2. Tipos de escorias.
Artículo 1: negras y blancas de fabricación de aceros; procedentes de ferroaleaciones y las de fundición de metales férreos e incineración de residuos domésticos.
3. Usos
El artículo 7 recoge los usos admisibles de las escorias y la autorización de otros.
4. Condiciones
El artículo 8 regula los espesores máximos o el uso en carreteras.

El director general de Medio Ambiente, Miguel Ángel Palacio, valoró en la citada jornada la importancia del nuevo decreto y el visto bueno del Consejo de Estado, que se ha dictado el pasado mes de septiembre, a la ampliación de la utilización de las escorias industriales.

El Foro Empresarial de CEOE estima que la normativa se ha quedado «corta»

Además, no hay que olvidar que la autonomía cuenta desde marzo de 2017 con su Plan de Residuos en el que hay un apartado dedicado a los industriales

Martín Silván, coordinador del Foro Empresarial de Desarrollo Sostenible y Energía de la CEOE-Cepyme de Cantabria, considera importante que la autonomía pueda contar con un nuevo decreto que permita ampliar el tratamiento de los residuos industriales que antes se centraba en las ferroaleaciones y siderurgia (Ferroatlántica, GSW, Sidenor...) pero que dejaba fuera a otras fundiciones (Nissan, Hergom, Saint Gobain...). Sin embargo, estima que el decreto se ha quedado «corto», sobre todo si se tiene en cuenta la normativa de otras comunidades vecinas como es el caso del País Vasco, que va mucho más allá.

«Vemos lagunas importantes como que no incluya las escorias de incineración que trata TIR Cantabria o que a priori no se puedan utilizar las escorias para la restauración de espacios mineros degradados (canteras abandonadas) ya que se requiere un permiso específico de la Dirección General de Industria y hay que estudiar las características de cada cantera», explica Martín Silván. En este sentido, el proyecto del Gobierno Vasco es mucho más permisivo y admite, por ejemplo, la explanada de terraplenes.

Para el portavoz empresarial hay situaciones reguladas en esta autonomía vecina que se deberían tener en cuenta como el informe que se elaboró allí y que pone de relieve la utilización de escorias para la construcción de pistas forestales.

Plan de Residuos

La nueva normativa de valorización de escorias se viene a sumar al Plan de Residuos de Cantabria aprobado en 2017 y que se extiende hasta 2023 y que ha supuesto un instrumento importante para el reto de implantación de la economía circular. Cuenta con 108 medidas y 9,1 millones de euros de presupuesto. Su objetivo es favorecer el cambio a un modelo de desarrollo sostenible que permita maximizar los recursos disponibles, tanto materiales como energéticos, para que estos permanezcan el mayor tiempo en el ciclo productivo y reducir la generación de residuos, aprovechando al máximo aquellos residuos cuya generación no se haya podido evitar.

La transición hacia una economía circular, que exige la adopción de innovaciones no sólo tecnológicas sino también organizativas y sociales para impulsar el cambio necesario en los modelos de producción y consumo y así contribuir a la competitividad de las empresas, que se generen nuevas oportunidades de negocio y se creen nuevas cadenas de valor que conlleven la creación de empleo.

En Cantabria están surgiendo muy buenos ejemplos que ya están dando sus primeros frutos. Escorias, lodos, arenillas y otros residuos dejan de serlo y se convierten en subproductos. Llega su segunda oportunidad. Un ejemplo claro es el de la planta que la empresa SIEC instaló en el recinto de GSW para tratar sus escorias. Nada menos que unas 100.000 toneladas al año. El material que se consigue está siendo utilizado en asfalto y pavimento. Se calcula que se producen entre 100-150 kilogramos de escoria por tonelada de acero producido. Los materiales se están utilizando en las carreteras regionales y en las nacionales y también en las obras del Ayuntamiento de Santander.

Otro ejemplo es el de Cementos Alfa que realiza en su planta de Mataporquera la valorización material de los residuos aptos para su uso como materias primas y la valoración energética para los residuos que pueden utilizarse como combustible. La cementera realizó importantes inversiones, 14,5 millones de euros desde 2006 a 2011. En la actualidad cuenta con una instalación apta para valorizare en la fabricación de clinker (componente del cemento) y cemento más de 75.00 toneladas al año de residuos generados en industrias de Cantabria que no son eliminados.

Empresas como Solvay, Saint Gobain, Nestlé, Nissan, Sidenor, GSW, Codefer, Reical o Lunagua aportan cenizas, escorias, arenas de fundición, lodos de demento, cascarilla de cacao o cascarillas de hierro para lograr que estos residuos puedan ser útiles para nuevas actividades. La idea es aprovechar los recursos disponibles y disminuir el consumo de los naturales. Este es el caso de las canteras, una actividad que podría reducirse mucho evitando la recuperación de los espacios en los que se ubican una vez que se finaliza la extracción.

Ayudas y empleo

Desde la UE se pone de relieve que la transición recibirá ayuda financiera de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE), con 5.500 millones de euros para la gestión de residuos. Además, contará con 650 millones de euros procedentes de Horizonte 2020 y de inversiones en la economía circular a nivel nacional.

El informe de la Fundación Cotec para la Innovación expone que, según las estimaciones de la CE, si se aplica toda la normativa vigente en materia de residuos se crearían más de 400.000 empleos en la Unión Europea, de los cuales 52.000 se localizarían en España y en Cantabria podrían corresponder 520 (aplicando en torno al 1% que suponemos en el PIB nacional).

Cantabria, en definitiva, va a contar en breve con una normativa que permitirá un incremento de las toneladas de escorias que se puedan reutilizar. No hay que perder de vista que los proyectos de obra pública previstos para la región son una buena oportunidad para insistir en los beneficios del reciclaje.

La voz disidente de Ecologistas en Acción

Cantabria cuenta con un Consejo Asesor de Medio Ambiente en cuya comisión permanente en la que están representados todos los agentes sociales y en el caso del nuevo decreto de valorización de escorias ha tenido la postura encontrada de Ecologistas en Acción, a través de su portavoz, Bernardo García, que ha mantenido su voto en contra. Sin embargo, rechaza que el retraso de siete años que se ha producido en la normativa tenga que ver con la postura de la organización, según ha manifestado a este periódico.

García considera que el informe del Consejo de Estado si reconoce las competencias de Cantabria, si bien es un serio «revolcón» el borrador del decreto.

 

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