Tecnología puntera a vista de pájaro

Vista área de una parte del trayecto en helicóptero que Viesgo realizó entre la línea que conecta Rozadío y Los Corrales, en el entorno de Ucieda. / Antonio 'Sane'

El Diario acompaña a Viesgo en los trabajos en helicóptero para la supervisión de su red

Jesús Lastra
JESÚS LASTRASantander

Con el sol golpeando sobre el Complejo Deportivo Santiago Galas como si de pleno verano se tratara, el ruido del rotor es bien perceptible a pesar de los cascos protectores. Un ligero traqueteo y en apenas tres segundos el terreno se ve a vista de pájaro. Alta tecnología a 30 metros sobre el suelo de Ontoria (Cabezón de la Sal). El Diario monta en helicóptero y acompaña a Viesgo en una de sus jornadas de revisión de sus infraestructuras eléctricas, unas labores para las que emplea I+D+i de vanguardia en forma de un láser de precisión que permite registrar cada centímetro de la red y prevenir posibles incidencias, así como las futuras afecciones de la evolución de la vegetación sobre el tendido eléctrico.

Con la nevada cordillera de Peña Sagra como testigo mudo de la evaluación, la aeronave va recorriendo como si de un carril se tratara el trayecto formado por las torres y los cables en la línea que conecta Rozadío con Los Corrales. En concreto, el vuelo analiza el tramo que pasa por el territorio de Ucieda.

LAS CIFRAS

1.200
kilómetros de su red revisa Viesgo cada año en Cantabria con esta tecnología.
8.000
hectáreas de vegetación circundante se incluyen en los exámenes regionales.
13
millones al año invierte la eléctrica en toda su red en este tipo de actuaciones aéreas.
200
personas está involucradas de una u otra manera en el proceso de evaluación de las líneas.

El avance impulsado desde la compañía eléctrica en apenas unos meses es notable. De forma previa a este proyecto, este tipo de análisis de líneas se realizaban a pie con inspectores de campo. Esto conllevaba un gran número de efectivos sobre el terreno, con el consiguiente riesgo, y, además, llevando a cabo mediciones que no eran sino aproximadas de, por ejemplo, la distancia entre diversos objetos y los cables de distribución.

«Siempre estamos buscando sistemas para mejorar la capacidad de suministro y la seguridad» Antonio González | Responsable de Mantenimiento

¿Qué ha cambiado? La organización explica que el proceso ha pivotado en torno a la sustitución de este método 'analógico' por dispositivos de muy alta precisión. En concreto, el helicóptero va equipado con un escáner láser denominado Lidar que permite efectuar millones de mediciones por cada kilómetro de línea con precisión de centímetros y que, además, atraviesa la vegetación, pudiendo completar mediciones directas del terreno que hay debajo de ella. Viesgo explica que esta metodología facilita que se pueda representar en tres dimensiones la red y todos los objetos que hay en sus inmediaciones para evaluar posibles riesgos.

Técnicos especializados se encargan del manejo de los dispositivos que se emplean para la captura de los datos durante los trayectos por el aire.
Técnicos especializados se encargan del manejo de los dispositivos que se emplean para la captura de los datos durante los trayectos por el aire. / Sane

No sólo el láser es importante, sino que a bordo van otros aparatos. A saber, cámaras de muy alta resolución para obtener fotos «de muchísimo detalle» de todos los componentes de la instalación; así como una cámara termográfica para detectar posibles puntos calientes que indiquen un problema en algún componente.

Con este nuevo protocolo la captura de datos se hace lo más rápido posible para que posteriormente el material obtenido sea tratado por inspectores en la oficina, tanto de forma visual como mediante el uso de softwares «muy complejos de análisis de datos y exploración». El resultado final, detalla la organización, es un 'gemelo digital' de las instalaciones, que permite gestionarlas virtualmente mejor incluso que una actuación sobre el terreno. Además, «todos los potenciales problemas que se detectan tienen una total trazabilidad ya que quedan perfectamente registrados con imágenes y mediciones», anota Viesgo.

«Además de revisar la línea propiamente dicha, lo que hacemos es analizar la servidumbre próxima» Gemma Soto | Mantenimiento preventivo

Durante el vuelo varios técnicos manipulan los diferentes dispositivos para obtener toda la información necesaria. En tierra firme, la corporación cuenta con personal que supervisa todas las pasadas. Antonio González, responsable de Mantenimiento de Viesgo Distribución, señala que desde la compañía «siempre estamos buscando mejorar la calidad de suministro, la seguridad y sistemas que protejan el medio ambiente».

Tras recordar el trabajo previo que se acometía a pie, esto es, la inspección legal para corregir anomalías en tiempo y forma en función de lo que dicte la normativa, González apunta que en 2017, en el marco del plan de digitalización e innovación que quiere potenciar la organización, se llevó a cabo un proyecto piloto «para analizar si era posible cambiar el modelo de revisión de líneas» implementado hasta aquel momento. La prueba se desarrolló a lo largo de 800 kilómetros, un ensayo cuyo resultado dejó claro que este avance tecnológico reportaría diversas ventajas.

Según el portavoz, «la vegetación es uno de los problemas más habituales que tenemos por su rápido crecimiento».

¿Cuántos barridos se hacen al año en Cantabria? Gemma Soto, técnico de Mantenimiento Preventivo de Viesgo Distribución, afirma que «volamos una media de 1.200 kilómetros al año en Cantabria. En toda nuestra red, unos 3.500 kilómetros por ejercicio. Además de revisar las líneas en sí, lo que hacemos es analizar la servidumbre de dicha línea. Hablamos de 8.000 hectáreas de potencial afección de la vegetación, unas 20.000 hectáreas anuales en toda nuestra red».

En relación al láser, González explica que «es una tecnología que tenía un alto coste. A medida que ha ido abaratándose hemos podido introducirla. Somos la primera compañía eléctrica que ha cambiado su modelo operativo en alta y media tensión en torno a esta tecnología».

En cifras, según Soto, durante el pasado año en Cantabria se peritaron 87 líneas, lo que equivale a 1.147 kilómetros, esto es, cerca de un tercio del total de la red.

Ahorros e inversión

El responsable de Mantenimiento de Viesgo Distribución resalta que, en cuanto a las fortalezas del nuevo sistema, «la inspección anterior se extendía durante nueve meses, amoldándose a la climatología y a la orografía de Cantabria, que es complicada. Ahora, la operación de captura de datos en helicóptero dura entre 20 y 25 días. El procesamiento de datos en la oficina se lleva a cabo durante tres o cuatro meses más, por lo que la primera ventaja evidente es que requerimos de menos tiempo», arranca.

En segundo término, la precisión. «La evidencia de lo que medimos en campo está establecida con el Lidar con precisión milimétrica. Las fotografías están geoposicionadas. Si hay algún problema tenemos la ubicación concreta de dónde se halla la anomalía».

Además, al ser pasadas del helicóptero, se establece «un control de la evolución de las potenciales incidencias en torno a la red».

Soto complementa que en torno a 200 personas pueden estar involucradas en estas labores de vigilancia y mantenimiento en Viesgo, aunque en lo que se refiere al estudio de la información recabada la responsabilidad recaiga en un grupo reducido de empleados.

Por tanto, ¿cuánto invierte la organización eléctrica en estos cometidos? Para Cantabria el montante es de cinco millones por ejercicio; 13 en el total de la red de Viesgo, precisa su técnico de Mantenimiento Preventivo.

Mientras el helicóptero serpentea por laderas y valles, con altas arboledas rozando su parte inferior mientras radiografía el estado de la línea elegida, desde Viesgo subrayan que estas actuaciones entroncan con la inspección reglamentaria que, «como su propio nombre indica, es a la que cualquier instalación industrial debe someterse en un periodo determinado de tiempo, en cumplimiento con la legislación vigente. Se realiza fundamentalmente para comprobar que las condiciones técnicas y de seguridad de las líneas sean óptimas».

Como recuerdan los técnicos de la organización, estos trabajos desde el aire igualmente son fundamentales para poder organizar las labores de tala y poda de la vegetación perimetral del recorrido de la línea eléctrica, especialmente porque la nueva tecnología aplicada permite controlar el crecimiento de las especies perimetrales y determinar con antelación el mantenimiento necesario.

Mientras la teoría está meridianamente clara, el helicóptero comienza su aterrizaje. Un descenso súbito y sin rodeos para acortar los cerca de 30 metros que separaban al aparato de tierra firme. Un año más, Viesgo ha completado sus trabajos de supervisión en pos de una mejor calidad del suministro y prevención de potenciales incidencias en su red.